El encuentro de San Diego: Aquel día en el que ni Bonilla ni Acosta pactaron




  • Antes del encontronazo político entre los aspirantes de Morena y del PRI a la Gubernatura, Jaime Bonilla Valdez y Enrique Acosta Fregoso, que terminó en la casi expulsión de 17 priistas calificados como "traidores", se realizó un encuentro inesperado entre ambos en un discreto restaurante en San Diego, California.
    Testigos de la operación del encuentro entre ambos personajes, relatan detalles más detalles menos, de aquel trío en la semioscuras mesas.
    Del frío pasaron al áspero y caliente  encuentro que concluyó en ningún pacto, mas bien  en una rivalidad que se nota en posterior y plena campaña.
    Oficioso, empresario y político al fin, y conocedor de ambos personajes políticos, Carlos Bustamante Anchondo, se animó a reunirlos antes del arranque de las campañas, cuando aparecía marzo en el escenario político electoral. Quería algo asi como un Primor.
    El ex-alcalde y empresario de Tijuana tramó el encuentro en un discreto restaurante de los muchos que abundan en San Diego. 
    Sabedor de que en plena campaña habría choque de trenes que era posible evitar, a uno y otro los llamó por separado por teléfono, sin confirmarles el propósito sino apenas unos momentos antes, con tal de buscar un acercamiento para una alianza de facto en el terreno de la política sobre el futuro de BC.
    Estando en Tijuana, Acosta fue llamado telefónicamente por Bustamante con la confianza entre ambos, para invitarle a comer en San Diego y tratar algunos temas, donde ya casi le esperaría dándole el tiempo suficiente para internarse y cruzar.
    Ambos dos en la mesa, apenas pedirían algo de beber y apareció en escena el amigo apenas anunciado minutos después, Jaime Bonilla Valdez, produciéndose el primer contacto visual cara a cara con Acosta, ya que ambos personajes no se conocían mas que en fotografías y por leyendas mutuas forjadas en comunes amigos.
    Aparentemente sorprendido, Acosta, se puso de pié lo saludó y se dieron el sonador abrazo político, hurgándose entre la mirada sus alcances y filos por mostrar en el que se cantaba sería un ajetreo político y verbal de pronósticos reservados.
    Hablando como es, empresario y político Bonilla va al grano.
    --Sabes que voy a ser el próximo Gobernador de Baja Calfiornia?
    De apariencia ingenua, viendo algo hacia abajo para aparentarse suavecito pero intenso, Acosta el abogado cachanilla, dió el primer zigzagueo.
    --¿De dos años, verdad?----- replicó pues en ese momento se debatía aún en tribunales la eventual extensión de la gubernara a 5 años. 
    Bonilla, logró algo de rojo en su blanco rostro que evidenció mas con su contrastante pelo blanco encanecido.
    --Los que sean, pero seré el próximo Gobernador.
    Y Bonilla, trató de ir de nuevo a la ofensiva: ¿Qué quieres?
    --Una copa de vino... contestó Acosta rápido.
    En serio, ¿qué quieres? dijo apresurado el tijuanense al cachanilla, mientras Bustamante solo observaba en medio de ambos.
    --En serio, quiero una copa de vino......
    La desesperación por lo que ya parecía una pérdida de tiempo para Bonilla, llegó pronto y refunfuñó, mientras Bustamante se incomodaba por la tensión generada tan temprano.
    Mira, explicó Acosta enderezando su cuerpo y mirada, ante un Bonilla, que le recorría todo su rostro buscando descifrar lo que había detrás de la leyenda del apodado "Diablo 2" que se había dado a Fernando Castro Trenti cuando se le bautizó politicamente como Diablo 1.
    --Sabes que Castro Trenti me está ayudando?, comentó Bonilla, buscando agarrarse de un nombre común y conocido.
    --Que bien, te deseo suerte porque Fernando no ha ganado nunca, ni la sociedad de alumnos.....
    Sabedores de que el tiempo se agotaba, cuando apenas llegaba el vino relajador del habla, de la mente y corazón, Acosta pasó a la ofensiva.
    --Si no te han dicho, yo soy un político... un hombre de acuerdos.....
    Quizás en la mesa alguien de los ahí presentes, se imaginó que Acosta caería rápido y pediría algún cargo en el Gabinete, alguna posición más en el Poder Judicial, esfera en la que se ha movido con audacia.
    Se corría con mucha fluidez la leyenda de que los Diablos eran famosos, por ganar perdiendo.
    Ya metidos en la incipiente especulación de una posible negociación, dicen testigos que Acosta no se limitó a algún cargo, simplemente fue pretencioso y mostraría que al tricolor su partido, le gustaría tener al menos dos alcaldías, Ensenada y Tecate.. y por lo menos cuatro diputaciones de mayoría. Al menos.
    --Jajajaja  estas loco, casi soltaría Bonilla, pareciéndole una enormidad la cesión pedida, a lo cual replicó con contundencia y seguridad:
    "Eso es imposible, si de todas maneras vamos a ganar todo..."
    Escuchando aquello y el tono de autosuciencia del de Morena, Acosta cortó y fue directo también:
    --Entonces ¿para qué fue esto?.
    Bustamante había fracasado, ambos de despidieron de tajo, y con frialdad, no sin que antes Acosta le reprochó a Bustamante que no confiara en negociar ahí cualquier cosa por reabrir su casino, pues habría alta posibilidad de verse traicionado llegado el caso.
    En semanas posteriores vinieron las consecuencias, los priistas fueron encantados por Morena, y varios de ellos se agarraron del brazo en diversos eventos en Mexicali y Tijuana, con el de Morena; pero el mismo día y en Tijuana, Acosta les intentó ganar por horas la iniciativa.
    Anunciaba la petición ante el CEN de expulsión de al menos 17 que habían sido destacados priistas, entre ellos el propio Bustamente Anchondo.
    Xico mismo puso el clavo final: Apoya a Acosta, le preguntó un reportero?
    Palabras mas palabras menos, repitió lo mismo de hace años, Sigo siendo priista e institucional, pero apoyo a Bonilla.
    Xico el exgobernador encabezaría asi la lista de los eventuales expulsados del tricolor.

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