UMBRAL PÚBLICO. LAS REMESAS: BÁLSAMO Y SOSTÉN DE LA ECONOMÍA NACIONAL




  • Las remesas enviadas por nuestros connacionales, con su importante componente femenino, crecieron un 10.55 por ciento, en el primer semestre del año, pasando de 17,254.56 en 2019, a 19,074.92 millones de dólares, en el 2020; en tanto que, en el Estado de Baja California, de enero a junio de este año se recibieron 592.0 millones de dólares, cifra superior en un 31.6 por ciento, respecto a los 449.7 millones de dólares recibidos en el mismo período en el 2019. Lo que significa que las remesas prácticamente, se convierten en un bálsamo y un importante sostén del mercado interno de nuestra economía.

    Mientras que, en este primer semestre del 2020, las estadísticas económicas insignes como el crecimiento del Producto Interno Bruto, PIB, y los empleos formales registrados en el IMSS, se desploman estrepitosamente, donde la Inversión Extranjera Directa, IED, decrece significativamente, las remesas familiares, con todas las penurias, sobre todo la exclusión social y financiera, mantienen su crecimiento sostenido.

    Si queremos hacer un comparativo de estas cifras que nos ubique de una mejor manera en su importancia, la Secretaría de Economía federal ubica la IED del primer semestre en 17 mil millones en números redondos y la encuesta del Banco de México en las encuestas “Sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado”, la ubican en 20 mil millones de dólares, al mes de junio, también en números redondos.

    En el caso de Baja California, se da a conocer que el estado recibió una inversión de 761.2 millones de dólares por concepto de Inversión Extranjera Directa (IED), durante el primer semestre de 2020, lo que representa un incremento de 19.6 por ciento en comparación con el mismo período en 2019, cuando llegaron a la entidad 636.5 millones de dólares. Estos datos nos dan como resultado que las remesas a nivel nacional superan, al menos durante este año, a la inversión extranjera directa, lo cual no sucede en Baja California.

    Es importante señalar que el total de remesas a nivel nacional, que en el 2019 llegaron a nuestro país fue del orden de 36,045.52 millones de dólares y al Estado de Baja California 938.5 Millones de dólares.

    Lo anterior nos muestra que las remesas remitidas por nuestros migrantes, con todos los peligros colaterales; con trabajos, a veces, de esfuerzos físicos extraordinarios; sin programas gubernamentales de apoyo significativos, emergentes o convencionales; sin dependencias específicas para su atención; sin que los gremios empresariales volteen a verlos; sin tomar las calles para protesta; sin servicios médicos y de seguridad social para su futuro; igualan la inversión extranjera directa, de los capitales transnacionales que si se llevan sus ganancias y su producción.

    Las remesas familiares quizá representen una cifra aproximada del 3 por ciento del PIB, pero quizá en muchas partes del país pudieran representar una cifra mayor y también la principal fuente de ingresos de muchas familias, principalmente de aquellas que se encuentran en la base de la pirámide, es decir, de familias en situación de pobreza y en pobreza extrema.

    En días pasados el presidente de la República, reconoció que las remesas familiares, representan la principal fuente de ingresos en el país, ante la situación de la emergencia sanitaria y económica.

    Por su parte, Carlos Urzúa, el exsecretario de Hacienda señala que, de darse el caso, como lo señalan algunos organismos internacionales, sobre el pronóstico de que, derivado de los efectos de la emergencia sanitaria, las remesas caerían en un 20%, si esto resultara cierto, significaría para la población en pobreza, quienes viven literalmente de sus remesas, una crisis humanitaria de proporciones dantescas.

    Se considera que las políticas públicas de desarrollo social y bienestar actuales, deben repensarse, omitiendo el sesgo político y la corrupción, a fin de configurar una estrategia que potencie aún más las remesas familiares, en favor de la población en situación de pobreza y fortalecer el mercado interno de vuestra economía; por el lado empresarial, rediseñar los esquemas filantrópicos actuales de las empresas socialmente responsables para enfocar estos esfuerzos en el mismo sentido. pravilacota11@gmail.com,

    @PR_Avila

    Economista (UNISON), Maestría en Administración Pública (UACH) y Profesor de Asignaturas en la Facultad de Econ

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