¿Qué sigue? Relax




  • En todas las esferas de la sociedad, estamos en un tiempo nudo ciego entre lo viejo y lo nuevo. Desde Freud hasta Lacan, pasando por Eduardo Grecco, sabemos que todo tiene una dimensión simbólica en la vida -y relativa diría Albert Einstein-, es muy compleja la realidad y este virus 19  nos puso en paz, en hibernación, el encierro o entierro en muy trágico para la sociedad y más para los sectores más vulnerables como la tercera edad, mujeres ante la violencia, niños que no encuentran respuesta ante un enemigo invisible, la mayoría de la población en pobreza y se presume que actualmente 8 de cada 10 asalariados ganan solo 2 salarios mínimos o menos. Según datos de INEGI.

     

    El problema es que no vemos para cuando se acabe esto, se nos dijo que uno o dos meses, que, para mayo, llevamos un año y seguimos con el “Jesús” en la boca, ¿hasta cuándo?, que ya hay vacuna, que ya empezaron, pero lentos y casi se mundializó el pesimismo y el miedo. Gobierno, empresas, comunidades e individuos entendimos que si no hay salud no hay crecimiento económico ni prosperidad, pero como dijo el Secretario General de la ONU Antonio Gutiérrez: “Nadie quiere un gobierno Mundial pero deberíamos de trabajar juntos para mejorar la gobernanza mundial y nuestra tarea es reconstruir el mundo para hacerlo más igualitario, más resiliente y más sostenible”, está a prueba el papel de la ciencia y la tecnología para retomar un papel más social, el teletrabajo se ha acelerado y es muy importante e interesante, pero también hemos visto muchos lados negativos más en lo que respecta a los presencial y social, hagámoslo más a la naturaleza humana.

     Pero también creo que ya necesitamos un “relax” social en la lectura ya que no hay cantinas o bares para ello y como en su momento nos sugiere la lectura Leslie Jamson en su obra “La huella de los días”, que nos comenta algunos de nuestros autores alcohólicos, “borrachos” pero amenos como Hemingway, Malcolm Lowry, Jaen Rhys, Margarite Duras, Cheever y demás, aunque con el tiempo algunos intentaron desintoxicarse, otros ni lo intentaron, pero nos dejaron sus buenas obras literarias y “si quieres relax el Ron y el Whisky son la solución”, si le buscas hay otros adictos famosos como Billy Holiday, Amy Winehouser, la escritora Leslie Jamison  (Washington D.C. 1983) ha dejado el alcohol varias veces, pero lo sobrio no se les da, sé que con el pretexto de la pandemia crecerá el número de borrachos y borrachas, Dostoievski más bien tenía el vicio del juego a las barajas (así escribió "El Jugador”)

    La ventaja es que en estado de embriaguez = borracho resuelves TODO, mientras tomas, aunque no sea cierto, pero al menos te inspiras, te alegras y disfrutas el momento, mientras que sobrio lo complicas. La realidad es más difícil, y con mucho riesgo, ya tuvimos un Presidente de la Republica alcohólico (Felipe Calderón), también un Gobernador como Xicoténcatl Leyva Montera, hasta un Rector de la UABC, y otros muy ratas, pero hay de todo, los ebrios han sido una inspiración en todas las áreas de la cultura y el arte, aclaro que no deseo una sociedad borracha pero si un relax  con "Un canto a la alegría” iniciaría Beethoven y también Marie Laforet con “Y volvamos al amor”, cantar y bailar pues hay que esperar, para no caer en el “Ya Chole” relax... Hay que admitir que el arte de beber no tiene su propia Musa, pero a pesar de ello sólo pueden apreciar un buen vino las personas que se dedican a cultivar las musas, que leen poesía y que son capaces de disfrutar de la música, aunque no sean músicos y de apreciar la pintura. Estas personas también saben escoger el momento oportuno para trabajar, para pasear, para dormir, para conversar y para leer; sólo ellas saben que el amor y el vino…, en cualquier momento, en cualquier lugar, de cualquier manera. Filosofía del vino: elogio de la metafísica de la embriaguez Carlos Javier González Serrano.

    En los tiempos de grandes catástrofes naturales y humanas: de guerras, cataclismos y terremotos, se crean las condiciones para que la hermosa flor de la solidaridad, el heroísmo y la grandeza del espíritu florezca en todo su esplendor. No existe el infierno eterno; aun el de Dante halla al final la luz. Los negros túneles terminan. Las atrocidades neoliberales apuntan a su fin…Nuevos vinos camaradas.

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