LA PRIMAVERA TEQUILIANA




  • El caso de Manuel Bartlett es el mismo caso que el de Camacho Solís, transfugas del salinismo desde hace dos décadas. Sus motivos ya nos lo explicaron en todos lados, denunciaron lo que tenían que denunciar, sus palabras, actos y alianzas han corroborado su corrección veinte años. ¿Cuanto dura el perdón?

    Recordemos que todo se originó por un cisma al interior del PRI en 1986. Muñoz Ledo el político mas culto de toda la historia y Cuauhtémoc Cárdenas hijo del mejor expresidente del país, se creían con los mayores méritos para suceder a De la Madrid que Carlos Salinas que les quería imponer el neoliberalismo neoyorkino. Sabían que Salinas no tenía linaje ni estatura suficiente para competir con ambos y, lo peor, sabían que competían contra un proyecto antinacionalista que pretendía borrar toda la historia y proyecto de nación tal como sucedió. Si deseamos encontrar un origen común fundante de la relación Ledo-Cárdenas-Camacho-Barlett y AMLO es un nacionalismo a ultranza y liberalismo si socialismo no pero con reglas claras y limpias. Libre competencia con reglas rígidas y equitativas que expulsen toda forma espuria de acumulación de capital, todo en un marco nacionalista.

    Lo increíble fue que el enano diabólico se atreviera a hacer fraude electoral 1988 en el que participó Bartlett pero ideado y maquinado en Nueva York en el mas grande plan de injerencia extranjera de nuestra historia. Ante la vulgaridad del fraude estuvimos a punto de una guerra civil como hoy, dependiendo solo de lo que dijera Cuahtémoc Cárdenas. Salinas le escupe en la cara "tengo las armas y el apoyo del Pentágono", ante lo cual Cuauhtémoc opta por la paz negociada, obteniendo solo el registro del PRD y un IFE autónomo en vistas a ganar las próximas elecciones que asesinaron a Colosio. Pese a la gravedad social del momento, el espurio Salinas logra pacificar al país negociando migajas con los perdedores a tiempo que planeando el futuro del país que hemos tenido subordinado a su mentor George Soros y el FMI quienes realmente ha gobernado al país desde entonces.

    Durante el Salinato Colosio, Camacho y Bartlett se perfilan como posibles sucesores con reglas claras que terminó de romper el asesinato de Colosio. Previo sucedió el intento frustado del asesinato de Muñoz Ledo, el asesinato efectivo de Manuel Clouthier por exigir la invalidación electoral o recuento de votos. Después sobrevino el asesinato selectivo de mas de mil líderes, periodistas y 600 militantes del PRD, después sobrevino el asesinato de Colosio cuando se observa la ruptura de Camacho y Bartlett con Salinas quienes eran sus dos brazos. Mas que un problema de fondo fue un problema de formas, no son maneras de tratar a los adversarios y en política la forma es fondo y el fondo forma. Desde entonces datan las primeras alianzas de Bartlett con Cuauhtémoc Cárdenas y Muñoz Ledo, cuando apoyó el rescate de la industria eléctrica con Cuauhtémoc en 2003 y en 2006 pidió a los priístas votaran por AMLO. Tenemos pues, la relación de Bartlett con la izquierda democrática data veinte años.

    Colosio y Camacho ya murieron y Bartlett sigue en pié apoyando o coincidiendo también con Muñoz Ledo y Cuauhtémoc Cárdenas pero evidentemente cada vez en mayor medida con AMLO quien ofrece mayor juego político. La verdad no es única ni son conceptos, la verdad son el conjunto de hechos que se nos presentan como realidad de los cuales siempre tendremos que partir. No se si estos cinco personajes sean probos y eficaces administradores, solo se que muestras de honradez han dado muchas, coincidimos en restaurar las reglas del juego liberal, recuperar nuestra historia y renacionalizar nuestra economía con apertura justa y equilibrada con los demás países. Aprueban los requisitos máximos de dirección política, intelectual y moral.

    Esta historia tan soterrada que ha quebrado y resquebrajado la historia contemporánea del país, estuvo latente como una  oclusión en el cerebro que sucede cuando algo no se puede aceptar. Y este shock histórico nacional que dejaron los golpes de estado de Salinas y Calderón encontró salida en las redes sociales. De repente, en cosa de los últimos recientes meses, el público empieza a correlacionar el fraude de 1988, el asesinato de Colosio, el fraude de casillas de Calderón y el fraude massmediático de Peña Nieto. Temas que nadie en su sano juicio podía abordar públicamente sin ser denostado, burlado, perseguido o asesinado, quedan como verdades a gritos. Hoy son verdades que conocen hasta los millennials en un paquete súpercondensado de información histórica de los últimos treinta años que está ya instalado en su cabeza. 

    Es indudable que así como las redes sociales alumbraron el oscurantismo de las monarquías en la primavera árabe, así la interacción comunicativa de las redes sociales han alumbrado la oscuridad del neoliberalismo mexicano en la primavera tequiliana. De no haber sido por las confesiones de Bartlett y Miguel de la Madrid, quizás hasta hoy estuviésemos todavía dudando de la veracidad de esas amargas verdades que hoy conoce hasta el tianguista.

    Recordemos que la "mafia en el poder" no es solo un grupo o etiqueta, su lucha no es ideológica ni meramente economicista. Les llamamos así porque con tal de imponer sus privilegios simulan, espían, roban, matan, secuestran, estafan y sobornan. Son un tigre de papel pero aun con las garras intactas.

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