EL 68 NO SE OLVIDA.. Y LA LITERATURA




  • En 1964-5, el Dr. en Sociología -luego Rector de la UNAM, que después renunciaría a tal cargo "por honor"-, escribió su libro “La Democracia en México”, de la ed. ERA, que casi nadie leyó, solo estudiantes de la UNAM, más tarde se reeditó varias veces, donde cuestionaba la democracia mexicana, pero tiene que suceder lo del 68, tres años después, y se pone en boga, “ya lo decía Don Pablo González” y no le hicimos caso y no solo se nos pasó leerlo sino que se hizo un texto obligado a todo mundo, hasta los intelectuales de América Latina y no solo eso sino que después se escribió un libro “La Democracia en México, 20 años después” por autores en reconocimiento a ese texto que inspiró a los politólogos latinos.

    Pablo González en su libro afirmaba, que desde  1929 en que se funda el partido del gobierno, éste no ha perdido nunca una elección presidencial, una elección de gobernador, una elección de senador. Hasta antes de la elección presidencial de 1964 el partido había llevado al poder a seis presidentes, a casi 200 gobernadores, a 282 senadores,' cifra que aumentó a partir de entonces por el triunfo de la totalidad de candidatos postulados por el PRI para esos puestos en las citadas elecciones de 1964.

    Y los partidos de oposición no sólo han carecido de la fuerza real e institucional necesaria para ganar uno solo de esos puestos, o para obligar pacífica e institucionalmente a que sean reconocidos sus triunfos, sino que muchos de ellos presentan características esencialmente distintas de las que corresponden a un partido en el terreno teórico o en la experiencia euro americana; financiados en muchos casos por el propio gobierno, han apoyado a los candidatos del gobierno o luchado provisionalmente en su contra -a cambio de concesiones para los grupos políticos que los dirigen-, y han participado así en la realización del juego político, del ceremonial electoral.

    En pocas palabras un partido hegemónico con la oposición comprada. Por ello cuando se inician las protestas estudiantiles, esta apertura se dio con un bazucas,  que derribó “la puerta de la preparatoria de San Ildefonso” y tuvo un doble impacto, entra la represión del gobierno Díaz Ordaz, pero por esa puerta derribada entra “la crítica” a la universidad: ¿Por qué?, de estos ¿por qué surge la critica a nuestro sistema político?, y la pregunta se extendió a todos los sectores y actores sociales y por ello fue acompañada por sindicatos y organizaciones sociales, buscando las respuestas de qué pasó, ¿nos engañaron?, no somos lo que dijeron que éramos, hay que buscar respuestas y entonces hay que leer no solo La Democracia en México, sino el México Profundo y lecturas similares.

    Que renuncia Octavio Paz a la embajada de la India y ¿quién es ese hombre? y hay que leer su "Zona Sagrada", y desde luego "Posdata", también Protesta desde Paris de Carlos Fuentes y hay que leer "Tiempo Mexicano", "Las Buenas Conciencias", "La Muerte de Artemio Cruz", lecturas que nos lleva a otros autores como "Pedro Páramo" de Rulfo, Adolfo Gilly, Arnaldo Córdova, luego se suman  literatos latinos como José Agustín, hay que leerlo en "Los Premios", recién publicaban “La Historia me Absolverá” de Fidel Castro, a Gabriel García Márquez "La hojarasca", "El Coronel no tiene quien le escriba",  a Vargas Llosa, a Cortázar, José Ma. Arguedas y sus "Ríos Profundos", luego conocimos otros autores como Kafka y Erich Fromm.  

    Pero a medida que el movimiento creció se tenía que leer mas, a otros libertadores como “Las Tesis Filosóficos” de Mao Tse Tung, las "Obras Escogidas" de Lenin”, “el Capital” de Marx, “Las técnicas del Golpe de Estado" de León Trotsky, a "Rosa Luxemburgo" y "Los Cuadernos en la Cárcel" de Antonio Gramsci, pasamos por otros literatos rusos como Máximo Gorki con su obre “La Madre”, vimos a Dostoievski, alemanes como Herbert Marcuse, Nietzsche, americanos W. R. Mills y Henry Hemingway y entre literatura y política nos acercábamos, la lectura era parte de lo que formaban “Nuestras Redes Sociales”, lectura, volantes, pintas, lemas, porras, música y consignas en paredes y transportes, carros, camiones, ferrocarril y en espacio donde se podía se hacía, no faltaban los, mítines relámpago,  bastaba con sacar la bocina y el volante, que de consignas y porras sobraban como el “Unidos venceremos”, “Únete Pueblo” “El pueblo Unido Jamás será Vencido” y demás.

    La generación quedó marcada por la lectura y con esta se fue, esa fue la lectura de esta generación, una generación informada, critica, educada y civilizada, a la que luego se expulsó de las universidades del país, por ver en ellas el peligro del cambio, se expulsó la crítica de las universidades, pero se fue a organizar a la sociedad civil, a los sindicatos, a las colonias, los medios de comunicación, los partidos y desde todos los espacios para cambiar este país, aunque los “porros” siguen y sobreviven, los fascistas del MURO (Movimiento Universitario de Renovadora Orientación), esta encuartelado en algunas dependencias de gobiernos diversos, porque los movimientos “Son peligrosos”; cambian la realidad. A los profesores de las universidades empezaron a evaluarlos, todo mundo de distrajo con las famosas "becas al desempeño", para que se pasen juntando constancias y tenerlos entretenidos, nada de participación social o política.


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