EL RUMBO DE MORENA




  • Es parte de la Estrategia política de los partidos y candidatos, que para arribar al poder recurran a las alianzas, coaliciones, a las masas y a las sumas, las alianzas son temporales y sobre objetivos y consensos, pero luego del arriba viene el año del pago, el segundo es de la resta, en el camino se van quedando, desertando o confrontando los aliados, porque al final es un partido y un proyecto, que inicia en el punto cero, Cárdenas en su segundo año de gobierno y después de su informe, pidió la renuncia de “Todo su Gabinete”, en el cual estaba nada menos que el mismo hijo de Plutarco E. Calles, de nombre Rodolfo E. Calles ese fue su punto cero y cambia de aliados: Obreros y Campesinos, luego vienen los repartos de tierras en la Zona lagunera y Valle de Mexicali, Lombardía y Nueva Italia, Valle del Yaqui y la corona con expropiación  petrolera, Portes Gil Presidente del partido mantuvo paralizada la política como ahora Yeidckol Polevnsky, Cárdenas promovió en cambio de Partido de Partido Nacional Revolucionario (de masas) a uno más fuerte: Partido de la Revolución Mexicana (PRM) a donde incorporó a sus aliados en sectores.

    Parecen momentos similares, AMLO ya sentencio que se ponen de acuerdo o se sale del partido, porque se tiene que acabar con la parálisis política del partido y que se asuma como tal en defensa activa de la 4ª. Transformación donde se canalicen las demandas y apoyos de la sociedad (sociedad- partido)  a manera de las asambleas territoriales que se han creado en Chile al calor de la rebelión popular que estalló el 18 de octubre, son la creación más importante del pueblo chileno, porque encarnan la auto organización colectiva para resistir y crear nuevas relaciones, por fuera del mercado y el Estado, una nueva transformación, aunque allá van más adelantados, pues ya hay un nuevo Congreso Constituyente haciendo una nueva Constitución, como ya lo hemos planteado en nuestro país,  es necesario cambiar las bases y el rumbo de la política económica y social para eliminar la desigualdad y la corrupción que tanto daño han hecho a la nación y a los mexicanos.  Reformas a la Ley Federal del Trabajo, en beneficio de México, de los trabajadores y de las instituciones sociales, de salud, de vivienda y de pensiones y no sólo de unos cuantos. Establecer las bases de un nuevo régimen pos neoliberal, que por el momento sólo aparece en declaraciones políticas, pasa necesariamente por la abrogación de las múltiples reformas constitucionales y de las leyes secundarias que terminaron por dar vida a un neoliberalismo a la mexicana, profundamente corrupto, entreguista y apátrida que durante 40 años México desmanteló su sistema productivo por aceptar la falsa premisa de que era mejor comprar barato al exterior. 

    Morena carga con muchos viejos y nuevos vicios e incongruencias, debe de hacer su tarea de construirse una adecuada organización, de apoyo al proyecto de la 4ª Transformación. El sainete de Morena no tiene fin. Su buena suerte es que PRI y PAN están igual o peor el más grave problema está en que en las otras instituciones partidistas, tanto de derecha como de izquierda, antes que la reconstrucción de sus organizaciones madre, está buscar cómo agregarse a Morena, donde todas ellas advierten futuro y donde suponen, todas caben.

    Eso mantiene en un clima de constante debilidad a la oposición a Morena. Los partidos en general no se mueven, las organizaciones civiles, desde las de muy dudosa procedencia hasta las más reconocidas, han tomado el rol de la protesta y algunas veces hasta el del análisis serio de lo que ocurre en el terreno de la lucha política. Mientras en las arenas previstas para esa lucha –cámaras de Senadores y de Diputados– la contienda, despojada de ideales de casi todo tipo, se da por el control y el ejercicio de los dineros

    Así las cosas, todo hace suponer que la contienda se dará dentro de Morena, donde las izquierdas y la derecha habrán de dirimir el rumbo del país. Muy probablemente salga el candidato triunfante a la Presidencia de la República que sustituya a López Obrador. Fuera de Morena, los otros partidos han ido destruyendo su identidad ideológica, su ser político, y se han entregado a esa incesante borrachera de la democracia que cada vez les deja más dinero y menos adeptos.

    Hace unos meses el presidente López Obrador, quien ya avizoraba la catástrofe, pidió a la militancia y a las cabezas de Morena que no ofendieran el nombre del que se inició como movimiento, y les advirtió que en caso de que el partido se pervirtiera, dejaran a un lado el nombre del organismo que lo llevó a la Presidencia. Hoy está a la vista de todos, la descomposición de Morena. Los grupos que se tostaron bajo los rayos del sol azteca juegan el interminable partido del agandalle, mientras otras militancias se arman en otras alas para empezar a buscar su acomodo dentro de Morena e impedir que los herederos del amarillo se queden con todo.

    El empecinamiento de Polevnsky por permanecer en el cargo más allá de lo que marca el estatuto del partido creo las condiciones para el respaldo mayoritario el hasta entonces diputado federal Alfonso Ramírez Cuéllar a asumir la Presidencia del Partido y que de inmediato Yeydicol Polevnsky externo su desconocimiento acudió al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) para impugnar las decisiones referidas.

    La crisis en MORENA tiene un innegable componente de ambiciones personales y de pugnas por el poder y en la que se reflejan además concepciones contrastadas sobre el rumbo de la organización política para el 2024

    Un reclamo generalizado entre la militancia ha sido la necesidad de recuperar el sentido original de partido-movimiento y abandonar el derrotero meramente electoralista al que ha sido llevada la organización. La presión de grandes segmentos de la clase política tradicional que buscan incorporarse o que se han adherido al instituto político, no por su propuesta de nación, sino porque es visto, en la vieja lógica, como una vía de acceso a puestos públicos, influencia, poder y dinero. Por otra parte, que la visión de partido-movimiento choca frontalmente con una institucionalidad electoral diseñada, no para auspiciar, sino para minimizar las diferencias ideológicas y programáticas entre y dentro de las formaciones políticas y las pugnas partidistas acaben por contaminar, en alguna medida, el quehacer del aparato gubernamental.

    Los liderazgos trabajan para la sucesión 2024 y en lo nacional al menos hay cuatro grupos muy fuertes en la disputa: Sheinbaum es una aspirante natural a la próxima candidatura presidencial por parte de Morena. Goza de especial afecto por parte del jefe partidista y actual ocupante de Palacio Nacional, con ella abre camino en el partido y militancia nacional Bertha Lujan, Alfonso Ramírez Cuellar, Xóchitl Zagal, Héctor Díaz, entre otros

    Otro Grupo Fuerte es el de Marcelo Ebrad, que hace lo mismo Mario Delgado y tiene entre sus cuadros importantes a Tatiana Clouthier, América Rivera, Armando Quintero y demás, también muy cercano al Presidente AMLO, un tercer grupo es el de  Y. Polevnsky emparejado con Martí Batres, Miguel Barbosa, Leonel Godoy, Napoleón Gómez Urrutia, Gabriel García, José Narro y dicen que a este grupo se integra nuestro Gobernador Bonilla y el cuarto grupo, más lejano a la presidencia y sucesión es el de Ricardo Monreal, quien lo representa en el Partido es nada menos que Alejandro Rojas Díaz Duran, con Claudia Yáñez, Alejandro Armenta y Mónica Fernández, así pues la disputa por MORENA es para posesionarse para la sucesión y hacer política desde el partido, pero no hay hegemonía a la vista y es un reto a vencer, pueden perder el poder…y también el partido.


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