SIN TAPUJOS. Razones para dos muros




  • Cada vez me queda más claro que los consejeros de seguridad de míster Trump le están atinando a su pronóstico/asesoría de que nuestro país entrará a largo o mediano plazo en una “venezolisacion” y esta situación hipotética justifica el apuro del güero grandote para construir su muro.
    Hacia allá nos lleva a ritmo muy acelerado el presidente López. Lo que viene haciendo desde hace poco más de un año para lograrlo, es, por desgracia, cada día más evidente. Como diría mi abuelo, no hay vuelta de hoja. La ruta de colisión hacia la debacle está muy clara para mí, pero me encantaría estar equivocado.
    Imagínese, estimado lector, que comienzan en serio los apagones y escasea la gasolina y la chamba. Que el gobierno cancela parte o todos los millones de pensiones, grandes y chiquitas. Que el dólar se pone a 25 o 30 por uno y sígale usted por su cuenta ¿No sería motivo para buscar a donde irse? Para los que hemos vivido toda la vida aquí en la frontera con los Estados Unidos, sería el lugar más cercano, seguro y lógico.
    Ahorita somos unos 135 millones de mexicanos ¿Para cuántos le gusta que busquen, o busquemos, dijo el otro, irnos p ´al otro lado? ¿Un 5% del total, unos 7 millones, o serían más? Dele una pensadita a este asunto. Claro, todavía falta bastante para que se venga el desmadre económico, pero me parece que hay que tener un Plan B.
    EL MURO MEXICANO
    Bueno, eso sería en cuanto al “muro trumpiano”. Pero me parece, viendo las enormes diferencias que tenemos entre el México del Norte (Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas), el México del Centro (San Luis Potosí, Querétaro, Aguascalientes, Baja California Sur, Sinaloa, Jalisco, Zacatecas, Veracruz, Guanajuato y Puebla) con el México del Sur (Oaxaca, Chiapas, Michoacán, Nayarit, Hidalgo, Tlaxcala, Tabasco, Guerrero, Yucatán, Quintana Roo, Ciudad de México, Morelos y Estado de México), que tal vez hay razones lógicas para pensar en un segundo Muro.
    Un muro que divida a México en dos países. Uno que se llame: México del Norte o México Centro Norte, y otro que se llame México del Sur, dejándole al presidente López todo ese gran territorio  para que se dé gusto.
    Una alternativa sería poner ese muro al sur del México del Norte, solamente los estados fronterizos: Si usted se toma la molestia de analizar su productividad actual, encontrará que TODOS ellos tienen un PIB (producto interno bruto) positivo. Otra sería poner el muro divisorio incluyendo buena parte del Centro del país, con los estados que también tienen un PIB muy alto y no necesitan de Trenes Maya, Refinerías Dos Bocas y demás “sueños de opio”, montañas de dinero tirados a las cañerías. Suena duro, difícil de implementar, lo entiendo, pero a grandes males, grandes remedios.
    NOS ESTAMOS PARECIENDO A CUBA
    Ya tenemos varios meses con la estrategia populista del nuevo gobierno con su slogan “primero los pobres” que desde el punto de vista estricto de distribución de la riqueza, es correcto. El problema es que no habrá nada que distribuir si se está destruyendo esa riqueza con malas decisiones, desconfianza e inseguridad. 
    El hecho es que en ese sentido nos estamos pareciendo mucho a Cuba y por supuesto vamos en la ruta, peor, de convertirnos en una Venezuela. Cuba es un país pobre en cuestiones materiales: Vivienda, salarios, nivel de vida, etcétera, pero es rico en cuestiones de salud, educación y deporte. Medicina y educación de primer nivel, campeones indiscutibles en casi todas las disciplinas deportivas latinoamericanas.
    Pues ahora resulta que en México están cayendo vivienda, salarios y nivel de vida, los datos lo denuncian. Por el contrario los niveles deportivos a la alza. Las más de 100 medallas y el tercer lugar de los Juegos Panamericanos lo demuestran. Estamos jodidos económicamente, pero somos una potencia deportiva. Muy parecidos a Cuba.
    LAS APUESTAS EN EL “BONILLAZO”
    En mi más reciente reunión con mi grupo sabatino cervecero hicimos una pequeña encuesta tipo Las Vegas sobre el famoso “Bonillazo”, ese que está buscando que sean cinco y no dos, los años que dure la gubernatura. El resultado fue de 5 a 3 a favor de que ganen los dos años. Fuimos mayoría los que apostaríamos a que se impusiera la Ley y la Razón en este asunto.
    Y hasta aquí la dejo, estimado lector, no sin antes agradecerle su tiempo. Espero sus comentarios y/o aclaraciones que responderé con mucho gusto.
    Comentario a: togomez39@gmail.com

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