SEGURIDAD ALIMENTARIA




  • En los años de 1977-78 oí escuchar, por primera vez ese término: SEGURIDAD ALIMENTARIA. Era el sexenio de José López Portillo. Eran otros tiempos y otras circunstancias, pero el problema, sigue siendo el mismo. En aquella época, el país, vivía el boom petrolero, y López Portillo, consideró (de forma correcta, desde mi punto de vista) que parte de la renta petrolera del país, se invirtiera en impulsar al campo, para aumentar la producción de alimentos y lograr la autosuficiencia alimentaria. A ese programa, se le denominó en aquella época, EL SISTEMA ALIMENTARIO MEXICANO (SAM). Y tenía como objetivo central el concepto de la seguridad alimentaria. Durante el sexenio, de 1976 a 1982, se impulsó fuerte este programa (e incluso, por primera vez, se extendió el Seguro Social al campo, a través del famoso programa IMSS-COPLAMAR). Se invirtieron fuertes recursos y se elevó la producción agropecuaria. Pero como todo sucede en nuestro querido país, llegó el nuevo sexenio de Miguel de la Madrid (1982-1988) y el SAM, se fue a la basura, con los recortes presupuestales, que entonces ejercía con gran tijera, un joven secretario de estado de nombre Carlos Salinas de Gortari. El asunto de los recortes y de la austeridad republicana, no tienen nada de nuevo, ya la hemos vivido en el pasado. El SAM por desgracia, solo fue un programa de relumbrón sexenal, y nada más.


    Hoy cuarenta y tantos años más, revive esa vieja idea de la seguridad alimentaria, hoy con el sello de la nueva casa 4t, con el nombre de SEGALMEX (Seguridad Alimentaria Mexicana), un refrito del antiguo SAM lopezportillista. Insisto, la idea es correcta, el objetivo el adecuado. Pero me temo, que sea otro programa de relumbrón sexenal, y cuando entre el nuevo presidente en diciembre de 2024, el famoso SEGALMEX, se vaya a la basura en 2025.


    En México, ¿requerimos un sistema de seguridad alimentaria? Mi respuesta contundente es un SI. Pero no puede ser una simple política sexenal, porque definitivamente se acaba con el sexenio. TIENE QUE SER UNA POLITICA DE ESTADO, TRANS SEXENAL Y PLASMADA EN LA CONSTITUCION. De esa manera podemos, llegar a hablar algún día de un programa federal permanente. Hoy el campo mexicano, en el actual gobierno, a pesar de su discurso, vive un momento muy difícil. Jamás en su historia en la post revolución, había vivido un periodo de escases casi total de presupuesto. Hoy el impulso al campo, es irrisorio, por decirlo con palabras suaves, porque es casi nulo. De no creerse, de un gobierno que se dice de izquierda. Pero no me quiero meter en minucias sexenales. 


    ¿Qué se requiere para lograr una política de estado en materia de seguridad alimentaria? Voy a tratar de dar una respuesta, desde mi óptica.


    1.- DECLARAR AL SECTOR AGRPECUARIO Y PESQUERO COMO UN SECTOR ESTRATEGICO Y POR TANTO, DECLARARLO COMO UN ASUNTO DE SEGURIDAD NACIONAL. Es obvio, que la producción de alimentos es un asunto prioritario. En gran parte de eso depende nuestra viabilidad como país, porque en caso de un conflicto internacional generalizado, tendremos que depender de nuestros propios recursos para alimentar a nuestra población. También es obvio, que no toda la alimentación que consume nuestra población, tenemos que cubrirla al 100%, porque eso es imposible. Pero si necesitamos, asegurar un mínimo básico aceptable. En Japón, la producción de arroz, se impulsa fuertemente. Solo hasta hace pocos años, Japón, relajó sus restricciones, y se permitió la importación de arroz extranjero a suelo japonés. Los japoneses tienen muy en alto, ser autosuficientes en arroz, por ser un alimento básico de su población. En México, debemos hacer lo mismo, priorizar y darnos cuenta que el maíz, el frijol, el nopal, el chile, la cebolla, las calabazas, así como el pollo, el pescado, la leche y la carne de res y cerdo, deben ser considerados como estratégicos y prioritarios para asegurar nuestra alimentación.


    2.- AL HACER LA DECLARATORIA, PLASMARLA EN LA CONSTITUCION Y AGREGAR UN PARRAFO: QUEDA PROHIBIDO EL SUBEJERCICIO DEL PRESUPUESTO ASIGNADO POR EL CONGRESO, PARA EL SECTOR AGROPECUARIO Y AL PROGRAMA DE SEGURIDAD ALIMENTARIA POR CUALQUIER SECRETARIA. De esa forma, peso asignado por el congreso para el sector agropecuario, tendrá que ser ejercido en su totalidad en el ejercicio de cualquier año fiscal.


    3.-COMO CONSECUENCIA A LA SEGURIDAD ALIMENTARIA, DAR TOTAL PRIORIDAD A LOS PROYECTOS PRODUCTIVOS ENFOCADOS A LA PRODUCCION DE ALIMENTOS EN EL MEDIO RURAL. Y por tanto, eliminar obstáculos burocrático-administrativos y modificar leyes y reglamentos. Por ejemplo, si alguien quiere poner una empresa para producir carne de pollo, tendrá que presentar su MANIFESTACION DE IMPACTO AMBIENTAL, pero por ley, se le aplique una tasa cero, en el pago de derechos (es decir, no pagaría por la revisión de la manifestación, por parte del gobierno). Haría tramite de cambio de uso de suelo, que se otorgaría en automático por ser estratégico para la economía del país y pagaría cero pesos, por concepto de compensación ambiental, etc. Entiéndase, no estoy diciendo, que cuando ese productor, lleve al mercado sus productos, no va a pagar impuestos. Lo va a hacer como cualquier empresa. Lo que se tiene que eliminar son las barreras para detonar el agronegocio (sea privado o social, nacional o extranjero). La idea es que cualquier proyecto en el ámbito de la producción de alimentos, tenga un marco regulatorio que fomente y aliente la actividad al 100%. Y aplicar esa tasa cero en cualquier trámite federal, estatal o municipal. Asimismo, el gobierno federal debe de decretar, que los notarios y fedatarios públicos, solo podrán cobrar el 25% de sus tarifas (con respecto a la constitución de sociedades anónimas) cuando se constituya cualquier empresa que tenga como objeto social la producción primaria en el ámbito de la agricultura, la ganadería, la silvicultura, la pesca o la acuacultura.


    4.- CREACION DE UN FONDO SEMILLA Y EL IVA AGROPECUARIO. No soy partidario de regalar dinero vía subsidios públicos. Pero hay un caso de excepción. Cuando un micro productor agropecuario necesita iniciar un emprendimiento, muchas veces, requiere de un empujón. Para eso hace falta, un FONAES pero enfocado únicamente al sector agropecuario y pesquero. Con la idea de dar un pequeño subsidio inicial e impulsar ese proyecto. Ya funcionando, condicionar al productor al pago parcial, con aportaciones muy pequeñas, para que restituya el dinero otorgado, y crear un fondo revolvente por cada estado. Y PARA QUE EL GOBIERNO FEDERAL NO ESTE DESEMBOLSANDO RECURSOS AÑO CON AÑO, ES NECESARIO CREAR EL IVA VERDE. Sé que, a mucha gente, le detesta la idea de gravar con IVA los alimentos, pero, si se gravaran con un IVA blando (digamos un 10%) serviría para crear un fondo de fomento. Me explico. Supongamos que el estado de Baja California Sur (por poner un ejemplo), con apenas 600,000 habitantes, compre sus alimentos (frescos, enlatados, en restaurantes, etc.) durante un año. Al final del año se contabiliza ese IVA, y supongamos que se reúne una bolsa de 10 millones de pesos. Ese IVA generado en BCS, el SAT, lo depositaría en la cuenta del fondo semilla de BCS, para impulsar la inversión en infraestructura agropecuaria y proyectos productivos de nueva creación. De esa forma se puede impulsar el desarrollo agropecuario de manera permanente. Cada año, se acumula ese IVA especifico, y se invierte en el propio estado. Eso es crear un circulo virtuoso, de inversión e impulso.


    5. BANCA. Todos aquellos negocios grandes, con mercados consolidados, etc. canalizarlos a la banca agropecuaria. El actual gobierno, lleva 2 años prometiendo el cambio y la creación de la FINANCIERA AGROPECUARIA, pues ya es hora. Los grandes productores pueden accesar al crédito. Pero, además, nos urge, que se impulse en serio el crédito prendario, para los micro y pequeños empresarios agropecuarios. Cuantos productores hemos acudido a la actual financiera nacional, a tramitar un crédito y tratamos de dejar nuestra tierra como garantía y te lo rechazan por no tener el valor suficiente (según ellos) para cubrir tres a uno un crédito (como acostumbran). Bueno, es hora de cambiar eso, y que el crédito prendario sea una parte de valor de tierra, por una parte, de valor de crédito (garantía uno a uno). Así, si pongo la tierra en garantía, tengo mayor posibilidad de cubrir un crédito refaccionario o de avío. Y aplicar interesas bancarios blandos, tomando en cuenta que los productores rurales, tenemos muchos riesgos productivos y fuertes problemas de comercialización en el mercado. Esos riesgos, se pueden minimizar con otra serie de políticas de estado. Es lamentable que hayan desaparecido los fondos colectivos de aseguramiento y garantías agrícolas y pecuarias, que involucraban también al sector acuícola. Ojalá que, en un futuro, los logremos recuperar.


    Mi punto de vista, es que si en serio, se trata de impulsar el sector agropecuario, es necesario impulsar una política de Estado, no una sexenal. Si se adopta una política de Estado, estoy seguro que, en tres años, empezaríamos a ver un cambio. Bajarían los precios de algunos alimentos, porque habría mucha producción. El país, gradualmente se convertiría en un país agroexportador, y muchos alimentos, hoy importados, cambiarían por alimentos nacionales. Ojalá que este artículo, llegue a manos de nuestros diputados federales e impulsen una nueva política hacia el sector agropecuario y pesquero.



    La Paz, B.C.S. a 08 de Noviembre de 2020.

    Jorge Peon. 

    Jpeon.aridacorp@gmail.com 

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