Los pleitos del área de Comunicación de Kiko con algunos medios




  • A mediados de marzo del 2015, el gobierno de Kiko Vega y los 5 alcaldes (del PAN y del PRI) publicaron un desplegado señalando que en BC se respeta la libertad de EXpresió, no la de extorsión.
    Vinieron los dimes y diretes entre el Grupo Healy que editan La Crónica en Mexicali y Frontera en Tijuana.
    Se acusaba por parte de los gobernantes, de ser víctimas del grupo editorial sonorense, de intentos claros de extorsión, con la amenaza de atacarlos y seguirles publicando duras notas negativas contra ellos como Gobernantes.
    Los Healy recurrieron a la SIP (Sociedad Interamericana de Prensa) asegurando eran victimas de presiones e incluso advirtieron que demandarían por la vía judicial al gobernador Francisco Vega y a los 5 alcaldes de Baja California por las acusaciones de extorsión asentadas en el desplegado publicado incluso a escala nacional.
    Pasó el tiempo, y la tormenta amainó, suspendiéndose por un tiempo la publicidad gubernamental en ambos periódicos, misma que se fue reanudando paulatinamente, hasta que dejaron las direcciones de esos periódicos integrantes de la familia Healy, que fueron sustituidos por jóvenes ejecutivos de la misma empresa. Se advirtió en algún tiempo que también había grabaciones de supuestos intentos de extorsión, pero de haberlas, nunca se dieron a conocer ni trascendieron.
    Posteriormente vino otro encontronazo, ahora de periodistas alrededor del semanario Zeta, y críticos del gobierno de Kiko Vega, quienes lanzaron una andanada de denuncias, contra Jorge Cornejo, subalterno de Roberto Karlo, porque denunciaron que se estaba fraguando desde Comunicación Social, una campaña de difamación y calumnias contra algunas periodistas, mencionándose entre otras a la coeditora de Zeta.
    Ahora sí, se produjo primero la "renuncia" de Cornejo, quien manejaba y administraba los contratos publicitarios, y luego se dio el cambio de Roberto Karlo, quien de director de Comunicación, fue enviado como secretario particular del propio Mandatario estatal.
    A Karlo lo sustituyó Raúl Reynoso Nuño, exreportero de TV Síntesis, quien estuvo un par de años a inicios de los 90`s como director de Conunicación Social con Ernesto Ruffo como Gobernador y que fue relevado por Rodolfo Valdez.
    Ahora Raúl Reynoso, regresó a su estado, habiendo sido vocero de Gustavo Madero en el Cen del PAN, asi como colaborador de Presidencia en los tiempos del panismo en Los Pinos y últimamente del gobernador panista de Puebla, Manuel Moreno Valle.
    Reynoso, desde que retornó a las oficinas de Comunicación en BC, empezó a hablar con la mayoría de los medios, sus directores y periodistas, trascendiendo lo ríspido en algunos encuentros, por los famosos contratos, convenios o pautas publicitarias.
    Una de las mayores dificultades fue precisamente con Arnoldo Cabada del Canal, se decía, por los montos que demandaba el directivo televisivo para formalizar el consumo de tiempos y espacios publicitarios estatales.
    Reynoso, tras los movimientos cívicos de mexicalenses, empezó a buscar cumplir con la encomienda de Director de Comunicación, tratando de ejercer el derecho de réplica con algunos comunicadores que al aire, y sin pruebas, despotricaban contra el Gobernador y sus colaboradores por la corrupción. Fue así como al aire, el director de Comunicación, reclamó a otro conductor, Pablo Brizuela Jr. del mismo canal 66, por haber asegurado que el Gobernador Vega tenía orden de presentación de la PGR, Reynoso lo increpó y le pidió sustentara lo dicho. Brizuela dijo que su fuente era reservada, y nunca mostró prueba ni la orden de la PGR se cumplimentó, como él había dicho. Cabada le había ofrecido, dijo Reynoso, que nadie criticaría sin sustento, y por ello se animó también Reynoso, a llamar al aire a Francisco Javier García a replicar cuando tenía a algún invitado que se lanzaba contra Kiko Vega.
    Hoy Reynoso, se presentó la ocasión, y se sentó a platicar con Heriberto Norzagaray, pero le grabó la conversación que originó el escándalo, exhibió el supuesto intento de extorsión y provocó no solo la censura pública en redes sociales contra el actor-comunicador, sino causó que Cabada dejara fuera de la pantalla chica al Sopas.
    Reynoso, hace su trabajo, dijo alguien justificándolo. Ya estuvo bueno, dirían, de que supuestos periodistas que han tomado por asalto varios espacios, hagan de la extorsión, el supuesto ejercicio de la libertad de expresión.
    No descartan que en todo caso y para ser congruentes, Reynoso lleve la grabación ante la PGJE e invocando el delito de la extorsión, acuse penalmente al actor.

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