La Sociología del Yo.




  • Yo soy yo, y tu eres tu.

    No estoy en el mundo para colmar tus expectativas,

    Ni tu estas en el mundo para colmar las mías.

    Yo estoy para ser yo mismo, y vivir mi vida.

    Tu estas para ser tu misma y vivir tu vida.

    Si nos encontramos, será hermoso.

    Si no nos encontramos, no hay nada que hacer.


    Fritz Perls (1893-1970) Psicoterapeuta, creador de la Teoría Gestalt.


    A veces sucede, que nos tiene que acontecer algo en la vida, que nos haga cimbrarnos. La muerte de un hijo, la separación de una amante, un divorcio, amar una nueva pareja, casarse, etc. Cualquier acontecimiento personal, que implique un cambio en nuestras vidas, hace que nos re plantemos, nuestras expectativas de vida y si lo que hacemos, vivencialmente, nos lleva por el sendero correcto. Vivir, no es un asunto fácil. Cuando somos jóvenes, nos da vivir por vivir y dar rienda suelta a lo que queremos, con base en lo que simplemente sentimos y nos gusta, en ese momento. Pensamos que hacemos lo correcto, porque simplemente estamos haciendo lo que se nos antoja (a eso yo lo he denominado como el proceso de vivir con el ego suelto). Cuando somos jóvenes, nos podemos dar ese lujo. Pero pronto, muy pronto, la vida nos muestra la tercera ley de newton (vivencialmente sería definida, como a toda acción hay un resultado). Si lo que hacemos creemos que es algo bueno, la vida, con el tiempo, nos indica claramente, si estábamos en lo correcto o no. Nuestras relaciones de amistad, nuestras relaciones de pareja, nuestras vidas, nos van dando resultados. Nuestras acciones nos levantan o nos hunden. Y cuando nos estrellamos o nos hundimos, nos damos cuenta, que hemos tomado las decisiones equivocadas, y que ellas nos han traído profundas consecuencias, que nos llenan de dolor y sin darnos cuenta, poco a poco, nuestra alma y nuestro ser se va llenando de llagas, producto de nuestro caminar en la vida. Las llagas son el vivo recuerdo de nuestras equivocaciones. Y los seres humanos, por desgracia, aprendemos más, de nuestras equivocaciones, que de nuestros aciertos.


    Si nosotros pudiéramos platicar con un grupo de terapeutas, lo más probable que nos dirían, que de cada 10 personas que llegan a pedir ayuda o servicio psicoterapéutico, quizá dos o tres personas, van a consulta por problemas psíquicos profundos (autistas, esquizofrénicos, maníaco depresivos, etc), pero 7 u 8 personas, asisten por problemas de pareja (problemas matrimoniales, noviazgos no realizados, conflictos con los padres o los hermanos, divorcios en puerta, y un largo etcétera).  Tal pareciera, que los asuntos relacionados con nuestras relaciones afectivas, son lo que comúnmente, más nos afectan.


    Aparentemente, nuestro bagaje afectivo, es único y obedece a un proceso de historia individual basado en las sucesivas etapas de nuestra vida (infancia, adolescencia, juventud, madures y senectud). Es indiscutible, que vivimos un proceso singular (específico que corresponde a cada individuo). En este planeta, no hay dos historias de vida que sean iguales. Existen 7 mil millones de historias vivenciales distintas en este planeta y la cuenta sigue aumentando al infinito con cada segundo que pasa. Cada niño o niña que nace, es el inicio de una historia única e irrepetible.


    El año pasado (2020), la pandemia del COVID, nos impuso un encierro de varios meses. Durante esos meses muchas personas, sufrieron de un enorme estrés por el confinamiento en sus casas. Se cerraron miles de negocios, mucha gente se fue al desempleo, y hubo toda una serie de consecuencias por ello. Las secuelas, las seguimos padeciendo. En lo personal, para mí, fue un momento de reflexión, y decidí escribir un libro. Fue concretar un viejo proyecto, de una serie de ideas que había madurado de tiempo atrás. Mi libro lo escribí hace un año (lo concluí el 11 de Agosto de 2020) y se intitula “LA SOCIEDAD ALINEANTE COMO TRIBUTO DE MUERTE”. Es para mí muy complejo, explicar en pocas palabras lo que escribí en 221 páginas. Pero trataré de resumir mis ideas y tesis básicas.


    1.- Los seres humanos, nacemos y nos desarrollamos en un paraíso durante 9 meses (el vientre materno).

    2.- Nuestra primera crisis existencial, es el parto, ya que abandonamos el paraíso intra uterino, para advenir a un mundo extraño y ajeno, un mundo no humano (a ese proceso, lo denomino como síndrome de alieneación post parto, y es mi teoría, que difiere totalmente del complejo de Edipo de Freud).

    3.-Los seres humanos somos seres intra uterinos, pero la sociedad que hemos construido no es vientre materno. Para crear un ser verdaderamente humano, la humanidad, tiene el reto de crear una sociedad uterina o como la denomino, vientre materno. Esa discontinuidad entre nacimiento y nuestra sociedad deshumanizada, es lo que ha generado un mundo basado en el mayor de todos nuestros venenos (el ego humano, y me refiero al ego colectivo, Freud la define como neurosis). La sociedad humana actual, es una sociedad basada en el consumo enajenante y crea seres humanos alienados al consumo. Tenemos una consciencia utilitaria, porque hemos generado una sociedad basada en el principio de la obligatoriedad, y no en el principio de placer. El principio de placer de la sociedad actual, es el placer enajenante por el consumo.

    4.- El ambientalismo es un espejismo. Si los seres humanos, somos incapaces de respetarnos a nosotros mismos, es imposible, que seamos capaces de respetar a la naturaleza. Lo que hoy vemos como ambientalismo, es la substitución de un capitalismo por otro (del capitalismo depredador, al capitalismo “verde”), no son más que las dos caras de una misma moneda. Salvar a la naturaleza, no es cambiar una tecnología por otra, es cambiar el corazón del hombre, como decía Erich Fromm. El problema está en el tipo de sociedad que hemos construido, totalmente deshumanizada. El problema ambiental, es un problema humano, y mientras los seres humanos, no seamos capaces de crear una sociedad auténticamente humana, la naturaleza está condenada. Los seres humanos somos los verdugos de nosotros mismos y, por tanto, los verdugos de la naturaleza. Pensar que es posible salvar a la naturaleza con tecnologías “verdes”, es tanto, como tratar de curar un cáncer con aspirinas.

    5. Hoy por hoy, es un absurdo tratar de cambiar la sociedad humana con revoluciones sangrientas. La humanidad, no soporta más guerras y odios. La única vía para cambiar la sociedad humana, es a través de la EDUCACION. Sin embargo, tengo que admitir, que carecemos de una nueva teoría pedagógica, que nos lleve a la sociedad humana en su conjunto a humanizarnos. Admito, que cuando escribí mi libro, el año pasado, no me había imbuido en una serie de lecturas de autores (que yo denomino como existencialistas, pero que no tienen nada que ver con la corriente filosófica del existencialismo de Sartre). He comprendido, que debido a mi formación, mi libro lo escribí bajo el principio de la inteligencia racionalista, y lo que voy a tratar de hacer, es imbricar un nuevo pensamiento, trataré de explicar una nueva sociología que denomino como la sociología del yo, pero escrita bajo la perspectiva de un pensamiento espiritual y emocional, más que racional.

    6. En mi libro sostengo, que la teoría del psicoanálisis de Freud, es un nuevo paradigma sociológico (una nueva teoría sociológica) y que la gran revolución humana del futuro, consistirá en que la sociedad humana, logre cambiar el principio de realidad, por el principio de placer y se transforme en una sociedad erolúdica. En mi libro, trato de demostrar que la sociedad actual (nuestra sociedad narcisista, como bien la definiera Freud) es una sociedad tanatológica, que es todo un tributo de muerte, porque nuestro ego toxico colectivo, nos lleva directo a un suicidio en masa. ¿No me lo creen? ¿Creen que exagero? Bueno, simplemente, lean un periódico, con las noticias del día, para que se asomen, a la realidad de nuestra autodestrucción a fuego lento. Nuestra sociedad actual, no tiene futuro, el futuro que nos espera, es el de la autodestrucción en masa, si no reaccionamos a tiempo.


    Voy a tratar de desarrollar la teoría sociológica del yo, haciendo una mezcla compatible entre teoría sociológica freudiana, la psicología humanista, la teoría Gestalt, y otras teorías. Mi punto de vista es que esa mezcla, es lo que puede generar una nueva perspectiva de desarrollo humano, no basado solo o únicamente en los fenómenos colectivos (sociales) y no basado solo (o únicamente), en las teorías del desarrollo del yo individual humano, sino una teoría que unifique el fenómeno social colectivo, con el fenómeno personal afectivo, como un solo proceso de continuidad entrelazado, que nos haga reflexionar profundamente, sin perder la vista el bosque y sin perder la vista a los árboles. Todo importa, todo está interrelacionado, desde el cosmos, hasta cada latido de nuestro corazón. Espero que algún día, los seres humanos, aprendamos a escuchar nuestro yo interno, para estar en sintonía con nuestro yo externo colectivo.


    Mexicali, B.C. a 12 de Agosto de 2021.

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