LECCIONES DE ESTE SIGLO




  • El tema refiere a una entrevista de Giancarlo Bosetti a Karl Popper uno de los mayores pensadores del Siglo XX, un crítico del presente. Hace un llamado para llevar a cabo acciones concretas en el mundo actual: enfrentar el presente con optimismo, cuidar la inocencia de la niñez y controlar los mensajes de violencia que dan los medios, vivimos una sociedad extremadamente violenta, todos somos violentos porque vivimos entre la violencia, educamos para la violencia y tenemos que cambiar, debemos de educar a la población en la no violencia, desde la escuela y los medios de comunicación, la polarización y el odio de la historia y la política de amigos y enemigos no construye, solo destruye, la no violencia es la piedra de toque de la civilización, pero no seguimos ese camino y/o  no lo queremos ver, se trata de empatar la sociedad abierta con el futuro abierto, con un sistema igualitario, liberal, democrático y social creando un equilibrio entre mercado e intervención social, un equilibrio entre el estado y el mercado.

    La agenda internacional debe de asumir primero la eliminación de armas atómicas, ¿para qué queremos esas más de 1,400 bombas nucleares donde cada una equivale a 3,000 Hiroshimas?, sumadas da un total de 4.2 millones de Hiroshimas, no es irracional? no solo esta confrontación sino también la inversión, 2) el control del crecimiento de la población, de seguir así pronto nuestro planeta no será habitable por los efectos de la destrucción de la ecología y el medio ambiente por la fuerte contaminación del aire, agua y tierra, nos destruiremos nosotros mismos a través de la misma naturaleza y el calentamiento global, se deben de plantear políticas para detener este crecimiento desbordado de población mundial y tercero la Educación para todos y debe de ser integral: Física, mental y espiritual, transformadora y humanística, ante una nueva civilización profundamente atea en la historia de la humanidad. 

    Ya no más la polaridad entre público-privado encubierta por esa pluralidad de sistema socialista y sistema capitalista, se terminó el primero, pero está en su peor crisis el segundo y no estamos haciendo nada por el tercero, la pregunta es ¿Qué sigue? Un Mundo para todos como diría Sharif Abdullah, la humanidad cada vez está más consiente de la gran cantidad de amenazas que se ciernen sobre ella, socialmente resalta el profundo abismo que divide a pobres y ricos, que la tendencia es ahondarse cada vez más y con consecuencias cada vez más riesgosas como resultado de este creciente aumento de población, por fortuna también hay cada vez más organizaciones de la sociedad civil preocupadas por esas tendencias catastróficas, el mundo ya no es habitable tampoco para los materialmente privilegiados, la incertidumbre permea en todos los espacios, la violencia familiar, las pandemias, la inseguridad pública y privada, la contaminación y sobre todo las pesimistas perspectivas de las nuevas generaciones del mundo entero terminan por nublar el futuro y  no es sólo el pasado el que se pone en duda, sino sobre todo la densidad del presente, no pude ser que los cambios sociales de mayor difusión en nuestro mundo sean las balas y las bombas, o que se calle a los inconformes restauradores sociales con violencia como hasta hoy desde USA, Brasil, Chile, Argentina, Perú y Ecuador en América, lo mismo en Palestina ,Siria, Japón, Rusia y España.

    Hemos creado un mundo de cuyos beneficios solo disfrutan unos cuantos, excluyente, cuando la inclusividad es la base de un mundo para todos, pero que crueldad porque en este mundo, el nuestro “hay suficiente para todos”, este Siglo XXI por fin logro en la esfera política los “Plenos derechos electorales y Civiles” en el mundo, un gran logro, ¿Qué sigue?, la Agenda Social, el mundo no está hecho solo para unos cuantos, cambiemos: corazón, cerebro y manos, otro modelo social.  

     Las promesas de la globalización y más mercado, menos Estado, mas individual, menos social, ese modelo económico sostenido que nos haría felices como se prometió nunca llego, se nos impuso un modelo de sistema donde el gobierno despilfarro la herencia de nuestros ancestros y no solo eso sino se contrajo una deuda para las siguientes generaciones que injustamente tendrán que pagar, sumado a esa maldición de corrupción e impunidad.

    Mucho menos hemos tocado al desarrollo que, de tan esquivo, se nos extravió. Y aquí nos dejó aquella era de fulgurantes cambios, ilusiones, cambios de piel. Y aquí estamos de nuevo, deshojando la margarita, sin horizonte bueno para la economía y la sociedad, lo que es peor sin futuro para las nuevas generaciones que se antoja una coyuntura para el despertar generacional como lección para el nuevo Siglo: la rebelión de las juventudes

    El autor es Sociólogo egresado de la UABC docente en la misma casa de estudios con Doctorado y experto en el analisis de la Opinión Publica.

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