¿Cómo renacer?




  • Espero que al terminar esta pandemia universal, cada quien recoja lo que quede de ella y nos orientemos a reconstruir el todo, ya pasado la prueba del encierro y el cuidado y nos demos cuenta de lo importante que es la casa, como hacerla cómoda y habitable, lo que falta hay que hacerlo, tuvimos mucho tiempo para meditar, nuestro espacio físico y familiar, pensar en todos los espacios necesarios para cada quien, hay que adecuar la casa, hacerla cómoda, luego la familia, que necesita cada quien, la esposa, el esposo, los hijos y las mascotas, pensando en cómo ser más felices pero ahora desde dentro y fuera de casa, no dejarlo para después, porque no hay después en momentos críticos, la vida es para ser feliz.

    Luego a reconstruir nuestra casa, ciudad, Estado y país, porque lo vivimos y lo pensamos, el subsistema que se puso a prueba fue el de la salud y tenemos que exigir una nueva agenda política para no volver a tener ese miedo, no solo del contagio sino del remedio y la cura, una reforma integral del sistema de salud, que puede comprender desde las facultades de estudios médico, Universidades, centros de investigación, todas las instituciones de salud y la educación sanitaria.

    Otro problema que afloro es el de la seguridad social, mientras que en varios países latinoamericanos cerca del 95% de la tercera edad cuenta con pensiones, en México solo el 15% lo atienden, que tiene que ver con la creación de un sistema de salario para el desempleo, urgentísimo, porque muchas empresas no suspendieron sus trabajos a riesgo de exponerlos a la pandemia y políticas públicas para estos fenómenos sociales, una reforma laboral.

    Educación para la prevención, aun cuando más de la mitad de la población reaccionó en forma adecuada, ya que deja de circular el 50% de los automóviles y poco a poco se incrementó esta desmovilización, muchísimos ciudadanos acataron las propuestas preventivos del cubre bocas y los guantes, las distancias físicas entre personas, los más medios de comunicación orientando a la población, aunque mucho daño hicieron los contras, medios que se deben de sancionar, en Rusia por ejemplo se sancionaba hasta con 5 años cárcel la nota falsa o propaganda negativa, aquí vimos como ponen en riesgo a la población con el no pasa nada, es mentira y demás contra la información oficial, porque no se limitaron a las leyes sobre medios de comunicación internacional que es :El Código de Ética”,  ese es el principal límite de los medios de comunicación y no lo respetaron, porque no es el momento de una contra-guerra. Es un tema de sobrevivencia y humanidad aquí y ahora, no una coyuntura para revisar la carga del caballo a la mitad del río. Por encima de cualquier agenda política, ideológica o facciosa, es preciso priorizar la salud de los mexicanos. 

    En crisis aflora lo mejor y lo peor de las personas, vimos como muchas empresas, personas, gobiernos se solidarizaron y apoyaron con muchos equipos e insumos y alimentos y dineros, desde altos empresarios, medianos y pequeños, hasta agricultores y pescadores, restauranteros, iglesias y demás apoyando como podían, otros desde el anonimato, pero también aparecen los perversos, los malos empresarios que no asumieron los costos y despidieron a diestra y siniestra a sus trabajadores sin ninguna compensación, otros haciendo la campaña negra o sucia en vez de apoyar, de sumarnos todos para sobre vivir y al final, cada quien lo asuma como lo vivió y lo percibió.

    Cada quien hará su propia lectura, desde lo local a lo nacional e internacional, destacando la labor de Cuba, el único país del mundo que dio una respuesta oportuna con sus apoyos en conocimientos y ejércitos médicos y por otro lado la falla del sistema capitalista que solo se ocupa de sus ganancias, preocupados por la bolsa, la moneda, el mercado, la plusvalía y demás antes que la salud del mundo que debería de ser lo primero, entonces: ¿en manos de quien está el Mundo? La aldea global se manifestó, el capitalismo es depredador.

    La civilización, en lugar de renacer más débil, se recupera con rapidez y se vuelve más fuerte y desarrollada. Simplemente, para poner el caso más revolucionario, la peste negra en Europa, a mediados del siglo XIV, junto con otros elementos, generó el Renacimiento, uno de los periodos de la humanidad más creativos desde el punto de vista artístico, cultural, científico y económico. Sin duda se presentarán maneras distintas de relacionarnos y nuevas oportunidades para salir adelante

    En tiempos de crisis, el conocimiento racional es el arma más poderosa para salir de ella. Siempre lo ha sido, junto con la cooperación y una visión pertinente de la realidad. Hoy ese conocimiento racional se llama ciencia y esta dimensión de la cultura humana se usa para dos cosas: o para mantener el doble sistema de explotación que una minoría de minorías (el 1%) mantiene sobre el trabajo de la naturaleza (depredación) y sobre el trabajo humano (parasitismo), o bien para la liberación de lo anterior y la defensa de la vida humana y no humana. De esa forma dio paso, de nueva cuenta, a la innecesaria dicotomía entre salvar vidas o las finanzas

    Hoy la humanidad entera está en peligro, asediada desde dos frentes: uno microscópico (las zoonosis, enfermedades virales y bacterianas surgidas de especies animales silvestres y domesticados) y otro macroscópico (la crisis global del clima). Y lo único que puede salvarla es la toma de decisiones políticas (colectivas y democráticas) a partir de la ciencia. Mis sueños están intactos, sigo creyendo que es posible vivir en un mundo justo, fraterno, armónico, decía hace semanas, el escritor chileno Luis Sepúlveda autor de La sombra de lo que fuimos, (falleció víctima de la pandemia). Cada vez es más claro: es necesaria la radicalización de los movimientos sociales en favor de un mundo nuevo (José Blanco).

    Quedarse en casa es, en primer lugar, quedarse consigo. Hallarse en presencia de sí mismo, ¿sería el peor destino que pudiese suceder a un ser humano? ¿Sería uno su propio infierno? Habrá quien pueda alegar, para tratar de defenderse de ser su propio verdugo, que el infierno son los otros, remedando la sugerente e insidiosa frase con la cual Jean-Paul Sartre termina con broche de oro su pieza de teatro Huis clos (A puerta cerrada). hay gente que se aburre. Esta es la palabra clave: aburrirse, un verbo sin acción, una situación que se sufre, ya descansamos, nos encerramos ahora que esto pase, “a ponerse las pilas y renacer nuestro mundo.

    La nueva agenda tendrá que responder: ¿hacia dónde se moverá la economía mundial? ¿Qué procesos de reorganización social tendrán lugar? ¿Qué políticas públicas se articularán para responder a las necesidades de las mayorías, y cuáles se enderezarán frente a las exigencias de las élites? ¿En qué dirección y en qué medida cambiará la correlación de fuerzas geopolíticas? ¿Cómo enfrentar el siguiente reto contra la naturaleza?... Papa dice Francisco: Dios perdona siempre; nosotros perdonamos de vez en cuando; la naturaleza nunca perdona, hay tiempo aquí y ahora, en una coyuntura de un nuevo renacimiento, el capitalismo no es eterno.

     El autor es Sociólogo egresado de la UABC; docente e investigador social de la Opinión Pública

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