ANALISIS. QUÉ PASA EN MORENA




  • Se acercan las elecciones internas de Morena en noviembre, se habla de Yeidckol Polevnsky o Citlali Ibáñez presidenta encargada de Morena, de Bertha Luján secretaria general del Morena, Mario Delgado coordinador en la cámara de diputados y Alejandro Rojas suplente de Ricardo Monreal. Debido a sus prácticas dudosas Yeidckol políticamente ya no existe, detrás de ella solo quedan empresarios. Bertha Luján, activista destacada de Andrés Manuel desde el fraude de 2006, fue parte de la nomenklatura ya cerró filas reduciéndose a dos. Hace tiempo se alejó Tatiana Clouthier, expulsaron a Yeidckol y Bertha Luján no estuvo detrás de AMLO en la ceremonia del 1 julio, solo estaban Beatriz Muller, Claudia Sheinbaum y Porfirio Muñoz Ledo. Nunca olvidemos que AMLO es muy simbólico, aunque a Bertha le dió su apoyo Muñoz Ledo. Mario Delgado fue mucho tiempo el financiero de Marcelo, un buen administrador y ejecutor ahora su promotor político. Debido al reciente éxito diplomático de Marcelo que lo dispone por el momento a la cabeza de la sucesión, monopolizan los reflectores y quieren el partido. 

    Alejandro Rojas desde hace 40 años ha estado con Porfirio Muñoz Ledo. Después del inicio del PRD, del fracaso de la Corriente Crítica por democratizar al PRI y su expulsión hace equipo con Manuel Camacho Solís donde conoce a Marcelo Ebrard. Marcelo gana la gubernatura del DF (2006-2012) e invita a Alejandro Rojas a la secretaría de turismo. Alejandro se unió a Monreal hace veinte años cuando apoyó a Andrés Manuel. Ha sido político de elección casi intermitente diputado, diputado local, consejero aunque secretario de en turismo con Marcelo Ebrard. Al contrario Mario Delgado es más político de gabinete que de elección, inició en la admiistración de Camacho Solís en DDF donde se alió con Marcelo. Siempre a la sombra de Marcelo como un buen administrador pero se incrusta con AMLO antes que Marcelo y ha hecho buen trabajo en cámara baja. 

    El problema es que la actual disputa sucede en ámbito electoral o de partido, no se trata de un puesto de gabinete, aquí es donde Mario Delgado tiene buena postura pero lleva desventaja pues no es idéologo, escritor, no es buen orador y su congruencia o integralidad no es muy auténtica ni continua. El caso es que ambos son alfiles, así que en realidad la competencia es entre Monreal y Marcelo, los mejores negociadores vivos de la clase política mexicana, que tienen más acuerdos y consensos que diferencias, más amigos que enemigos. A corto o mediano plazo llegarán a acuerdos y terminarán unidos alternándose. Al unirse Ebrard y Monreal apoyando a Mario Delgado o Alejandro Rojas solo podrá derrotarlos Bertha Luján si cuenta con el apoyo decidido de AMLO. No sé quien vaya a ganar pero tiene que hacerlo uno que impondrá su estilo en lo que los tres finalistas son muy distintos. Mario perseguirá un partido orgánico y eficiente, Alejandro un partido integrado y Bertha un partido de activistas.

    De todas las asociaciones públicas y privadas los partidos son los únicos que renovan la clase política, los poderes fácticos públicos, el huevo de la gallina. Por supuesto que no es cualquier asociación. Hablamos de quien sucederá a AMLO y la renovación de la clase política hegemónica. En política hay ilusos, perversos y equivocados pero ingenuos ninguno. En sentido más amplio hablamos de la continuidad de la 4T que en todo momento y para todos está en la mesa. El adiós a la revolución y la apertura a la transformación en qué, porqué y para qué. No solo se trata de la presidencia de Morena, lo que está en juego es afianzar las nuevas reglas del juego, se podrá jugar de infinitas maneras pero todo dentro de las reglas del juego que moldearán las nuevas prácticas políticas y sucesos futuros. 

    Raul Corral Quintero 
    Anahuacalli, 8 julio 2019
    Filósofo

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