POBREZA EN MÉXICO. ¿PREVALENCIA Y RESULTADOS MAGROS? Caso BC, Sonora y Chihuahua




  • Estatus y Perspectivas para Baja California, Chihuahua y Sonora

    El Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social, CONEVAL, presentó recientemente la serie histórica: 10 Años de la Medición de la Pobreza en México, Avances y Retos en Política social, en ella, tal como lo señala el organismo, se puede observar la evolución de la pobreza por 10 años (2008 – 2018), en el país y para las 32 entidades federativas. La expectativa previa de las autoridades especializadas de los tres niveles de gobierno, algunos medios de comunicación, académicos estudiosos de la materia, etc. era en el sentido de conocer si: ¿la pobreza está estancada en México? o ¿los resultados son magros, pero esperanzadores? O, ¿hay visos de mejora?

    Antes de entrar en estas mediciones, vale la pena señalar que dicha expectativa estuvo avivada previamente por el desacuerdo manifiesto en el medio de comunicación Animal Político, por su entonces titular Gonzalo Hernández Licona (Secretario Ejecutivo), por la aplicación de las medidas de austeridad designadas a la institución por la Secretaría de bienestar, de la Administración Pública federal, las cuales, al parecer, derivaron en su destitución, apenas el pasado 18 de julio del presente año.

    A nivel nacional los aspectos principales que el estudio nos presenta son los siguientes: la pobreza extrema, presenta un decrecimiento, al pasar de 12.3 millones de personas (11%) en 2008, a 9.3 millones de personas (7.4%) en 2018; en lo que respecta a la población en situación de pobreza, disminuyó en términos relativos de 44.4% de 2008 a 41.9% en 2018, pero en términos absolutos, la población en esa situación creció de 49.5 millones de personas a 52.4 millones de personas; otros rubros que se muestran en sentido negativo y que también se considera deben ser prioritarios de atención por la administración pública son: la población con ingreso inferior a la línea de pobreza por ingresos, que en 2008 ascendió a 54.7 millones de personas y que para 2018 se ubican en el estudio en 61.1 millones de personas, así mismo, la población vulnerable por ingresos, la cual paso de 5.2 millones de personas (4.7%) en 2008 a 8.6 millones de personas (6.9%) en 2018 y el indicador de carencia social denominado “Acceso a la

    Alimentación”, el cual creció de 24.3 millones de personas (21.7%) en 2008 a 25.5 millones de personas (20.4) en 2018, es decir, disminuyó levemente en términos porcentuales, pero aumentó en poco más de un millón de personas en esa situación, en dicho período.

    En lo que respecta a las entidades federativas, centrándonos en tres estados del norte del país: Baja California, Chihuahua y Sonora (en orden alfabético), el estudio arroja los siguientes datos:

    1. En Baja California, la población en situación de pobreza extrema descendió de 104.1 miles de personas (3.3%) en el 2008 a 59.3 miles de personas (1.6%); sin embargo, la población en situación de pobreza, bajó en términos porcentuales de 26.0% en 2008, a 23.3% en 2018, pero en números absolutos creció 809.7 miles de personas en 2008, a 848.4 miles de personas en el año pasado; es decir casi un cuarto de la población de Baja California se encuentran en un estado de pobreza. En cuanto a los indicadores de carencia social, el referente al “Acceso a la Alimentación” creció de 440.7 miles de personas en 2008, a 516.2 miles de personas en 2018 y el de “Acceso a los Servicios Básicos en la vivienda” creció de 215.2 miles de personas en 2008 a 326.1 miles de personas en 2018.

    2. En el Estado de Chihuahua se presenta un decrecimiento significativo de la población en situación de pobreza extrema de 230.5 miles de personas en 2008 a 99.8 miles de personas en 2018, y en el caso de la población en situación de pobreza desciende de 1,105.1 miles de personas en 2008 a 1005.7 miles de personas en 2018; pero en el caso de la población vulnerable por ingresos se presenta un incremento de 252.2 miles de personas en 2008 a 391.9 miles de personas en 2018.

    3. Para el Estado de Sonora, al igual que en las entidades federativas vistas anteriormente la población en situación de pobreza extrema bajó de 115.2 miles de personas en 2008 a 80.6 miles de personas, pero en la totalidad de la población en situación de pobreza se ubicó en el año de 2008 en 716.9 miles de personas y para 2018 se incrementó a 863.0 miles de personas, también se

    presenta un incremento en la población vulnerable por ingresos de 112.7 miles de personas en 2008 a 267.1 miles de personas en 2018.

    A partir de este estudio se presentan desafíos importantes para las administraciones públicas referenciadas, consistentes en aminorar de manera significativa los datos negativos mostrados.

    · En Baja California el gobierno entrante (sea de dos o cinco años) enfrenta la problemática, de que casi un cuarto de su población está en situación de pobreza y poco más de un millón de personas (30.0%), corresponde a población con ingreso inferior a la línea de pobreza por ingresos.

    · En el Estado de Chihuahua, ubicada en el último tramo de su período constitucional, se encuentra con poco más de un millón de personas en situación de pobreza y en el “Indicador de Carencia Social de Acceso a la Alimentación” se le presenta un incremento de 598.2 miles de personas en 2008 a 677.4 miles de personas en el 2018, y

    · En Sonora, cuya administración también concluye en 2021, el 28.2% de su población (863.0 miles de personas), está en situación de pobreza y finalmente en el “Indicador de Carencia Social Acceso a la Alimentación” se presenta un incremento moderado en el periodo para llegar a 659.3 miles de personas en 2018.

    Los resultados arrojados por el estudio del CONEVAL no son para echar las campanas al vuelo, tampoco son muy catastróficas a partir de los avances en los datos sobre pobreza extrema; pero algunos se consideran focos rojos, que las entidades federativas seleccionadas en este artículo, ante la información detallada, deben estar tratando de potenciar o reorientar sus políticas públicas en la materia.



    *El autor es Economista (UNISON), Maestría en Administración Pública (UACH) y Profesor de Asignaturas en la Facultad de Economía Internacional de la Universidad Autónoma de Chihuahua y con amplia experiencia en el sector público. pravilacota11@gmail.com

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