SIN TAPUJOS.“Mi gobierno es igual de corrupto”




  • El tema de la migración es muy, pero muy importante. Viviendo en frontera con los EU casi toda mi vida, lo he sufrido en carne propia con parientes y amigos que han logrado irse a vivir o estudiar. Otros muchos, gran mayoría, nos hemos quedado aquí a seguir viviendo y chambeando en México, nuestro país.
    Estoy observando el problema desde hace mucho en Europa con los africanos y los árabes. Aquí en el vecino país del Norte el tema es muy viejo y también muy nuevo, millones han llegado y más millones sueñan con llegar: La fila de espera es inmensa, monstruosa, interminable, crece todos los días. 
    De ninguna manera podemos comparar a México con los EU en cuanto a meca para los migrantes, la diferencia es enorme, pero ¿Qué hace un hambriento que viene todo jodido de países como Nicaragua, Honduras y El Salvador? Pues simplemente que en lugar de un Burger King se conforma con unos tacos. Se queda aquí entre nosotros, ya lo estamos viviendo con haitianos, venezolanos y centroamericanos. 
    He estado viendo con gran preocupación los videos del problema con las nuevas migraciones en la frontera de nuestro país con Guatemala, la terrible situación de tantas mujeres y niños de todas edades, incluyendo recién nacidos. Todo un drama para miles, ahorita, que serán millones si no se le pone un alto.
    Ni EU, ni México tienen capacidad para absorber esa enorme cantidad de personas, el daño que se les puede provocar a los dos países es parecido al de una lancha, de esas salvavidas de los barcos grandes que tienen una capacidad adecuada a su tamaño. Si deben navegar con cien personas y se tratan de subir 150, lo más seguro es que la hundan.
    No es fácil resolver el problema. Recibí por WhatsApp una profunda reflexión firmada por una persona que no conozco, pero a quien aplaudo y me uno. Dice así.
    ”Sería interesante generar foros, asambleas y debates en torno al tema de migración desde este enfoque: 

    “Hermano hondureño, guatemalteco, nicaragüense, venezolano: Mi casa es tan frágil como la tuya. Mi gobierno igual de corrupto, mi esperanza igual de rota. No te odio, pero me preocupa que no te alces, que no exijas en tu tierra lo que pretendes arrebatar en la mía. 
    “A ustedes mis hermanos, mi familia, les pido tocar mi puerta amablemente, pedir, y si está en mí, se dará, si eso no menoscaba mis valores o forma de vida. No es dejando atrás desmanes y provocando nuevos en mi suelo que resolverás deudas ancestrales de los que todo te quitaron. No es dándole al poderoso la oportunidad de mancillarte aún más, que llegarás a la tierra prometida.

    “Esa tierra prometida está allá, donde la dejaste. Es la tuya por derecho y hecho. Es por esa tierra que debes luchar aunque la vida se te vaya en ello. Si te rehúsas a luchar por lo tuyo, ¿Cómo pretendes que yo lo haga por ti? Si tumbas mi puerta y exiges ¿Cómo puedo ayudarte sin la duda de que será mañana a mí a quién violentes?

    “Mi casa es igual de frágil que la tuya, mi gobierno igual de corrupto, los poderosos igual de fuertes y secos de corazón. Mi país es soberano, mis compatriotas generosos, nuestro espíritu apostillado por la violencia y la injusticia. Pero no provoques con tus hijos en primera línea, nuestro disgusto. Asegúralos y pelea con tus pares, no son ellos carne de cañón o abridores de puertas mágicas.

    “Quienes tienen mejores formas de vida que nosotros han luchado y ganado espacios.
    ¿Con cuánto derecho te sientes de exigir un lugar en su entorno sin nada haber hecho en el tuyo? Se pide, apoyo para resolver un problema, pero no se exige, que te lo resuelvan. Esa será parte siempre de nuestra idiosincrasia tercermundista y frijolera.

    “Hay que luchar. Por países soberanos que defiendan la patria. Por ciudadanos conscientes que no revienten problemas en manos ajenas. Por niños seguros lejos de padres que los arriesguen sin sentido. Por acabar ya, con tanto gobierno corrupto. De Rita Mtz. Reflexión”. Aquí termina.

    Por mi parte apoyo esta postura y repito una frase que me caló especialmente de este escrito: “Mi casa es igual de frágil que la tuya, mi gobierno es igual de corrupto…”. Ojalá y estés de acuerdo conmigo, estimado lector, en que doña Rita tiene razón en su planteamiento. Dale por favor una releída. Espero tus comentarios.

    *) El autor, 79 años, ingeniero agrónomo. Entomólogo algodonero Valle de Mexicali (1963-64). Agricultor 20 años Caborca (1971-94). En Sonora y BC directivo industria Plaguicidas 22 años y 8 en la industria Editorial. En Mexicali, Director Nutrimex (2011-14) (email: togomez39@gmail.com)

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