UMBRAL PÚBLICO. CONTRACCIÓN ECONÓMICA Y EL EMPLEO VOLATIL




  • En México, en el breve lapso del trece de marzo al día último del mes pasado, se perdieron 198,033 puestos de trabajo, pero se siguió agravando la situación laboral, con la disminución, en los seis días iniciales de abril, de otros 148,845 empleos registrados en el Instituto Mexicano del Seguro Social.

    A nivel nacional partir del trece de marzo pasado, en sentido inverso a la curva de contagios del Covit-19, que sigue su tendencia creciente, la del empleo, desde ese día y hasta el seis de abril muestra una caída pronunciada, en alrededor de 14,500 plazas de trabajo en promedio y en total alcanza la cifra de 346,878 puestos formales.

    Al 31 de marzo se tenían registrados ante el IMSS 20 millones 482 mil 943 puestos de trabajo, de los que 85.9% son permanentes, y 14.1% son eventuales, incluyendo 67,440 nuevos empleos registrados del día primero al día 12 del mes.

    Las estadísticas para el año de 2019 muestran que se registraron en el IMSS aproximadamente 342 mil nuevos empleos, lo que significa que de ese orden es la merma que se presenta en el período señalado.

    Esta pérdida podría duplicarse y hasta triplicarse, respecto de las cifras anteriores, enunciadas por la Secretaría de Trabajo y Previsión Social, y quizá ser el inicio de un mayor deterioro del empleo formal en nuestro país, es decir, los efectos económicos del coronavirus, según varios estudios, podrían provocar una disminución de entre 600,000 y 900,000 plazas de trabajo.

    Para contar con referencia válida, durante el año de 2009, tras la crisis financiera, a nivel mundial, del 2008 y la epidemia del H1N1, en nuestro país los empleos formales registrados en el Instituto Mexicano del Seguro Social, disminuyeron en aproximadamente 490 mil empleos, en tal situación, la tasa de desocupación aumentó a un nivel del seis por ciento, de la población económicamente activa.

    En lo que se refiere a la situación en Estados Unidos, el país con el cual estamos más vinculados económicamente y que sus afectaciones repercuten directamente en nuestra economía, durante el pasado mes de marzo, perdió 701,000 empleos, de acuerdo a informes atribuidos al Departamento del Trabajo del gobierno de EUA, poniendo fin a un largo periodo con números positivos que inició desde octubre de 2010 y culminando en el mes de febrero pasado, donde la tasa de desempleo fue de 3.5% la más baja en varios años.

    Por otra parte, también en Europa los puestos de trabajo también han tenido una fuerte afectación, en días pasado se dio a conocer que, en España, alrededor de 3.9 millones de personas se encuentran en desempleo temporal por los efectos de la pandemia del coronavirus.

    Por otra parte, en opinión de la Organización Mundial del Trabajo (OIT), se ha comentado que estiman un impacto en el desempleo global de entre 5.3 millones de personas desempleadas, en un escenario moderado, hasta 24.7 millones, en un escenario extremo, también señala la OIT que la crisis global financiera de 2008, causó la pérdida de 22 millones de empleos formales.

    Esta situación del declive de los puestos laborales, es el primer síntoma de la contracción económica, derivada en buena medida de la emergencia económica y sanitaria, provocada por la pandemia del coronavirus. La disminución paulatina o el decrecimiento en forma continua, de los niveles de empleo son las características de la contracción económica, así mismo, es un período en que se desacelera la actividad económica, bajan los niveles producción y ventas, y consecuentemente las empresas empiezan a despedir personal.

    Mtro. Pedro Rafael Ávila Cota

    Economista (UNISON), Maestría en Administración Pública (UACH) y Profesor de Asignaturas en la Facultad de Economía Internacional de la Universidad Autónoma de Chihuahua pravilacota11@gmail.com,

    @PR_Avila

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