LA SOCIEDAD DEL ESPECTÁCULO




  • Siempre es interesante analizar lo que dice el ya venerable y muy respetado maestro Noam Chomsky, principalísimo intelectual norteamericano vivo. El 6 de agosto de 2017 se atreve a afirmar ante el extraño y enigmático comportamiento errático de Donald Trump, que es un mero distractor social de las graves decisiones que están tomando detrás del reflector demócratas y republicanos bajo el plan estricto de extraer hasta la última ganancia al pueblo norteamericano. Afirmación muy severa aparte del hecho de engañar al pueblo pero que en términos científicos holográficos implica múltiples dimensionalidades que obligan un análisis integral.

    Dice Chomsky: "Un escándalo tras otro. Una ley absurda tras otra. Un tweet polémico tras de otro… Ningún presidente de la democracia americana ha sido tan proactivo a la hora de sacar leyes, lanzar declaraciones o protagonizar anécdotas polémicas. Sin duda, Trump es el rey en todo esto". He aquí el personaje o desde donde se habla, un oligarca inmobiliario y de casinos que confunde la política con los negocios y la diplomacia con el jet set. Toda la época neoliberal o últimos 35 años EEUU fue gobernado por políticos profesionales hasta Trump, que a golpes de tweet reemplaza todo su gabinete, campanea la bolsa, aplica a los tratados internacionales su Art of Deal y recrea su programa de televisión El Aprendiz. De pronto como si en vez de Rachmaninoff saltara Alice Cooper o Marylin Manson, esto ha confundido mucho a los críticos que no pueden entender a que se deba tal salto. Y la razón es sencilla, de lo que haga o diga Trump no hay nada que analizar ni conceptualizar ni teorizar, es solo un distractor de los movimientos políticos reales. De lo cual solo Chomsky ha dado cuenta. 

    Pero ¿distractor de qué, qué oculta?, linealmente Chomsky agrega: "Mientras criticamos lo evidente y nos entrenemos juzgando y riéndonos de los detalles, no nos detenemos a pensar en lo realmente importante. Lo que está detrás, lo que realmente está cambiando e impactará en nuestras vidas de forma irreversible." Decisiones importantes que ocultan políticos distractores. Precisamente eso hacía Peña Nieto, aparecía siempre drogado diciendo tontería y media que todos rumiábamos y de Odebrecht, y nada de la privatización de PEMEX, Banamex, siderurgia, electricidad, Afores en NAICM, fosas clandestinas, etcétera. Si había un escándalo con otra tontería lo tapaba al día siguiente, una especie de Goebels neoliberal. 

    Si pensamos en Bolzonaro, Macri, Trudeau, Macron es evidente que todos juegan un doble discurso. Pero hay líderes mundiales que están dejando de hacerlo, Evo morales siempre ha hablado en serio, Alan García, AMLO. Putin con todo lo cruel que llega serlo es de un solo discurso, igual Xi Jinping aunque con mucho más formalismo. El doble discurso no surgió en el liberalismo clásico, ni en el keynesianismo ni el Estado Benefactor. Doble discurso y ocultar hechos siempre ha sido pero hacerlo deliberado y sistemático no había sucedido. Parece que el <doble discurso distractor> es parte consustancial del neoliberalismo. 

    ¿De donde procede esta estrategia de simulación? Simular es abstraer, restar, quitar de la realidad solo imágenes para depositarlas en cerebro, entonces representarlas en abstracto o simulaciones de realidad que suceden solo en el cerebro. De hecho todo conocimiento es una abstracción porque deviene de ser abstraído de lo real, de hecho conocer es una simulación de la realidad. Pero simular para ocultar el conocimiento de la realidad no había sucedido. Cosa de locura porque deforman exageradamente la realidad al punto de volverla irreconocible, incluso a ojos de especialistas (con datos falsos cómo), con tanta desinformación no puede uno estar seguro de nada. Nos presentan una realidad grotesca para ocultar hechos ciertos. Aquí hay un salto en el silogismo aristotélico del si A entonces B, otro salto en Kant quien inventa el que es posible conocer antes que suceda la realidad si la encerramos en conceptos y teorías, luego Hegel quien afirma que de una oposición de contrarios resultará conocimiento nuevo.

    En Aristóteles y Kant se observa proposición y sistematización del racionamiento lógico pero en Hegel. No veo que estar a favor y en contra de lo mismo resulte en algo nuevo, pues es tautológico (partir de algo para terminar proponiendo lo mismo), la contradicción es la misma proposición inicial llevada al extremo y volcada en su contrario sin agregar nada nuevo. La dialéctica sucede entre la afirmación y la negación, lo negado no es lo contrario, es todo lo que no es lo afirmado y siempre que se afirme algo se negará al infinito. Esto mismo rescata Theodor Adorno de Hegel en Dialéctica Negativa. El entorno infinito que envuelve cada algo afirmado encierra todas las posibilidades de nuevo conocimiento no en la contradicción de lo afirmado. No es lo mismo negar que contradecir.

    Esta tergiversación sobre Hegel ha llevado a suponer que si volteas el silogismo partiendo de las conclusiones esperadas, inventando la contradicción de una afirmación ficticia o bien que a partir de los efectos modifiquemos las causas. En lugar del partir de la realidad para conocer de siempre se trata del fabricar realidades ficticias con la realidad al margen. Esto llevó con George Bush a la política del Pre-emptive Strike donde no importa que me provoques porque sé que lo harás en el futuro por eso hoy mismo te mino o te aniquilo. Esta estrategia la inovaron los Bush desde la primera guerra injustificada de Iraq. Aparte de maquiavélico es paranoia pura, como si de pronto me atacara alguien que no he provocado solo porqué presupone que después lo haré. 

    Esta política donde no importan las causas sino los efectos nos ha llevado a guerras y políticas económicas súbitas, cruentas e inexplicables, a lo que Donald Trump agrega la matemática de caos. Ya no se trata de ocultar la realidad con la fijación de los efectos menospreciando las causas reales y verdaderas, ahora se trata de ocultar la realidad con un manto aparentemente caótico que oculta otro orden subyacente o superior. A partir de Peña Nieto, Trump y Bozonaro ya no se sabe de que orden se parte ni a que nuevo orden se dirige porque se antepone la pantalla del caos continuo y permanente. Las mayorías se desconciertan pues no saben que pasa ni a donde las llevan, es como viajar con ojos vendados. 

    ¿Cuál es el antídoto para este nuevo discurso dominante? La poesía es pureza de alma y de lenguaje, otro es la democracia participativa, otro la transparencia pública, otros son los canales de información biunívocos como las redes sociales y otro es el discurso único, claro, directo y realista. Tenemos que restaurar que en todo momento se parta de la realidad para arribar a cualquier proposición desterrando ahora la simulación caótica, pues ocultar la realidad bajo cualquier manera lleva necesariamente a situaciones esquizofrénicas. 

    Raul Corral Quintero 
    Anahuacalli, 4 julio 2019
    Filósofo

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