Las mujeres y la educación del futuro




  • Este siglo inicia con un fuerte aroma de perfume de mujer en los movimientos sociales y la presencia de los y las juventudes cibernéticas, las nuevas formas de comunicación virtual y las redes sociales, estas formas de comunicación desplazan a la tercera generación, de las nuevas tecnologías que envejecen cada vez más rápido y ocupan su logar las nuevas generaciones, las cuales ya no caben en el mundo viejo, pero tampoco han construido otro mundo nuevo, habitable para todos y todas. El capitalismo no es eterno, ha resucitado varias veces, la primera como imperialismo, luego como neo-liberalismo, pero ya se agotó, llego a su límite, ahora se presenta la opción del “Neo Socialismo “o liberalismo social, o algo similar que el eje del desarrollo y del poder sea el Ser Social: solidario y libertario, como lo reconoce el propio ex candidato a la presidencia de USA, Berny, que siempre hay que tener presente para ello los norte-americanos tienen su Estatua.  El poema de la Estatua de la Libertad, grabado en una placa en su pedestal (escrito por Emma Lazarus a finales del siglo XIX), incluye una afirmación de que ésta “es una mujer de gran fuerza con una linterna… y su nombre es Madre de Exiliados”, que da la bienvenida a los desplazados jodidos del mundo. Vale recordar que la estatua fue construida en París y fue un regalo de Francia a Estados Unidos. Aunque no hay un referente teórico actualizado al respecto, por lo que se tiene que construir, esa es la tarea de esta generación y las que vienen, la tarea de los soñadores, de las nuevas utopías.

    Las bases del cambio requieren de su reflejo y tarea en la educación, ese es el papel de esta, educar para cambiar, por lo mismo el viejo modelo neoliberal basado en “las Competencias ya no es funcional a menos que sea social, la meritocracia niega la imaginación, creatividad y los valores sociales

    Desde que el siquiatra y político David Owen, ex ministro británico de Salud y de Asuntos Exteriores, publicó su estudio Enfermedad y Poder, en 2008, ha crecido el interés por definir el síndrome de la arrogancia: ¿Es bueno entonces que niñas y niños aprendan a competir? Sí, pero también que aprendan a perder y a ganar. Que aprendan a trabajar en equipo y a obtener logros colectivos. Eso es prepararlos para vivir en democracia y librarlos de los vicios mentales y emocionales del síndrome de la arrogancia, como trastorno narcisista que ve el mundo como escenario del poder para buscar la gloria. Excesiva confianza en el propio juicio y desprecio por el de los demás. Creencia de que no tiene que rendir cuentas a la sociedad, sino a cortes más elevadas (la historia, Dios, su propia conciencia). Modo mesiánico de hablar. Usar a la gente y desecharla. Sentimiento de omnipotencia. Cegueras ante la realidad. Justificar los medios por los fines: tergiversar, engañar, manipular, tal como definió Paul Valéry la política: el arte de hacer creer a la gente que toma parte en las decisiones que le importan.

    La propuesta de de AMLO de una Constitución Moral nos recuerda que no sólo el PIB es importante, también los valores humanos, el respeto, la solidaridad y esos valores que solo enumeran o citan pero no practican hay que socializar y compartir en nuestro sistema político social, es lo mismo con otra propuesta al respecto de el mismo AMLO que presenta como la Guía ética para la transformación de México, que ya eran temas contenidos en la materia de historia y civismo de la década de los 60, pero que se perdieron o se remplazaron por otros, lo cierto es que hay que construirlos, y asumirlos como política pública para la transformación, la educación entonces debe de ser pública y gratuita desde la pre-escolar hasta los posgrados, esta es una tarea dentro del sistema educativo, se tiene que transformar, civilizar y practicar. La Guía Ética debe de adquirir la forma de una ética Kantiana del Beber Ser, si los gobiernos no tienen principios sociales tenderán a fomentar una conducta moral, para establecer las bases para que conciencia y conducta de los individuos sean modificadas e incluso sancionadas moralmente por la población. Entre estas bases debería figurar una auténtica democracia que en la Guía ética que brilla por su ausencia, pero hay que incluir.

    Históricamente, es la mujer el eje de la educación desde la crianza hasta la juventud y de siempre, por lo que sin el apoyo de ellas no se lograra ningún cambio, como dicen “Sin mujeres no hay revolución”, Como afirma la empresaria Angélica Fuentes en su libro “Dos millones de huevos” presentado la semana pasada en la Feria del Libro en Guadalajara: “El único blindaje real es encontrar tu propio poder, que tenemos aquí adentro y lo podemos explotar y volver a recuperar. Mi libro se llama Dos millones de huevos para recordar a todas las mujeres que los tenemos.”

    Mencionó que hoy lo más importante para una mujer “Es que sea poderosa, que significa que tiene soberanía sobre su vida. Es la que elige dónde quiere trabajar, qué quiere estudiar, con quién quiere compartir o si no quiere compartir su vida con nadie, cuándo y cómo quiere ser mamá y si decide no serlo está bien. Fuentes afirmó: Estamos en un momento clave para recuperar nuestra soberanía. Espero que cada día más mujeres entiendan y lo hagan.

     


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