Misión Humanitaria condena el oportunismo político ante la tragedia en Oaxaca




  • El desastre natural ocurrido en el Istmo de Tehuantepec, que enlutó 78 hogares, dejó al descubierto la pobreza, pero también la incapacidad gubernamental, la falta de coordinación en la distribución de la ayuda humanitaria, el uso discrecional de los escasos recursos que han llegado a la zona y, sobre todo, la miseria humana reflejada en el oportunismo político.

    Así lo dio a conocer la Misión de Observación Humanitaria integrado por el Centro de Derechos Humanos Tepeyac, el Comité de Defensa Integral de Derechos Humanos Gobixha, Oxfam México, Proyecto sobre Organización, Desarrollo, Educación e Investigación, Proyecto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (ProDESC), Servicios para una Educación Alternativa y Tequio Jurídico, que coinciden en que las necesidades básicas urgentes de las personas afectadas por el sismo no han sido cubiertas.
    El coordinador del área de justica trasnacional en ProDESC, Juan Antonio López, reconoció que todos los partidos políticos sin excepción están lucrando políticamente con la tragedia lo que exhibe lo ruin y mezquinos que son porque hasta de la desgracia ajena hacen negocio.
    El oportunismo político inicia desde el gobernador, porque a San Francisco del Mar pueblo viejo llegaron apenas 100 despensas que llevó la Secretaría General de Gobierno y al entregarlas hacían hincapié en que eran “de parte del gobernador Alejandro Murat y su esposa Ivette Morán”.


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