SIN TAPUJOS.Somos cuatro contra seis ¿Y tú cómo andas?





  • Posiblemente desde 1976, cuando Echeverría expropió miles de hectáreas a pequeños propietarios del Valle del Yaqui y luego en 1982 cuando López Portillo nacionalizó la banca privada y expropió cuentas en dólares (entre ellas una mía) no se apreciaba este nivel de incertidumbre que a veces raya en el miedo.
    Si usted lee periódicos, escucha noticieros de radio y TV, comenta con sus amigos y familiares, tiene alguna chamba o algún negocio, sin duda que formará parte de este enorme, gigantesco bando de los que vemos con mucha claridad que nuestro Presidente Electo nos lleva por el camino de la dictadura que ya recorrieron países como Cuba, Venezuela y Nicaragua.
    Desde la campaña y ahora con más fuerza desde su triunfo el 1 de Julio, vemos al Presidente López con el machete desenvainado lanzando tajos a diestra y siniestra, tomando decisiones que están dañando a nuestro país. Esta situación me parece ha creado dos bandos muy claros. Uno, los que opinan que este arroz ya se coció y nos convertiremos en una Venezuela: A este bando le llamaremos en esta reflexión “los realistas”, para abreviar, “Los R”.
    El otro bando, en el que su servidor milita, piensa que este rumbo cambiará a partir del 2 de Diciembre, Nosotros pensamos que se comportará muy distinto el Presidente López ya sentadito en la silla de doña Leonor, con su banda ahora verde blanco y colorado en el pecho y con toda la responsabilidad encima. En otras palabras, nosotros, el bando al que llamaremos “los idealistas”, para abreviar, “Los I”, pensamos que del dicho al hecho hay mucho trecho.
    Déjeme comentarle que hice un ejercicio con unos amigos, un pequeño grupo de diez que nos conocemos “de toda la vida”. Obviamente predominan los betabeles como yo, y uno que otro más joven, pero ninguno menor a los 60 años. Ya no nos cocemos al primer hervor, carne dura, piel arrugada, pero con el beneficio que dan los años y la experiencia.
    He platicado mucho con este grupo de amigos. Hemos discutido horas con la libertad de lengua que se produce al ingerir unas onzas de alcohol. Con el paso de estos días a partir del 1 de Julio (casi cinco meses) hemos hablado mucho del tema. Su servidor, estimado lector, ha llegado a algunas conclusiones. Aquí se las comparto.
    En el bando de “Los R” militan seis de mis amigos. Son mayoría calificada. Opinan que el Presidente López no tiene remedio. Que es terco como una mula; Se siente como la canción, El Rey, y su palabra es la Ley; Sueña con que es Moisés y se graban en piedra sus ocurrencias; Que es mentiroso patológico, terriblemente incongruente, soberbio de solemnidad y actor consumado. Uno de “Los R” me platicó que lo conoce y lo ha tratado personalmente desde hace muchos años. Opina que AMLO será genio y figura hasta la sepultura: Se morirá en la raya sin cambiar para nada. 
    Otro me asegura que lo viene analizando en cientos de escritos y videos. Está totalmente convencido de que es un caso clínico: No se moverá ni un centímetro. No tiene reversa. Piensa que es infalible pues como enviado de Dios, como Mesías, nunca se equivoca. En resumen y por la velocidad actual, algunos de este bando le dan seis meses, otros más generosos, un año, para darle en la madre al país
    En el bando de “Los I” militamos cuatro. Somos minoría clara. Nosotros pensamos que cuando abra la caja y las chequeras, las encontrará, si bien le va, vacías. Con muchas posibilidades de revisar a fondo y ver los números de un rojo bandera. Verá la triste realidad, no hay dinero. 
    No solamente para poder cumplir con tantas becas, apoyos y más apoyos. Pensamos que no habrá dinero ni para pagar quincenas y aguinaldos. Se encontrará con un país endeudado y sus principales empresas paraestatales tronadas. Se topará con mucha de su gente a la que está dañando; con la prensa nacional independiente y con la internacional influyente y claridosa; con casi todas las ONG´S y un grupo grande de gobernadores. Una crítica enorme señalando sus errores. Las encuestas de popularidad bajando.
    Pensamos que entonces verá la luz de la realidad y comenzará, sabiamente, como buen borracho que no traga lumbre, a darle reversa a tantos y tantos desatinos. Para convertirse en un Presidente mesurado y reflexivo, que comience por la A, y llegue al cabo de sus seis años, por lo menos a la H, del abecedario. Dejando a un México menos corrupto, más ordenado, seguro y moderno. Un país más orientado a reducir la tremenda desigualdad actual con base en la educación.
    Seis de mis amigos militan en el bando de “Los R”, los del arroz ya se coció. Somos cuatro los del bando de “Los I” que tenemos la esperanza de que las cosas saldrán bien. Los que pensamos que el carro del Presidente López, al sentir la enorme fuerza de la realidad y el efecto de nuestro contrapeso ciudadano, tendrá reversa.
    ¿Y usted, estimado lector, en que bando se apunta?

    *) El autor, 79 años, ingeniero agrónomo. Comentarios a: togomez39@gmail.com


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