AL FILO DE LA NAVAJA. CARAVANA MIGRANTE: A RÍO REVUELTO...




  • El arribo de centroamericanos a Tijuana en busca de asilo en los Estados Unidos ha sorprendido, no por el hecho mismo, sino por las fuertes manifestaciones de rechazo de amplios sectores de la población hacia los recién llegados, que llama la atención de los partidos políticos en vísperas de elegir a las y los candidatos idóneos que competirán en las elecciones locales del próximo año.

    En esta coyuntura en Baja California, conviene a muchos alentar el clima de xenofobia en Tijuana, la reina de la corona electoral en el estado. Convienen capitalizar las masivas expresiones de miedo y de odio de la ciudadanía; conviene contrarrestar los principios de solidaridad, empatía y resolución pacífica de los conflictos; conviene alentar el rechazo a los derechos humanos y conviene criminalizar a los migrantes como si fueran el enemigo.

    Pero no sólo en México:

    1.- El presidente Donlad Trump acaba de sufrir una mediana derrota al perder su partido, el Republicano, la mayoría en la Cámara de Representantes, la misma que va a decidir sobre el financiamiento o no del prometido muro antinmigrante en su frontera sur.

    2.- No conforme con su política antimexicana, ante el escenario en Tijuana, Trump provoca ahora una crisis mayor por la presencia de la caravana para sacar raja política: amenaza con cerrar toda su frontera sur ante lo que llama una posible “invasión” a su Soberanía (igual que la caracterizan muchos tijuanenses), en lugar de negociar con México un proceso escalonado de revisión de las solicitudes de asilo, anuncia también el posible cierre de las importaciones de vehículos armados en México, avivando su promesa de regresar la industria automotriz a aquél país.

    3.- Este discurso ultranacionalista y populista, sin importar las consecuencias, busca agradar a su base electoral con miras a su posible reelección en 2020, discurso que en esencia es aceptado en los Estados Unidos por los conservadores. Es un clima favorable para la expulsión masiva de indocumentados que se encuentran en ese país, declarando además que los centroamericanos se quedarán en México, que no ingresarán a los Estados Unidos bajo ninguna circunstancia, ni en calidad de asilados, dejando a nuestro país resolver el grave problema que los propios norteamericanos han generado en Centroamérica durante años.

    4.- Cual Teoría de la Conspiración, la desinformación sobre la caravana se vuelve viral y no es del todo confiable y objetiva. En las redes sociales se tejen ideas sobre quiénes promueven y financian las caravanas, o se construye historias cual si fueran verdades absolutas. Es posible que haya fuerzas ocultas, pero nada de eso se ha probado hasta ahora. Cuesta trabajo que la población tijuanense entienda que el verdadero causante de este problema ni siquiera son los migrantes centroamericanos, a quienes repudian, sino la política económica y de seguridad que imponen los Estados Unidos y las oligarquías a los pueblos de América Latina.

    5.- Una mayoría en Tijuana rechaza a los recién llegados, algunos porque ven amenazado su estatus clasemediero, su espacio vital comunitario, su casa, su familia; otros porque cruzan a diario para trabajar en el vecino país, que indudablemente están siendo gravemente afectados por el cierre parcial y el riguroso control de la garita de San Ysidro, así como al comercio e intercambio fronterizo.

    6.- Es un momento propicio para las ideologías conservadoras, para ahondar en la descalificación de quienes protegen y defienden los derechos humanos, para exaltar una política de seguridad de mano dura, militarizada, mientras el crimen local y trasnacional del mercado de las drogas, del tráfico de armas y de personas, parecen no verse afectados.

    7.- La violencia institucional y la violencia criminal en los países pobres de Centroamérica llegan a tal extremo que empujan a amplias capas de la población a migrar en un DESPLAZAMIENTO FORZADO para resguardar su integridad y su vida. Para ellos es un asunto de supervivencia y lo que viven en este calvario es mejor que lo que viven en Honduras. No tienen nada que perder.

    8.- Los integrantes de las caravanas son solicitantes de asilo en los Estados Unidos, por tanto, su estatus legal cambia al ser refugiados en México en tanto el vecino país decide si los admite o no (lo más probable es que no). La Convención sobre el Estatuto de Refugiados de la ONU prohíbe su deportación si su libertad, su integridad y su vida corren peligro en su país de origen por motivos políticos, raciales, religiosos, sociales u otros, como es el caso.

    9.- Si los extranjeros cometen delitos, de acuerdo a la Ley de Migración, pueden ser deportados una vez vinculados a proceso penal o sentenciados, pero no antes; además, se debe respetar su derecho al debido proceso. Tampoco pueden ser deportados por faltas administrativas. Su entrega al INM por la policía municipal de Tijuana por esas faltas, con un alcalde xenófobo, deben ser frenadas, cuyo jefe policíaco dice que la CNDH impide la deportación de migrantes.

    10.- En conclusión, deben prevalecer los principios universales que protegen el derecho a migrar y el derecho de asilo. Para resolver esta y otras crisis, el gobierno en sus tres niveles debe establecer políticas y recursos suficientes para la asistencia humanitaria, la satisfacción de los derechos sociales y la protección y seguridad que establecen la Constitución y los tratados internacionales para todas las personas en México, sin distinción.

    *Director de la Comisión Ciudadana de Derechos Humanos del Noroeste

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