LA TRAGEDIA HUMANA




  • Si uno le pregunta a un actor profesional, que es más difícil de realizar, hacer reír o hacer llorar al público en un teatro. Sin lugar a dudas nos dirá que es hacerla reír. El actor para hacer reír al público necesita invertir más energía, más ingenio, para disparar nuestra risa. Caso contrario, los actores requieren de menos recursos histriónicos para hacernos entristecer y que lleguemos al punto de las lágrimas. ¿Porque? De acuerdo a libro de Freud “El chiste y su relación con el inconsciente” existe una profunda relación del consciente y el inconsciente para generar la risa. Cuando algo es estúpido o a contrasentido, conscientemente entendemos el absurdo, pero la respuesta de la risa, es una energía que brota del inconsciente, por eso los actores requieren de mucho ingenio para arrastrarnos a la risa, máxime cuando vivimos en un mundo rodeado de tragedias humanas, que vemos cotidianamente en todas partes, y en no pocas ocasiones, a lo largo de nuestra vida, somos tocados por la tragedia (la muerte del padre, la madre, un hermano, un amigo o lo peor, la muerte de un hijo). 

    La tragedia es algo cotidiano (como decían los antiguos cristianos “pan nuestro de cada día”), pero cuando la tragedia, deja de ser un asunto individual, para volverse epidemia colectiva, el asunto cambia de dimensiones. La tragedia deja de ser individual, para convertirse en colectiva y por tanto de tipo social. Y hay de tragedias colectivas a tragedias sociales. Cuando en una región se vive un terremoto de grandes dimensiones devastadoras, con cientos o miles de muertos, el dolor humano es infinito, y la solidaridad colectiva, es prácticamente obligada. Ante el colapso masivo de edificios, casas, tiendas, oficinas, escuelas, hospitales, iglesias, y un largo etc. La gente cambia, deja sus egoísmos cotidianos y se enlaza para ayudar al prójimo. De eso sabemos bastante los mexicanos. Esa es la dimensión de la tragedia colectiva.

    Pero cuando existen economistas, que diseñan políticas para empobrecer a los trabajadores “congelándoles” los sueldos, para que a través de décadas, se vuelvan irrisorios, que sirven para todo, menos para llenar el estómago de alimentos (a ellos y sus familias), cuando hay políticos, que deliberadamente se roban los recursos de la salud y desaparecen presupuestos para la compra de equipos médicos, camas de hospital, equipos de cirugía, materiales de curación y hasta medicinas, depauperando las condiciones de salud de la población; cuando existen nulos recursos para pavimentar calles, otorgar servicio de drenaje, agua potable y energía para iluminar las calles, o desaparecen los recursos para las escuelas públicas y no se construyen aulas o no se les da mantenimiento a las ya existentes, y un largo etcétera, lo que sucede es que se está induciendo planeadamente a una sociedad entera, al callejón de la tragedia social. Cuando el pasivo (cúmulo de deficiencias) social, sobrepasa con creces los activos de una sociedad, entonces esa sociedad, entra en quiebra. Pésimo servicio médico, pésimo servicio educativo, paupérrimos salarios, pésimos servicios públicos, falta de agua, etc. Al pasar el tiempo esa crisis y tragedia social se prolonga por años, después por décadas, y el nivel de vida de las sociedades, cae gradualmente, a tal punto, que por ejemplo en México tenemos 53 millones de personas por debajo de la línea de pobreza. Pero en el caso de Honduras, El Salvador, Guatemala, Haití, Venezuela han llegado a niveles de un 80% de la población total, por debajo de la línea de pobreza. Pero lo peor, no está ahí, lo peor, para esas sociedades, es cuando de la prolongada crisis económico-social, se dilata al punto, de pasar a la siguiente fase, la fase más allá de la crisis. ¿Y qué hay más allá, peor que la crisis? EL COLAPSO.
    Cuando las sociedades ya viven una verdadera tragedia social, producto de una prolongada crisis, después, cae sobre ellas, una segunda losa sobre sus espaldas, LA QUIEBRA ECONÓMICA DE SUS PAÍSES, y cuando eso sucede, entonces es cuando sobreviene el colapso social en masa. Se acaban todas las alternativas, todas las posibles salidas para solucionar sus problemas. La única salida, ES EMIGRAR A CUENTA GOTAS O EN MASA, y comienza el interminable éxodo de gente a cualquier lugar, por cualquier medio. Pero si su condición dentro de su país, era dolorosa, al salir, se vuelve doble, ya que a la tragedia, se añade, LA INCERTIDUMBRE TOTAL. ¿Hacia dónde ir?, ¿Con qué dinero, si muchos de ellos están en los huesos? ¿Dónde podrán afincar su nuevo futuro? Así se entabla el éxodo de la pauperidad. Pero si en cada país los pobres, son los marginados sociales, al emigrar, se convierten en marginados internacionales. La pobreza, es como la peste, todo mundo le huye, y lo peor, todo mundo la repudia. Al emigrar los pobres, en busca de una alternativa, de una nueva oportunidad, en tierras ajenas, son muy mal vistos, una carga. Y merodea el viejo refrán de que “el muerto y el arrimado, al tercer día, apestan”.  Los pobres emigrantes de cualquier parte del mundo, son los apestados sociales, nadie los acepta, todo mundo los rechaza. Y esta, por desgracia, no es historia nueva. En 1938, partió de Alemania, un barco cargado (atestado) de población judía. El Gobierno Judío en el exilio, buscó asilo y cobijo, para esa gente. NADIE LOS QUISO RECIBIR. Y el barco tuvo que regresar a la Alemania Nazi, y ese grupo de gente (hombres, mujeres, niños y ancianos) terminó o en un campo de concentración o en uno de exterminio. NI LA CRUZ ROJA INTERNACIONAL, quiso intervenir en favor de ellos. ¿Y los exiliados de la Guerra Civil Española? Que pasaron hambre, frío, discriminación y hasta segregación en campos de concentración en Francia, ¿Alguien se acuerda de eso? ¿Alguien se acuerda del millón de Armenios muertos a manos de los Turcos? Obvio nadie se acuerda porque fueron tragedias humanas vividas durante la primera y la segunda guerra mundial.

    Hoy tenemos colapsos más recientes. La guerra de los Balcanes, el colapso inducido por las guerras de conquista del petróleo de Estados Unidos en medio oriente, que han destruido países completos como Afganistán, Irak, Libia, Nigeria, Somalia, Siria, que han generado un río interminable de migrantes hacia Europa.

    Pero las políticas económicas neoliberales incubadas en Washington, han hecho colapsar las economías de países enteros, como nuestro país, ya no se diga países como Honduras, El Salvador, Guatemala. O las políticas económicas absurdas del Chavismo, potenciadas por el Madurismo, han hecho colapsar a la sociedad Venezolana, antes rica y pujante. Argentina, no canta mal los tangos, y ya se acerca al colapso, y Brasil, que se escribe con B de Bolsonaro, terminará su sociedad, la de los marginados, por colapsar de manos del Capitán de ultraderecha, que ve a los negros y a los pobres como un lastre. Para acabarlos y desaparecerlos del mapa, no va a dudar (muy al estilo Felipe Calderón) en acudir al ejército (como buen ex militar) para aplastarlos. Los próximos marginados en emigrar en masa, próximamente, serán los Brasileños.

    Pero cuando estalle la próxima crisis económica financiera a nivel mundial, no solo van a colapsar los países pobres, comenzarán a colapsar en masa, también, los países ricos, porque la crisis que viene, es la explosión de la gigantesca deuda “dormida” que se acumula, todos los días, en las bóvedas de los bancos centrales, de las principales economías del mundo. Y ahí se generalizará el colapso social, abarcando todo el mundo. Y la emigración en masa, dejará de ser opción ¿A qué lugar escapar, donde no haya crisis? ¿A qué país emigrar, que por más rico, no esté colapsando? ¿Suena exagerado el asunto?.......... Si sumamos la deuda pública y privada, de todos los países del mundo, el monto lograría llegar a un 1.5 veces el PIB mundial. NUNCA EN LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD, SE HABÍA ACUMULADO SEMEJANTE MONTAÑA DE DEUDA. No es cuestión de si habrá o no un futuro colapso financiero generalizado, no esa no es la cuestión, eso es un hecho potencial futuro. La verdadera pregunta es ¿Cuándo sucederá?....La respuesta la desconozco, PERO LOS SIGNOS DE LO QUE SE AVECINA, ASOMAN POR TODAS PARTES. La emigración en masa de grandes núcleos sociales es apenas, uno de ellos. Cuando vea usted un migrante pobre en su ciudad, amigo lector, no lo rechace, ayúdelo, piense que mañana, usted puede estar en su condición. Cuando los migrantes pobres, tocan a nuestra puerta, es momento de vernos en ese espejo, pueden ser un reflejo, de lo que podrá ser nuestro próximo futuro. Y no es exageración….ni catastrofismo…..es un futuro que ya nos está alcanzando.

    La Paz, B.C.S. a 28 de Octubre de 2018.


    Jorge Peón. Sociólogo egresado de la UABC. 
    Contacto: jpeon.aridacorp@gmail.com 


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