PND.




  • “La guerra entablada por una comunidad, la guerra entre naciones enteras, y particularmente entre naciones civilizadas, surge siempre de una circunstancia política, y no tiene su manifestación más que por un motivo político.”
    Karl Von Clausewitz (1780-1831). 

    El actual gobierno está por cumplir seis meses en el poder. No cabe duda, es, como toda la realidad, un gobierno de claro-obscuros. Entre mucha de la clase media, López Obrador, es de mínimo un “peligro para México” como decía el slogan panista de la época de la campaña felipesca, allá por el lejano 2006. Pero en estos momentos decir que es un peligro, es el menor y el más leve de los motes que le indilgan al presidente. Todo el espectro de la derecha mexicana, desde la más light, hasta la más dura, está unida en su contra. El Domingo pasado 5 de Mayo, salieron a la calle en marcha para manifestarse y exigir su renuncia. Como muchos lectores del AGORA saben, López Obrador no es ángel de mi devoción, pero tampoco puedo cerrar los ojos ante los logros de su gobierno hasta ahora. Lo que observo es que no existe una opinión ponderada sobre AMLO; o existen furiosos fanáticos defensores pro AMLO, o existen furiosos fanáticos detractores anti-AMLO. No hay tintas medias al parecer. Lo bueno, es que todo esto, queda entre las cuatro paredes al interior del mundo clasemediero; a nivel popular, López Obrador, es un héroe, debido al reparto de dinero vía los famosos programas sociales (claro, con cargo a nuestros generosos impuestos).

    Cuando escucho “argumentos” de que AMLO es un comunista y que su gobierno es comunista, ese argumento, me causa nausea. Son los argumentos que rayan en el neonazismo. Sé muy bien, que López Obrador de comunista, no tiene ni un cabello. Es más, apuesto mil a uno, que si alguien le pregunta ¿Qué es el comunismo? No sabría ni que contestar, o se aventaría una clásica de sus respuestas “cantinflescas” (hablar mucho para no decir nada). El plan Nacional de Desarrollo es un ejemplo cantinflesco tal cual. Pero que su gobierno, tenga graves deficiencias de calidad, no significa que debamos de rechazarlo con argumentos y descalificaciones clasistas o neonazis. Solo falta que alguien se le ocurra empezar a acusar a AMLO de ser judío (como se hacía en la Alemania Nazi). Perdón, pero los excesos, del tipo que sean, son siempre absurdos (sean de derechas o de izquierdas). 

    La realidad, es que a seis meses de que arrancó el gobierno de López Obrador, la sociedad mexicana está profundamente polarizada, como pocas veces la había yo observado. En gran parte de esta polarización es debido al hecho de que AMLO, se encarga, todas las mañanas, en sus famosas conferencias de prensa, en estar pintando su raya (como si eso fuera un acto de purificación política necesaria, una especie de ablución que es necesario realizar, religiosamente, cada mañana) contra los fifís, los machuchones o los pirrurris. Adjetivar al adversario (se supone de derecha) con estos calificativos, ha degradado la imagen de López Obrador. “Si tu no me respetas, no tengo porque respetarte” …es la respuesta lógica de sus adversarios. Ahí está la raíz de esta polarización. Cada mañana, por desgracia para este país, AMLO, sigue remachando, a fuerza de golpes de hoz y de martillo, sus denuestos y descalificaciones (por eso lo califican de “comunista”). Así, no hay manera de bajar la crispación política de los contrarios. 
    Sr. Presidente, por favor, sea usted tan amable de bajarle tres rayitas a sus sermones mañaneros .……por el bien de todos, primero la ecuanimidad.

    Me he abstenido de escribir, durante estos meses, por diversas razones personales, laborales y de otra índole. No deseo abonar a la polarización. Me parece un acierto (por ejemplo) que AMLO, haya rechazado y prohibido el fracking (la extracción de gas de exquisto). Lo hizo al principio de su gobierno, y es un asunto que pasó (por desgracia) desapercibido, dada su gran importancia. Salvó a nuestro país de una práctica minera de lo peor, que contamina los mantos freáticos de agua dulce que abastecen a la población de regiones enteras. Bajó de golpe el huachicol (aún con todos sus errores y deficiencias) pero sacó a la calle a la peor mafia enquistada al interior de Pemex. Ha creado la Guardia Nacional, con el apoyo del Ejército y la Marina, porque no existe de otra forma, para enfrentar al núcleo duro de la delincuencia. Modificó la mal llamada Reforma Educativa (aunque a mi ver arrastra los males del peñanietismo, una mezcolanza entre relaciones laborales y modelo educativo). Lo positivo: cualquier reforma educativa, se tiene que hacer con el apoyo e involucramiento de los maestros y maestras. 
    Pero, por otra parte, está la otra cara de la moneda (la cara obscura), que no se puede ocultar: Durante el mes de Diciembre pasado, viajé a la Ciudad de Mexico en dos ocasiones, para realizar una serie de trámites y de gestiones. Vi con mis propios ojos, lo que estaba sucediendo, en múltiples secretarias de estado (desde la desaparecida SAGARPA, pasando por la SEMARNAT) o poderes federales como la Cámara de Diputados. A mi ver, todo era un caos. Entendí que era el caos de un sexenio substituyendo a otro, pero cuando empezaron los despidos masivos de trabajadores del gobierno federal, empecé a notar que las cosas eran mucho peor de lo que me había imaginado. El gobierno de López Obrador, ha estado marcado, desde su inicio, con el signo de la incertidumbre ……..y esto no lo digo yo, lo dicen los hechos. Porque los hechos, hablan más que mil discursos mañaneros. La realidad, además es terca y siempre termina por imponerse, no importa que el mundo, sea arreglado y a modo con la saliva mágica de los políticos. En su cabeza, el mundo es de maravillas, pero abajo, tocando el suelo, la realidad es demoledora. Por ello desde Diciembre pasado, me hago la misma pregunta todos los días…… ¿Se puede gobernar, permanentemente un país, durante 6 años, bajo el principio de la incertidumbre?

    Cuando los seres humanos llegamos a cierta edad, vemos a nuestros hijos crecer, casarse, tener hijos (lo cual nos convierte en orgullosos abuelos), nos damos cuenta que nuestros hijos, se enfrentan a las mismas dificultades, que nosotros alguna vez enfrentamos. A la tercera edad, nos damos cuenta que no son la diabetes, la hipertensión, el colesterol o cualquier enfermedad (por más grave que sea) la que nos mina la salud. No, lo que nos mata a fuego lento, son los problemas y las mortificaciones cotidianas a las que somos sometidos. Pero el peor problema que nos va matando como veneno que nos corroe cotidianamente la vida, es precisamente, la incertidumbre sobre nuestro futuro. Cuando usted o yo, no sabe si tendrá trabajo y un ingreso seguro para sostener a su familia. Si la secretaría en que usted ha trabajado por décadas, seguirá funcionando, o desaparecerá. Si el puesto de trabajo que tiene, permanecerá o desaparecerá de un plumazo, por órdenes de una obscura burócrata en un escritorio de la Oficialía Mayor, a miles de kilómetros en la Ciudad de México…. entonces mucha gente afectada por los recortes de personal, es donde ha caído en la cuenta de que el gobierno de López Obrador….sin lugar a dudas…..no es confiable. Si los miles de burócratas que ha echado a la calle el gobierno de López Obrador, llegan a esa conclusión, imaginen lo que piensan los inversionistas o los empresarios de este país. SIMPLEMENTE NO CONFIAN EN EL GOBIERNO DE LOPEZ OBRADOR. Pero esto no es asunto de discursos, de fífís o de ideologías…….son los hechos que hablan por sí mismos. La incertidumbre ha sido y es la gasolina que a diario alimenta la polarización política y social de este país.

    Pongo otro ejemplo. López Obrador, acaba de presentar su Plan Nacional de Desarrollo. Lo publicaron en internet, y lo leí completo. Mi conclusión: muy probablemente este plan fue escrito por algún ex estudiante de la UNAM, de esos que llamábamos fósiles (en mi época de estudiante universitario), porque es un larguísimo e inútil rollo. Es un bla, bla, bla……de frases comunes del ideario de la llamada cuarta transformación. No sirve, más que para tirarlo a la basura. Pero por desgracia, no estamos hablando de cualquier cosa o de cualquier documento….. ES EL PLAN NACIONAL DE DESARROLLO. Un plan, que aún si hubiera sido bien elaborado y brillante, más de uno, hubiera concluido lo mismo. Usted y yo lo sabemos: ¿Cuál es el plan de desarrollo de este sexenio? LA SANTA VOLUNTAD DE LOPEZ OBRADOR. El plan va a ser, a no dudarlo, lo que él diga y decida. Punto.

    Pero las consecuencias son obvias. Abonan a la incertidumbre económica de este país. Como la chimoltrufia, un día se le puede ocurrir una idea brillante al sr. Presidente, y al siguiente día, en su acostumbrada mañanera, cambiarla. Ya lo ha hecho antes y nada indica, que lo siga haciendo de continuo. ¿Alguien puede invertir recursos, bajo este marco de indecisiones y de incertidumbre? Pues ese es el plan nacional de desarrollo y sus bases, tan “sólidas” como si estuvieran asentadas sobre pies de barro. Una locura. 

    El problema a mi ver, no es la ideología de López Obrador, no es su plan económico (si es que lo tiene, cosa que yo lo dudo), el problema, es su proyecto político. Y su proyecto político, es uno solo: Andrés Manuel López Obrador. Primero él, después él y siempre él. La historia (de acuerdo a la visión amloista) no va a escribir sobre él, él es el que va a escribir la historia. El no gobierna… el gobierno es él…… Si así es…. él es el nuevo rey sol azteca. El Peje, tiene un gravísimo defecto, se cree la última coca cola helada en medio del desierto de la salada en pleno agosto en Mexicali. Durante su campaña electoral, varios amigos míos, que conocieron a López Obrador en persona, me lo comentaron en privado……su modo de ser es de un auténtico mameluco…. se cree lo máximo y lo nunca visto. Su modo de ser, no cabe duda, lo proyecta en sus maneras de hacer política. El como Presidente, es secretario de gobernación, de relaciones exteriores, de hacienda, de comunicaciones y transportes, de todo……es el súper secretario (en sus mañaneras, sus secretarios de estado, son simples acólitos de acompañamiento). Por eso nombró a los súper delegados en cada Estado, para que fueran como él, a su imagen y semejanza y…..posteriormente los herederos al trono en cada provincia, los virreyes estatales, nombrados comúnmente con el término de gobernadores.

    Hace unos días veía un video en internet. Una entrevista que hizo Ricardo Alemán a Carlos Navarrete (el ex presidente del PRD, que fue muy cercano a López Obrador, por muchos años). Pocos como Navarrete conocen a fondo al Peje. Es una entrevista en tres partes que recomiendo ampliamente que lo vean. Parte uno: https://www.youtube.com/watch?v=MWrnlCo-NT0, Parte dos: https://www.youtube.com/watch?v=IPc5nnm1jvk Parte tres: https://www.youtube.com/watch?v=Obie4gBQ47M 
    La entrevista a Navarrete, se realizó el 15 de Noviembre de 2018, y sus palabras son premonitorias. Pinta de pies a cabeza a López Obrador. Es, como político, un centralizador absoluto del poder, y lo dice Carlos Navarrete, “va a doblegar a la Suprema Corte, va a doblegar a cada uno de los gobernadores y va a mantener bajo control a todo el poder legislativo”…..y justo es como lo hemos visto. Con un elemento adicional, ha acotado a todos los órganos autónomos y los ha prácticamente disecado presupuestalmente. Pero tal como lo pronostica, el Sr. Carlos Navarrete, la concentración del poder, será de tal magnitud, que el Peje, en el pecado llevará la penitencia, como dice el viejo refrán. Concentrar a tal punto el poder, en una sola persona, en un país con 2 millones de kilómetros cuadrados de superficie, con 32 estados y con 130 millones de habitantes, su complejidad es tal, que es imposible, que un solo hombre, piense, decida y ejecute por todos. Carlos Navarrete, vaticina, que a los dos años de iniciado el sexenio, López Obrador va a implotar (como las viejas estrellas), es decir va a colapsar. Y en honor a la verdad, yo pienso lo mismo. López Obrador, no es posible que pueda contener un poder de ese tamaño. Recuérdese la máxima de Antonio Gramsci: “Los políticos detentan y dominan el poder, pero a su vez, el poder detenta y domina a los políticos”…..esa es su trampa dialéctica insalvable. 

    La Paz, B.C.S. a 7 de Mayo de 2019.

    Jorge Peón. Sociólogo.
    Replicas: jpeon.aridacorp@gmail.com  




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