Tres visiones sobre Cuba




  • Socialismo a la Cubana.... Por Sergio García Domínguez

    En la ciudad y campo se transita libremente, sin pago de cuotas ni tampoco retenes de seguridad; el acceso a la educación, salud y a un carnet de alimentos es obligación del Estado, aunque el tema de los alimentos y de las percepciones de los cubanos es el reto mayor, vencido cotidianamente con ingresos adicionales familiares que les reditùa el ser "Cuenta Propista" es decir, realizar alguna de las 100 actividades liberadas de control estatal que pueden emprender los cubanos debidamente registrados y con pago de impuestos como son los hostales y demás servicios al turismo.


    2 de X Partes


    En un país como Cuba, pueden andar libremente por cualquier ciudad o pueblo, a cualquier hora, y no te encontrarás, ni drogadictos ni asaltantes.
    Los cubanos generalmente alegres, son cultos, de varias razas, desde negros hasta rubios. Disfrutan del acceso a la Educación y a la Salud de manera gratuita, ni pagan por transitar cuota alguna en carreteras y los precios del transporte son muy bajos.
    Ese país, sufrió por años la colonización de España, luego la de EEUU, hasta que a mediados del siglo pasado, una Revolución de corte nacionalista encabezada por un puñado de jóvenes idealistas que partieron de Tuxpan, Veracruz, iniciaron un movimiento libertario violento que terminó en una lucha con fines socialistas derrumbando con el apoyo del pueblo, la Dictadura de Fulgencio Batista.
    Al recorrer parte importante de la Isla de Cuba, notamos que efectivamente estamos en un estado totalmente diferente al que estamos acostumbrados.
    Hablamos de lo político, económico, social, cultural, educativo, visual, entre otros aspectos. Sin publicidad comercial alguna en calles, bulevares y avenidas disfrutas de las antiguas construcciones, algunas en ruinas, observas lo verde tropical de su entorno.
    De lo urbano de La Habana a la zona rural camino a San Antonio de los Baños, luego camino a Cienfuegos y a sus playas y plantaciones, posteriormente a la colonial Trinidad y finalmente a la heroica Santa Clara ubicada al Centro de la enorme Isla, notamos varios rasgos en nuestro recorrido en una semana, adentrándonos por carretera y a paso lento.
    La Isla tiene apenas 109 mil kilómetros cuadrados pero ahí habitan casi 11 millones de personas, en la península de BC y BCS hay 143 mil kilómetros cuadrados, es decir territorialmente es mas grande este territorio mexicano que aquella Isla socialista.
    En el ABC de la teoría del marxismo, se establecía que el Socialismo era apenas una primera fase del Comunismo pleno y total. No sabemos si con la caída de la URSS y su desintegración, o con la apertura a Occidente, esa ruta sufra un tropiezo en ese tránsito por descubrir.
    Lo que sí sabemos es que la mayoría de las condiciones sociales, son envidiables. Eso sí, hay un solo partido, pero nos preguntamos si de mucho sirve que en el nuestro el poder se lo disputen unos 10 partidos y que la corrupción sea galopante y la miseria abundante. 
    A Cuba se le define aún como un país Socialista, donde las clases sociales y castas están en desaparición, y uno de los ideólogos que junto con Fidel Castro peleó en la Revolución Socialista a mediados del siglo pasado fue precisamente el médico argentino, Ernesto "Che" Guevara, indiscutible héroe cubano cuyo pensamiento y acción, guía el pensamiento político e ideológico en Cuba.
    El "Che", precisamente en 1965, cuando ya había triunfado la Revolución en la isla, planteaba lo siguiente:
    "Nosotros, socialistas, somos más libres porque somos más plenos; somos más plenos por ser más libres. El esqueleto de nuestra libertad completa está formado, falta la sustancia proteica y el ropaje; los crearemos.
    Nuestra libertad y su sostén cotidiano tienen color de sangre y están henchidos de sacrificio.
    Nuestro sacrificio es consciente; cuota para pagar la libertad que construimos. El camino es largo y desconocido en parte; conocemos nuestras limitaciones. Haremos el hombre del siglo XXI: nosotros mismos". advertía.
    Cuando recorremos dicha Isla, ya en pleno inicio del siglo XXI luego de 52 años de ese texto del Ché, encontramos a seres humanos que se mueven efectivamente en una sociedad distinta a la nuestra, donde el tono del ser es distinto.
    No encontramos drogadictos, ladrones asediando al visitante o turista, gandallas, pedigueños, personas desnutridas ni tampoco obesas, vimos gente y comunidades humildes, sí, pero no miserables, ni mendingando nada. Es falso eso de que abunda la prostitución, si la buscas la encuentras, como aquí y en China.
    Sin caer en la presunción, nos dicen los cubanos con los que convivimos, que ellos tienen servicio de salud y educación accesible, seguridad en su andar, y ciertamente lo palpamos, lo que da a su vida una calidad enorme, no tienen acceso fácil a bienes duraderos como autos, su peor dificultad es la económica, porque tienen un carnet o cartilla mediante la cual reciben mensualmente una canasta de básicos (arroz, frijol, papas, cerdo, etc) que no les alcanza, por lo que tienen que ingeniárselas para allegarse de ingresos extras. En México, una gran mayoría de gente en la extrema pobreza, no goza ni de ese carnet y muere de hambre y en el anaflabetismo, que aquí ha sido reducido a cero.
    Los sueldos o salarios son bajos, eso lo dicen todas las personas con las que conversamos, que reciben unos cuantos CUPs, o pesos cubanos al mes y nosotros como turistas, adquirimos en casas de cambio, todas controladas por el Estado, llamadas Cadecas, los mejor cotizados CUC, o pesos convertibles. Nos recibieron bien los pesos mexicanos, a razón de poco mas de 19 pesos por un CUC.

    Abren negocios por "Cuenta propia"

    Tras al riesgo de la asfixia económica, agudizada por mas de 40 años de bloqueo económico impuestos por su vecino del norte, el régimen de Fidel Castro, no tuvo otra mas que enlistar una serie de actividades llamadas "Cuentapropistas", es decir actividades que son mas de cien, que pueden desarrollar los cubanos debidamente registrados ante el Estado, por lo que pagan impuestos y se hacen de recursos extras y adicionales, muchos de los cuales giran en torno al aprovechamiento del incremento del turismo, principalmente Europeo y Asiático que los "invade" vía aérea y mediante enormes barcos gigantes con pasajeros abordo.
    Aquí en México, bien le podrían llamar pequeñas empresas o micro-negocios, pero no se permite la concentración de la riqueza.
    La mayoría de las residencias que confiscaron a los potentados de entonces o a las élites burocráticas al servicio de Batista, son oficinas, museos, bibliotecas, casas de la cultura y negocios de algún cuentrapropista.
    Para aprovechar el turismo y extender la derrama social que generan, las casas y sus residentes cubanos, abren los hostales en su hogar, cuyo costo de hospedaje es mucho mas barato que los hoteles. 
    Cobran a un turista unos 30 CUC por noche en cómodos cuarto de dos camas (con baño y agua caliente, refrigeración, televisión, toallas limpias) y 5 CUC, casi el equivalente a 5 dólares gringos por un suculento desayuno, donde no faltan los huevos, la carne de puerco, pan, la leche con café, los jugos y frutas frescas abundantes.
    "Cuentapropistas" son también taxis particulares, a diferencia de los de color amarillo que son de una empresa estatal como estatal son todas las gasolineras con altos precios de la gasolina o el petróleo como ellos llaman al diesel, y así se van incrementándose una serie de negocios como estéticas, arreglo de uñas, lavadores de autos, mecánicos, que antes eran actividades únicas de estado y que hoy es posible las ofrezcan los cubanos que tengan la iniciativa y el complemento para reforzar su ingreso familiar, donde generalmente no hay mas de tres hijos.
    Sí encontramos quienes se mueven en la economía subterránea, vendiendo paquetes con puros por ejemplo, o pastillitas azules, pero son pocos y escasos.
    La honestidad y honradez es su marca, en mas de una ocasión extraviamos alguna pertenencia de valor y la resguardan sin aceptar propina alguna: es nuestra convicción hacer esto, te dicen con una sonrisa en el rostro.
    Puedes comer en un lugar turístico una suculenta langosta por 25 CUC o dlls, pero también hay restaurante del Estado de primer nivel, que te cobran un excelente y rico platillo con alguna cerveza Cristal o Presidente por la módica suma de 5 CUCs. O puedes alimentarte con una torta de cerdo por unos cuantos pesos cubanos o CUPs.
    Encontramos generalmente personas, deseosas de dar lo mejor de si para atender al visitante, pero entre ellos no encontramos rasgos de neurósis, ni agresividad, ni colectiva ni individual en el transporte, ni al conducir por ciudades, pueblos o carreteras.
    Tampoco encontramos, como pensábamos que iba a ocurrir, según se nos ha machacado en la propaganda anticubana moldeada desde varias partes del mundo, policías por doquier, ni extremada vigilancia policial o militar, ni mucho menos espionaje sobre el visitante, a pesar de que recorrimos y fotografiamos libremente lo que es conocido por los propios cubanos con orgullo, como "Cuba libre".
    Para ingresar, las autoridades migratorios revisan tu pasaporte, te toman foto y en el lugar que te hospeda, se tiene la obligación de reportarte como visitante vía telefónica, asi que los propios cubanos son los mejores vigilantes de que turistas indeseables o visitantes confianzudos, se muevan libremente en la isla sin el debido reporte, como todo estado con seguridad nacional está obligado a asegurar. Muchas son las amenazas que han tenido que sortear así como atentados a sus lideres y logros revolucionarios.
    Entre semana, los educandos, todos limpios y uniformados según sea el nivel, van camino a la escuela, preparatorianos, con su celular en mano, buscando alguna zona wifi. Los párvulos o de preescolar con abuelos o sus padres en filita, como marchando por las angostas banquetas, sonrientes y alegres y por la tarde sobre las calles y abundantes campos, echándose una cascarita de beisbol o cada vez mas soccer.
    En las zonas urbanas, hay residenciales antiguos que fueron expropiados y dotados a excombatientes de la revolución, o a familias tradicionales que sirven a la Revolución, abundan los viejos departamentos de habitación masiva, unos pintados otros denotando su antigüedad. En los pueblos, la gente en sus casitas protegiéndose del sol en las barriadas, y siendo anfitriones del curioso y paseante como nosotros.
    Acostumbrados que estamos a asociar a la marginalidad con la delincuencia, aquí no hay tal sociedad, al contrario hay nobleza, solidaridad y cordialidad, desde el mas humilde hasta el mas "acomodado", sin que ello signifique que emerga una nueva clase, mas bien si acaso subsisten algunas castas sociales.
    La única propaganda en algunos sitios carreteros o de la propia ciudad, son los referidos a los logros de la Revolución, con escolares sonrientes, con imágenes con frases alusivas al Che: "Caballero sin tacha y sin miedo".
    "Amo esta Isla", como dice una canción de la Trova, es una leyenda pintada en algunas bardas citadinas. Fieles a nuestra historia, es otra frase. La mas repetitiva: Hasta la Victoria Siempre: Ché.
    Salud para todos, Viva Cuba Libre, La Nación en pie de guerra, y bustos abundantes del héroe nacional José Martí, unos cuantos retratos de la despedida popular a su líder indiscutible, Fidel Castro recientemente fallecido, con retratos al lado del venezolano Hugo Chávez. No vimos ninguna leyendas alusiva al partido Comunista, mas bien las siglas de la CDR (comités de defensa revolucionaria) aparecen en los barrios.
    Grafiti escaso, no hay pintas de rechazo al régimen, un enorme parque llamado Lenín, como el héroe de la Revolución rusa bolchevique en las afueras de La Habana.
    Desde que llegamos domina el color rojo en el aeropuerto internacional José Martí de La Habana, pero mas bien en ciudades y pueblos domina el verde de la vegetación.
    Viva México, nos gritan al identificar al nuestro como de origen mexicano, Fuera Peña, nos grita otro conductor de una carreta de transporte, y otro canta a toda garganta Cielito Lindo. Sin duda, quieren mucho a los mexicanos, a tal grado que algún museo ya cerrado, por tratarse de mexicanos se daban el tiempo extra para guiarnos y explicarnos.
    En resumen, como decía el Ché: A este pueblo lo distingue la búsqueda de igualdad, Ser tratado y tratar a los demás como seres humanos, con modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo.
    Pareciera que el mensaje es el que se dijo asimismo Ernest Hemingway en su personaje de El Viejo y el Mar, "Ahora no es el momento de pensar en lo que no tienes, piensa en lo que puedes hacer con lo que hay.."


    CUBA NO ES COMO LA PINTAN

    Por Gabriel Gutiérrez Reyes

    La Habana, Cuba.- Luego de abordar el avión Tijuana-México y con destino a, Cuba, y luego de varias horas de espera en el aeropuerto de la Ciudad de México, por fin salimos de la Metrópoli hacia la Habana. Luego de más de dos horas y media de vuelo el piloto anunció que en unos minutos aterrizaríamos a  la Isla Caribeña.
    Ansioso por llegar a  ese país y conocer su gente, su historia, su vida rutinaria, sus museos y sus bellezas naturales ¡por fin!! Se veía desde las alturas las luces de una gigantesca ciudad, de noche calmada sin nubes y sin amenaza de tormenta como suele suceder.
    La imagen que yo traía de Cuba por encima de un país socialista, con un bloqueo comercial  de Estados Unidos y sus aliados, pobreza y un sinfín de problemas, después de todo esto pensé que el Aeropuerto Internacional de la Habana, Cuba estaba custodiado por militares por aquello de cualquier invasión extranjera como los Estados Unidos, y no fue así, al contrario es un aeropuerto como cualquiera y los cubanos son excelentes anfitriones.  
    Después de la Revolución cubana capitaneados por el Che Guevara  y Fidel Castro contra el gobierno de Fulgencio Batista y Saldivar los cubanos pensaron que el Gobierno de Fidel iba a transformar a Cuba, pero las cosas siguieron igual; los salarios de los trabajadores son muy bajos, el bloqueo de los Estados Unidos tampoco los ha dejado avanzar, ya que las mercancías como las partes automotrices no llegan y miles de automóviles como de los años 50´tas tienen que adaptarlos y en su caso hacer hechizos para que sigan funcionando como Dios les da entender.
    Aquí, el genio del cubano es de admirarse, su talento es prodigioso, por citar un ejemplo, ya que un automóvil marca chevrolet 1954 su costo anda en los  $ 85 mil dólares. Y todo esto se da primero porque es un clásico y porque el cubano no descuida su carro porque sabe que es su patrimonio, es decir, lo arregla, lo mantiene alineado y a su motor le da mantenimiento.

    Cuando llegamos un grupo de periodistas mexicanos a la Habana; Sergio García, Julian Torres, Vicente Corpus y un servidor Gabriel Gutiérrez para asistir a la Bienal de caricaturistas en San Antonio de Los Baños, lo primero después de bajar del avión nos dirigimos a recoger el equipaje y luego hacer fila en la ventanilla de migración para revisar la visa y el pasaporte mexicano, además la toma de foto de rigor como turistas por espacio de ocho días de estancia.

    Cuando fuimos recibidos por un cubano de nombre Javier para darnos alojamiento en su casa, un hostal (una posada) nos llevó en su automóvil viejo de nacionalidad  ruso a diez minutos del aeropuerto internacional. Su idioma tan igual como la nuestra solo que la erre la pronuncían como ele, pero son fantásticos como personas. 
    Ellos, los cubanos nos trataron con mucho respeto  a todas partes que íbamos. Incluso muchos se expresaron con un ¡Viva México!  
    Los papás de Javier nos trataron como una familia, su condición humilde, su trato afable, con una gran vocación de servicio, su entrega total por su país a pesar de vivir bajo un régimen de gobierno  socialista donde aún hay muchas restricciones como la falta de un mejor salario como trabajadores, mejores condiciones de viviendas, alimentación, ya que el gobierno les restringe a través de un carnet en donde les da libras de arroz, frijol etcétera, sin embargo los cubanos que crean su propio negocio como son las hostas para recibir a los turistas salen adelante como se vio en este viaje a Cuba.
     CUABA NO ES COMO LA PINTAN
    También en Cuba hace aire, es decir los cubanos gozan de privilegios como son la salud, la educación, el deporte, pero eso si no hay delincuencia y por lo tanto no invierten, no lo derrochan en miles y millones de pesos como en México, allá en Cuba las leyes se respetan al pie de la letra tan así que si un cubano roba sus pertenencias a un turista se hace acreedor a una pena de siete a quince años de prisión depende de la gravedad.
    Tampoco en Cuba no hay consumo de drogas y por lo tanto no hay narcotráfico, es muy penado quien pretenda o haga este añejo oficio. Hace muchos años eran colgados y exhibidos para que no cometieran ese delito. Y funcionó. 
    Otro  fenómeno de esa isla es que no vez a los cubanos en las esquinas limpiando parabrisas o pidiendo limosna o haciendo malabares como una muestra de agradecimiento por la acción que hizo ¡no, no! 
    El turista y los mismos cubanos pueden andar libremente por las calles en todo el país de Cuba y no pasa nada. Hay pocos policías, son muy contados, quizá por la misma cultura de respetarse unos a otros. 
    Por eso es que Cuba no es como lo pintan, hay que visitarla para darnos cuenta de su gente, su historia, su grandeza como un país desarrollado. Allá los comercios, los negocios abundan a raudales como son los restaurantes, los hoteles, las librerías, los comercios de helados, hamburguesas cubanas, el arroz con frijoles que es el platillo fuerte de los cubanos, etcétera.
    Las autopistas en Cuba son únicas, tan así que allá no hay casetas de cobro, ni tanta policía federal en las carreteras pidiendo mordida a cambio de no multarlos por exceso  de velocidad. 
    Otra  gran ventaja de aquél país es que no hay contaminación visual, no hay grandes espectaculares, ni “paletas” de anuncios en los camellones y por lo tanto cero corrupción de autoridades abusivas que permiten todo ese tipo de irregularidades y que infringen la ley. 
    En Cuba se ve orden a pesar de que viven en un régimen socialista y se ve en el horizonte que las cosas van a cambiar para bien del pueblo que ha sufrido régimen tras régimen bajo la opresión de un gobierno radical que no deja que los ciudadanos vivan un régimen democrático, sin ataduras, ni bajo el yugo de una dictadura. Habrá que verlo en poco tiempo.  ¡Una Cuba libre! Salud. 

    LA CUBA QUE YO MIRE

    Por Julián Torres Hurtado
    La Cuba que yo miré
     
     Por Julián Torres H.
     
    Una breve visita a la isla caribeña de Cuba me permitió ver un panorama diferente a la idea que yo tenía sobre ese país pero a la vez me encontré con una nación de múltiples contrastes. Coincido con lo expresado por uno de nuestros anfitriones cubanos, un militar retirado quien manifestó, “Cuba no es lo malo que dicen los americanos, pero tampoco el ideal que el gobierno cubano pregona”.
    Junto con otros tres compañeros periodistas decidimos visitar ese lugar y conocer personalmente como vive el pueblo cubano y sobre todo cuáles son sus expectativas después de un bloqueo comercial que lleva más de cinco décadas debido a su conflicto político con los Estados Unidos y de un gobierno que durante ese mismo tiempo se ha mantenido en el poder, primero con Fidel Castro como presidente y actualmente con su hermano Raúl a quien le heredó el cargo.
    Sería difícil hacer una evaluación real con el poco tiempo que allí permanecimos ya que solo fueron siete días durante los cuales recorrimos una mínima parte ya que ni el tiempo ni los recursos económicos nos permitieron abarcar el programa que nos habíamos trazado y que según nosotros nos permitiría recorrer la mitad de la isla. Sin embargo, lo que pudimos apreciar en ese corto tiempo fue altamente interesante e ilustrativo.
    Mientras que en la capital se aprecian grandes edificios, lujosos hoteles, amplias vialidades y modernos autobuses, saliendo de la ciudad el panorama es diferente. Las construcciones son muy antiguas, la mayoría de las calles están empedradas y mucha de la gente aún se transporta a manera de camión en carretas tiradas por caballos. Motocicletas acondicionadas para llevar hasta a 6 personas hacen la función de taxis.
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    Después de una escala en la Ciudad de México arribamos al aeropuerto internacional José Marti de La Habana poco después de las 8:00 P.M. donde ya nos esperaba Javier quien sería nuestro “hostelero” y taxista en la capital cubana. Previamente lo habíamos contactado por recomendación de un amigo nuestro que ya en varias ocasiones ha visitado la isla.
    Luego de la bienvenida y presentaciones de rigor nos condujo a su automóvil para llevarnos hasta su casa donde seríamos alojados. Nuestra primera sorpresa fue que se trataba de un auto compacto modelo 1973 con evidentes muestras de uso. “Es un Moskvitch de fabricación rusa”, nos explicó.
    Como pudimos nos acomodamos en el mini auto. Algunas de las maletas en la cajuela y el resto de nuestro equipaje sobre nuestras piernas, lo importante era llegar hasta el lugar donde pernoctaríamos.  El trayecto duró escasos 15 minutos y finalmente estábamos en lo que sería nuestro primer alojamiento en Cuba.
    Nos recibió María Antonia, esposa de Javier quien amablemente nos ofreció jugo de mango para que nos refrescáramos y mitigar el húmedo calor que se sentía a pesar de que ya era de noche. Considero que el termómetro marcaría entre los 34 a 36 grados centígrados.
    Luego de ponernos de acuerdo nos dijo cuáles serían nuestras habitaciones y el costo que tendrían. Establecimos que cada uno pagaríamos 17.50 CUC (pesos cubanos convertibles) por cada noche que allí pernoctáramos. Un CUC que es una de las dos monedas oficiales de Cuba equivale a un dólar americano más un 10% por la función cambiaria y entró en circulación en 1994 para sustituir al dólar americano. En Cuba también se utilizan pesos cubanos no cambiables que tienen un valor de 25 pesos por cada dólar estadounidense.
    Nuestros anfitriones también ofrecieron darnos desayuno por un cobro adicional de 5 CUC por cada uno de nosotros, lo cual aceptamos ya que por el momento no sabíamos adonde acudir para tomar los alimentos.
    Al día siguiente, antes de que nos sirvieran el desayuno la dueña de la casa nos dijo, “necesito sus pasaportes” lo cual nos sorprendió de sobremanera, pero luego nos explicó que debía registrarnos en un libro que le proporciona el gobierno ya que deben pagar impuestos por todo visitante que alojen.
    Cabe señalar que esa familia integrada por la pareja y un hijo de 31 años que vive con ellos solo dispone de una habitación para alquiler pero ante la llegada de nosotros se las arreglaron para alojarnos a los cuatro, incluso le pidieron a su hijo que se fuera a dormir a la casa de su novia. Pronto nos dimos cuenta que además de su hospitalaria atención también les interesaba los ingresos que ello representa.
    Ya con mayor confianza nos hablaron de sus ideas nacionalistas y de lo que opinan de su país. Consideran que la revolución benefició a la mayor parte de la población pero reconocen que aún les falta mucho. Con orgullo señalan que en Cuba todos los habitantes cuentan con una dotación alimenticia que les proporciona el gobierno, tienen servicio médico y educación gratuita incluyendo la universidad. Agregan que la corrupción es severamente castigada, que no hay drogadicción, ni robos, ni asaltos, tampoco secuestros, es decir sin índices de violencia.
    Javier el jefe de familia, es militar un retirado que participó en el movimiento revolucionario; es licenciado en filosofía y letras y habla 3 idiomas. Actualmente da conferencias y enseña inglés mientras que su esposa que también es retirada estudió ingeniería agronómica y también dio clases en la universidad. Su hijo que se llama igual que el padre es licenciado en comunicación.
    Sabiendo que en Cuba se privilegia la educación tal como nuestros anfitriones nos lo estaban confirmando me atreví a preguntarles cómo era posible que siendo una familia con alta capacitación profesional no dispusieran de un mejor vehículo. Su respuesta me dejó con mayores dudas.
    Si bien tenemos beneficios también hay limitantes –dijo el jefe de familia- Agregó que un empleado de gobierno recibe en pago entre 15 a 20 CUC mensuales, es decir el equivalente a poco más de esa cantidad en dólares americanos. Un médico no gana más de 30 dólares.
    Allí la respuesta del porque no disponen de un mejor vehículo y seguramente de otras cosas que para nosotros son de uso común. María Antonia señala que ese “Moskvicht” lo tienen desde hace 20 años y que no han podido cambiarlo por otro ya que además de caros son difíciles de adquirir.
    ¿Cuánto vale su auto?, le pregunto.
     -Este auto vale aproximadamente 14 mil dólares, pero si alguien me da esa cantidad no lo vendo porque sería difícil conseguirme otro-, interviene Javier papá.
    Más tarde nos enteraríamos que además de caro es sumamente difícil importar vehículos a la isla y por ningún motivo autos americanos. La mayoría de ellos son los que ya estaban allí antes de la revolución castrista por ello los cubanos los cuidan y los hacen funcionar, tal como se aprecia en películas y en documentales televisivos.
    Durante nuestra estancia en la isla, además de La Habana pudimos conocer San Antonio de los Baños, una hermosa playa denominada Rancho Luna, Cienfuegos Trinidad y, Santa Clara. Este último lugar de los más famosos de Cuba ya que allí reposan los restos de Ernesto el Che Guevara.
    Algo que caracteriza a la población en general es la amabilidad de la gente, todo mundo responde al saludo y están prestos para brindarle la ayude que les pidas.
    En todos los lugares que visitamos pudimos apreciar una gran cantidad de turistas tanto de Estados Unidos como de Centro y Sud América así como del continente europeo.  Según lo manifestado por los propios cubanos, es precisamente la creciente actividad turística lo que está provocando mejores condiciones para muchos de ellos.
     
     

     


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