UMBRAL PÚBLICO. REPENSAR LA POBREZA




  • En días pasados el Banco Nacional de Suecia concedió el Premio Nobel de Economía a Abhijit Banerjee (Bombay, 1961), Esther Duflo (París, 1972) y Michael Kremer (EE UU, 1964), "por su aproximación experimental al alivio de la pobreza global". En su opinión, cómo reducirla, es hoy uno de los mayores retos de todos los países, y estos académicos, han hecho contribuciones decisivas a las políticas y los incentivos que hay que aplicar, señala el comité que brinda el galardón desde 1969
    Los estudios de los tres dominan la llamada economía del desarrollo. 
    Durante los últimos 20 años, "sus hallazgos han mejorado dramáticamente la capacidad práctica para combatir la pobreza", afirma el jurado del Nobel. Por su lado, Abhijit Banerjee, Esther Duflo  profesores en el Massachusetts Institute of Technology (MIT) en Estados Unidos, Banerjee y Duflo,  señala el diario El País,  han escrito juntos el libro Repensar la pobreza, en términos muy generales, los autores sostienen que la ayuda foránea y la apertura comercial ayudan, pero no son decisivas, así mismo, identifican comportamientos que no se explican de forma racional y que hacen que una política de desarrollo fracase, como es el caso de los agricultores en países pobres que son reacios a modernizarse, además han creado un laboratorio, el J-PAL del MIT, que asiste en el diseño de ensayos rápidos para medir la eficiencia de políticas concretas de cooperación y desarrollo. 
    El Nobel de Economía es el último de los premios que se entrega cada año, y el único que no dictamina directamente la Academia Sueca de Ciencias. Fue creado en 1968, oficialmente como "premio del Banco de Suecia en ciencias económicas en memoria de Alfred Nobel", para celebrar los 300 años de historia de la institución.
    Sobre este mismo tema, el de la pobreza, pero enfocándonos en América Latina, Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, CEPAL organismo dependiente de la ONU, señaló que el desempeño económico y distributivo reciente es insuficiente para eliminar la pobreza extrema: en los últimos 10 años, el PIB de América Latina ha crecido a menos del 2% anual (1,7%). Por su parte, el coeficiente de Gini -que mide la distribución del ingreso- se redujo 0,9% anual en un período de 10 años. 
    Las cifras de la pobreza
    A pesar de la mejora en los estándares de vida, a nivel mundial, más de 700 millones de personas todavía subsisten con ingresos sumamente bajos. Cada año, unos cinco millones de niños menores de cinco años fallecen por enfermedades que podrían a menudo ser prevenidas o curadas con tratamientos que no son caros.  
    En América latina, la tasa de pobreza extrema paso del 9.9% de la población en 2016 al 10.2% en 2017, equivalente a 62 millones de latinoamericanos, y la tasa de pobreza (medida por ingresos) se mantuvo estable, en el 30.2% de la población, equivalente a 184 millones de personas; lo anterior fue manifestado por la Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina, CEPAL en la presentación del Reporte Programa Social de América Latina, realizada en el primer trimestre del presente año.
    En cuanto a nuestro país, los niveles de pobreza con datos del CONEVAL, nos muestran que la pobreza extrema, presenta un decrecimiento, al pasar de 12.3 millones de personas (11%) en 2008, a 9.3 millones de personas (7.4%) en 2018; en lo que respecta a la población en situación de pobreza, disminuyó en términos relativos de 44.4% de 2008 a 41.9% en 2018, pero en términos absolutos, la población en esa situación creció de 49.5 millones de personas a 52.4 millones de personas. El incremento en números absolutos de la población en situación de pobreza de 49.5 millones de personas a 52.4 millones de personas, de 2008 a 2018, se puede inferir que los recursos provenientes de esta fuente de financiamiento no impactaron en su disminución, ni tampoco provocaron incrementos en el crecimiento económico.
    Como una muestra de las entidades federativas, con cifras de 2018, Baja California cuenta con 848.4 miles personas en situación de pobreza, un 23.3% del total de su población; Chihuahua cuenta con 1005.7 miles personas en situación de pobreza, un 26.3 del total de su población y en el Estado de Sonora 863.0 miles de personas un 28.2 del total de su población, Alrededor de un cuarto de la población de cada uno de esos estados, en una de ellas (Chihuahua) ligeramente arriba del millón de personas y Sonora y Baja California, acercándose.
    Con todos estos datos, es perentorio reflexionar sobre las políticas públicas y su implementación en materia de desarrollo social, tanto en los gobiernos locales, como a nivel nacional. Es decir, repensar la pobreza.
    Mtro. Pedro Rafael Ávila Cota
    Economista (UNISON), Maestría en Administración Pública (UACH) y Profesor de Asignaturas en la Facultad de Economía Internacional de la Universidad Autónoma de Chihuahua.
    pravilacota11@gmail.com



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