EL CAMBIO QUE ESPERO




  • Escribo este artículo, casi el 1 de Junio de 2018. 30 días exactos antes de las elecciones, que se celebraran el 1 de Julio. De acuerdo a las encuestas, es altamente probable que el próximo presidente de esta vilipendiada república, sea el Lic. Andrés Manuel López Obrador. Anticipo que la próxima elección, no será un simple acto cívico para cumplir con una obligación ciudadana. Es tal el enojo y la rabia social contenida contra los dos últimos sexenios, que será un acto de insubordinación social masiva, tal como yo lo viví en 1988, con la elección y triunfo del Ing. Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano. Pero hoy (al parecer) las cosas serán distintas. Si López Obrador gana, iniciará su sexenio, con muchas expectativas de cambio. Hay quienes dudamos, que dicho cambio de verdad se realice, hay en cambio, muchos mexicanos que piensan (casi hasta el delirio) que ese cambio de México será efectivo estando el Gobierno Federal en manos de López Obrador. Como mexicano que soy, voy a dar mi opinión y el cambio que yo esperaría del próximo sexenio.
    Como micro empresario rural (y eso todos los empresarios, que administran cualquier tipo de negocios lo saben), para realizar la correcta administración, no solo hay que trazarse metas, sino también, explicitar los indicadores que nos permitan medir avances y logros. A esos indicadores, les denominamos INDICADORES DE ÉXITO, cuando estos se cumplen. Insisto son medibles y evaluables y no un simple rosario de buenas intenciones. Como yo quiero medir el “cambio” del próximo sexenio, he elaborado una serie de indicadores, que al final del sexenio, me dirán si efectivamente, este país cambió, o se mantuvo donde mismo. Quiero compartir con ustedes, los que yo considero son los indicadores de cambio claves para nuestro país:

    Indicador número 1.- PODER JUDICIAL.

    En lo personal, pienso que si se trata de cambiar en serio y acabar con la corrupción y la impunidad, es necesario TRANSFORMAR TOTALMENTE el poder judicial. Para ello es necesario lograr que el Poder Judicial de la Federación SEA UN PODER REALMENTE INDEPENDIENTE DEL PODER EJECUTIVO, y para ello hace falta, QUE TODOS LOS MAGISTRADOS DE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA Y TODOS LOS JUECES FEDERALES, SEAN ELECTOS POR NOSOTROS LOS CIUDADANOS, SIN LOS PARTIDOS POLITICOS. Otro cambio esencial, es que la PGR (que se supone se transformará en una FISCALIA GENERAL DE LA REPUBLICA) pase a formar parte del poder judicial, Y CON ELLO QUITARLE LA “PROCURACION DE JUSTICIA” a los políticos…que han hecho lo que les pega la gana con las policías y las investigaciones. NECESITAMOS UN PODER JUDICIAL VERDADERAMENTE AUTONOMO, INDEPENDIENTE Y PROFESIONAL, CON ALTOS ESTANDARES ETICOS. El día que un Juez, tenga más poder que un político, de verdad habrá cambiado este país y es (o será) la auténtica garantía de que se acabará con la corrupción y la impunidad.
    Obvio que con este cambio, debe de CIUDADANIZARCE (y por ciudadanizarse entiendo, que las cabezas rectoras de estos organos, sean electas de forma directa por los ciudadanos), LA FISCALIA GENERAL ANTICORRUPCION (con un fiscal totalmente independiente del poder ejecutivo), LA AUDITORIA SUPERIOR DE LA FEDERACION Y LA SECRETARIA DE LA FUNCION PUBLICA (Independientes y autónomas del poder ejecutivo federal). La independencia y la autonomía del poder judicial y los órganos fiscalizadores administrativos y contables, son perfectamente medibles. Cambiar el poder judicial es cambiar la arquitectura institucional del país, que es urgente y necesaria para tener un auténtico estado de derecho.

    Indicador número 2.-POLITICA FISCAL.

    Es urgente cambiar el esquema fiscal de este país y para ello URGE cambiar el esquema operativo del SAT. El SAT debe ser un órgano recaudador único de impuestos, tanto para el gobierno federal, los gobiernos de los estados y los municipios. Para ello se deberá de cambiar la Ley de coordinación fiscal, y acabar con el centralismo. URGE que el IVA, deje de ser monopolio del gobierno federal y se transforme en un impuesto para impulsar la economía y el desarrollo de nuestro país. ¿Qué hace falta? Que el IVA, se divida y se comparta de forma automática (trimestre a trimestre). Por ejemplo, que del 16% actual, 8% sean para el Gobierno Federal, 4% para el Gobierno Estatal donde se recaude y 4% para el municipio donde se recaude. Así de esta forma, el gobierno del estado y los municipios dejarán de estar viviendo en la inopia y de las dádivas presupuestales del gobierno federal y los criterios políticos de los secretarios de hacienda en turno. Con un esquema como el que propongo (que es el que se aplica en Estados Unidos) los Presidentes Municipales, buscarán fomentar el desarrollo económico de sus municipios para ampliar la base gravable y aumentar el flujo de su ingreso. En el actual esquema, solo viven de la dádiva federal (si es que les llega) y por ello, la gran mayoría están en la quiebra (además de la corrupción y el robo de los dineros municipales). Ni hablar que es necesario, modificar la ley del Impuesto Sobre la Renta (ISR) y hacer más fáciles las declaraciones Y BAJAR LOS IMPUESTOS A LAS UTILIDADES, para impulsar las finanzas y la reinversión de las empresas. ES NECESARIO HACER UN ESQUEMA FISCAL ESPECIALIZADO PARA EL SECTOR RURAL, ya que hoy, al sector empresarial rural, se nos aplican los mismos criterios de todas las empresas del medio urbano que es comercial e industrial. Aunado a este cambio fiscal, URGE que exista una ley que imponga una sola contabilidad gubernamental, y que los fondos municipales, estatales y federales (de cualquier tipo adjudicados o los propios de cada Estado), sean manejados en un fideicomiso por cada entidad federativa (bajo un esquema de transparencia y con supervisión ciudadana, con la llamada contraloría ciudadana), a fin de poner fin al manoteo de los fondos públicos de este país por parte de Gobernadores y Presidentes Municipales. Es decir modificar a las tesorerías estatales y municipales y quitarles el manejo discrecional del dinero.

    Indicador número 3.- POLITICA ECONOMICA.

    Uno de los principales problemas (quizá el principal problema a nivel mundial) ES EL GIGANTESCO ENDEUDAMIENTO PUBLICO QUE AHOGA A LAS PRINCIPALES ECONOMIAS DEL MUNDO Y LA MAYOR AMENAZA PARA LA PAZ MUNDIAL. En nuestro país, la deuda pública ha sido irresponsablemente manejada por los dos últimos sexenios que han sobre endeudado a nuestro país. Hoy la deuda pública total (sumada la deuda interna y externa) asciende a casi el 50% del PIB de nuestro país (por ello se presenta el fenómeno de la devaluación continua de nuestra moneda). URGE PARAR ESE ENDEUDAMIENTO y mantener un estricto control del gasto público, llevando a nuestro país a una política de CERO déficit presupuestal y bajar el gasto gubernamental. Invertir solo en lo necesario y evitar el gasto superfluo. 
    Para lograr el propósito de bajar el gasto gubernamental e impulsar el desarrollo, es necesario, cambiar la LEY DE BANCA Y CREDITO. El rescate de la banca, a través del FOBAPROA, es una gigantesca deuda que seguimos arrastrando. A la banca y a los banqueros se les hacen enormes exenciones de impuestos, se les otorga fondos por el pago del rescate bancario, y de pilón cobran altísimas tarifas bancarias por sus servicios, además, reciben un enorme flujo de dinero GRATUITO de los ahorros de los trabajadores vía las AFORE. Todo esto ha hecho que tengamos una banca gorda, parasitaria e improductiva. LA REALIDAD ES QUE ES MUY BAJO EL CREDITO PRODUCTIVO PARA IMPULSAR EL DESARROLLO DEL PAIS QUE OTORGAN Y COLOCAN LOS BANCOS (es decir, no cumplen cabalmente con su principal función la de ser una banca de depósito y crédito). Para evitar lo anterior, es necesario realizar los siguientes cambios. ES NECESARIO QUE EL GOBIERNO COMPRE LA BOLSA DE VALORES (DE TODO EL PAIS) Y QUE POR LEY, LAS BOLSAS DE VALORES SEAN PROPIEDAD UNICAMENTE DEL GOBIERNO FEDERAL. Los bancos a través de su casa de valores podrán seguir comprando y vendiendo las acciones en el mercado primario, y colocando acciones en el mercado secundario, y se realizará la compra-venta de acciones por los corredores de bolsa. La única diferencia es que los porcentajes que aplica hoy la bolsa de valores (que es su ingreso principal) a las acciones (ya sea en venta o compra) quedarán en manos del gobierno, Y EL GOBIERNO PODRA VIGILAR PERFECTAMENTE EL MERCADO DE VALORES Y REGULARLO, PARA EVITAR EXCESOS Y ABUSOS VIA LA ESPECULACION Y LA EVASION DEL PAGO DE IMPUESTOS. Sé muy bien, que mucha gente me va a gritar COMUNISTA, ya quieren expropiar la banca y que el gobierno sea el dueño de todo. NO SEÑORES, yo no estoy proponiendo la privatización de la banca. LA BANCA SE DIVIDE EN DOS PARTES: LA BANCA DE DEPÓSITO Y LA BANCA DE INVERSION. La banca privada hoy es dueña de los dos tipos de banca. Lo que yo estoy proponiendo es que la banca de depósito (la banca de primer piso) siga siendo privada, y que la banca de inversión pase a manos del gobierno. ESTE ESQUEMA NO ES NUEVO, lo implementó el presidente FRANKLIN D. ROOSEVELT en la década de los 30 del Siglo pasado (después del crack bancario de 1929 y la gran depresión). El esquema de una banca de depósito privada y una banca de inversión pública (la bolsa de valores) permitió permear o blindar la economía norteamericana contra los excesos de la especulación financiera, y evitar las mega crisis (la ley que creó este sistema se le denominó  LEY GLASS STEAGALL y cualquiera lo puede ver en internet). Con este esquema, el gobierno obtiene una utilidad via la bolsa de valores, para pagar la deuda del fobaproa (que hoy es pública, es decir, la tenemos que pagar con fondos públicos), y por otra parte, obliga a los bancos a colocar crédito de forma masiva para obtener las utilidades que requieren, volviendo a su función original como banca de depósito y crédito. El crédito bancario, es la palanca que hace falta liberar, para dar un fuerte impulso a nuestro país. Pero mientras tengamos una banca parasitaria, no vamos a lograr un crecimiento económico efectivo (como si lo ha logrado BRASIL por ejemplo).
    Por otra parte URGE, que las AFORES dejen de ser un regalo para los bancos. Es necesario, que se cambie el esquema de las AFORES y se concentren UNICAMENTE en una cuenta en EL BANCO DE MEXICO, y que ese dinero sirva, efectivamente para un retiro digno de los trabajadores, fomentar el ahorro público e invertir esos enormes recursos en obras o proyectos que generen ganancias a los ahorros de los trabajadores.
    Una última política de cambio de fondo en el esquema económico del país es el de la moneda y las reservas. Hoy, que AMLO, realiza LOAS públicas a Ricardo Salinas Pliego (hablando maravillas de este señor) debería de adoptar los consejos no de Ricardo Salinas Pliego (omito dar mi opinión sobre este personaje) sino de su padre el Sr. Hugo Salinas Price. El señor Salinas Price, tiene no menos de diez años insistiendo en una propuesta (que a mi ver, es importantísima). No podemos seguir con una moneda FIAT, que tiene estas enormes desventajas: Tenemos que exportar para obtener dólares (lo peor es que el dólar es una moneda chatarra, una moneda FIAT sin respaldo metálico, por lo cual, nuestras exportaciones pierden valor al venderlas en dólares); o nos tenemos que endeudar (préstamos al FMI), para obtener dólares; hoy nuestra economía depende del ingreso de dólares de forma continua para crecer;  y si no es así, tenemos que vender nuestro país (playas, petróleo, etc) para obtener solo dólar-papel (de dudoso valor en el tiempo ya que Estados Unidos es la economía más endeudada del mundo. Una auténtica bomba de tiempo). ¿Qué es lo que propone el Sr. Salinas Price? Lo resumo con sus propias palabras:

    “Podemos estimar una producción de plata, por parte de México, de 160 millones de onzas anuales, como un nivel de producción sostenible en el curso de los años próximos. México es el primer productor mundial de plata. ¿Qué sucedería si Banxico, siguiendo el ejemplo de China, decidiera adquirir toda la plata producida en México, para sus reservas? Sustraer de la producción mundial de la plata, no se diga 100% de la producción de plata de México, sino sólo un pequeño porcentaje de la misma, daría por resultado un brinco considerable en su precio. Primero, porque cuando un banco central toma tal medida, los mercados le atribuyen gran importancia a ese hecho. Segundo, porque cualquier sustracción de plata en bruto de los mercados tendrá repercusiones desproporcionadas sobre su precio: el precio de la plata se controla en NY mediante enormes transacciones de compra-venta, pero de éstas resulta una entrega de plata física que es prácticamente nula”.
    “El movimiento de plata física para inversión, por comparación con el volumen de compra-venta de plata en contratos de papel, es minúsculo, por no decir microscópico. Luego, una sustracción relativamente pequeña de la entrega de plata física al mercado, fácilmente podría causar una duplicación de su valor –no solamente de la plata vendida por México en el extranjero, sino de las reservas en plata de Banxico, realizables en cualquier momento. México tiene todo el derecho de defender el precio de su plata –un recurso no renovable– para beneficio de la industria minera del país, contra la manipulación que ejercen los EUA para mantener deprimido su precio. Banxico compraría la plata a los mineros mexicanos y les pagaría en pesos mexicanos, el equivalente del precio en dólares de la plata comprada. Como los mineros requieren de dólares para cumplir con compromisos contraídos, y para comprar con dólares equipos e insumos que son de importación, por su equivalente, el efecto sobre las reservas de dólares de Banxico sería un cargo, y así estaría, en efecto, cambiando una porción de sus reservas en dólares, por reservas en plata que podrían duplicar su valor, no así en dólares”.

    “La propuesta no es acuñar un peso de plata con un valor nominal, eso no resulta. Lo que se propone es impulsar la libre circulación de la moneda “onza de plata libertad”. Una moneda ya existente, sin un valor nominal y que mantendría e incrementaría su valor en base a su valor mismo en el metal precioso del que está hecha”. Qué ventajas obtenemos? Iniciar el proceso de independencia monetaria con respecto al dólar, prepararnos ante la inminente debacle económica de E.U. y poner en manos de la población una moneda sólida e indevaluable”. Por lo cual Salinas Price propne:
    Que se reconozca a la onza de plata “Libertad” su carácter de moneda de curso legal y se integre al conjunto de monedas circulantes.
    Que su poder liberatorio sea igual a su “equivalencia oficial en pesos”.
    Que esta “equivalencia en pesos” sea determinada por el Banco de México y se ajuste periódicamente según el incremento del precio internacional del metal fino contenido en la moneda.
    Que el valor de equivalencia se integre, tomando en cuenta: 1) El precio internacional de la onza de plata, más: 2) el costo de acuñación, más: 3) un diez por ciento adicional por señoraje.
    Que una vez determinada la última equivalencia, la siguiente no pueda reducirse.
    Que la equivalencia se redondeé a múltiplos de cinco pesos (como se tasan los CETES actualmente. Nota mía).
    Que la onza sea colocada y recibida al mismo valor de equivalencia oficial.
    Que estas disposiciones rijan exclusivamente para la moneda de plata Libertad en su denominación de una onza, y no para las demás monedas similares.

    En pocas palabras, si vamos gradualmente adoptando la onza de plata libertad, como moneda de curso legal en nuestro circulante, y poco a poco eliminar al peso como moneda predominante en el mercado, lo que sucederá es que tendremos una moneda sólida sin las devaluaciones continuas, y la pérdida de valor adquisitivo tan pronunciado en el peso. Tendríamos una economía más sólida y estable. Este sería indiscutiblemente un indicador de éxito de un cambio efectivo de fondo.

    Indicador número 4.- POLITICA SOCIAL.

    En este hermoso país, tenemos 120 millones de habitantes, de los cuales 53% están por debajo de la línea de pobreza. El reto es reducir ese horizonte de pobreza a tan solo 20% como lo tiene Canadá o Japón. La vía más importante para reducir la pobreza es el salario. Pero aumentar el salario por decreto o por el acuerdo de la anquilosada COMISION NACIONAL DE LOS SALARIOS MINIMOS (que obvio, en el siguiente sexenio es necesario que desaparezca). Insisto no se puede aumentar el salario por decreto o acuerdos administrativos. ¿Cual es la vía? Incentivando fuertemente la inversión y la creación de empresas. Para ello el indicador será, que el próximo gobierno elimine LA MUGROSA TRAMITOLOGIA BUROCRATICA. Una de las grandes barreras para que los mexicanos (no los extranjeros) podamos crear masivamente empresas, son las enormes exigencias y obligaciones que se imponen a las empresas y nuestros proyectos productivos. Si el gobierno elimina OBSTACULOS BUROCRATICOS y aligera la carga económica y agiliza los tramites (todos por internet) y con un bajo costo, los mexicanos seremos capaces de generar miles de empresas más a las ya existentes. En la medida que detone la inversión, habrá mayor demanda de mano de obra, y a mayor demanda de trabajo, aumentarán automáticamente los sueldos. Por otra parte, quise hacer hincapié en la propuesta del Sr. Hugo Salinas, pues si la mano de obra mexicana, en lugar de que los salarios se tasen en pesos, se decreta que se tasen en onzas de plata, el poder adquisitivo de los salarios, se incrementaría fuertemente y con ello el consumo interno, generándose una poderosa reactivación económica. Ojalá López Obrador entienda que los subsidios a los viejitos, por ser viejitos (en los que me incluyo) o las mamás solteras, por el hecho de ser solteras, hay que darles dinero para sacarlos de la pobreza. No, ese no es el camino. El camino no es dar pescado, sino enseñar a las comunidades y a los individuos a pescar. Estoy de acuerdo con los incentivos a los proyectos productivos (individuales o colectivos, privados o sociales) porque detonan empresas e impulsan la producción y el empleo. Me puedo ampliar mucho más sobre políticas sociales para abatir la pobreza, pero no me alcanza el espacio.

    Indicador número 5.- DESARROLLO RURAL.

    Hace días, EPN se burlaba de la idea de la autosuficiencia alimentaria, diciendo que era absurdo, pensar que un solo país, es capaz de producir, todo lo que demanda en alimentos su población. Si es obvio que eso es imposible. Los neoliberales que nos han mal gobernado desde Miguel de la Madrid, nos han dicho que es mejor producir grandes cantidades de productos industriales y que con las ganancias de esa producción, comprar los alimentos. Solo que la realidad, nos indica otra cosa. Pongo el ejemplo de Japón (que no es un país comunista). Japón es un país industrial avanzado. Japón tiene una población de 126 millones de habitantes (casi igual a México), con la diferencia de que tienen un territorio insular minúsculo y un PIB de  5, 405 trillones de dólares (la quinta economía del mundo), con un ingreso por cápita de 47,200 dlls (muy por encima de los teóricos 15 mil dólares per cápita de los Mexicanos). Su población por debajo de la línea de pobreza es de 16%, muy por debajo de la de México (CIA FACTBOOK consultable en internet). A pesar de su alto ingreso económico y a su industrialización, Japón mantiene una política estricta en cuestión de alimentos. Como tienen muy poca tierra laborable para la agricultura, mantienen “increíblemente” una política de seguridad alimentaria. Los japoneses como buenos asiáticos, depende su alimentación de un cereal básico: El Arroz. Pues bien, Japón impulsa fuertemente el cultivo de arroz en su territorio y tienen como prioridad, producir el máximo posible de este ceral, a fin de tener la mayor garantía de autosuficiencia alimentaria y no depender su alimentación (como un asunto estratégico de soberanía nacional) de terceras naciones. Los japoneses observan su dependencia alimentaria, como una seria desventaja. ¿No me lo creen?, vean todas las políticas japonesas de impulso a su agricultura de arroz y verán como invierten un enorme esfuerzo por su auto suficiencia. Lo que no pueden producir agrícolamente en su territorio, lo importan, pero hacen el esfuerzo por tener asegurada su alimentación por ellos mismos.
    En México, tenemos 20 millones de hectáreas de tierra que utilizamos para la agricultura. Nuestra población consume una serie de granos, pero dos, son básicos para nuestra alimentación: EL MAIZ Y EL FRIJOL. No es necesario ser autosuficientes en todos los alimentos, pero si debemos asegurarnos (como los Japoneses) el ser autosuficientes y no depender de terceros países en la producción de Maíz y Frijol. En cuestión del Frijol, aplicamos 1.5 millones de hectáreas al cultivo (90% temporaleras, por desgracia) y producimos 1 millón de toneladas brutas (datos al 2016). Importamos casi 90 mil toneladas de frijol al año para sostener y complementar nuestro consumo. ¿Qué nos hace falta para consolidar nuestra producción de frijol? Tecnificar la agricultura de temporal, pasando de una agricultura precaria e inestable, por una de riego tecnificado (para lo cual hace falta mucha inversión en presas, sobre todo en el Bajío). En el caso del Maíz las cosas están peor. Nuestro país, produce, casi 25 millones de toneladas de Maíz al año, pero tiene una demanda (consumo) por el orden de 38 millones de toneladas al año. Tan solo producimos el 65% de lo que consumimos, y el año pasado, importamos 16.5 millones de toneladas, para cubrir nuestra demanda como alimento básico y forrajero. De acuerdo a cifras del Dpto de Agricultura de Estados Unidos, nos convertimos en el primer comprador mundial de maíz el año pasado. Es necesario impulsar la producción de maíz fuertemente para asegurar nuestra supervivencia y no depender de la producción de terceros países. Ese es el reto que le espera al siguiente sexenio, y ya veremos, si como país logramos ser autosuficientes en Maíz y producir por lo menos el 75% de nuestra demanda efectiva. Eso nos pondría en una posición distinta a la actual. Es también un indicador de éxito medible.

    Si todos estos cambios se lograran, seríamos, sin lugar a dudas, un país distinto. AMLO gobernará del 2018 al 2024. No voy a felicitar a López Obrador, por ganar las elecciones. Felicitaré a López Obrador, si logra (al final de su sexenio) haber cambiado nuestro país. Espero estar vivo para el 2024 y evaluar el sexenio de López Obrador. A cada indicador, le pondré 20 puntos. Si AMLO logra en su sexenio tan solo cumplir con 2 indicadores de cambio (es decir 40 puntos), lo consideraré como un mal sexenio, si logra cumplir con 3 indicadores (60 puntos) lo consideraré un sexenio bueno a secas, si logra 4 de los indicadores (80 puntos), lo consideraré como un sexenio muy bueno y si logra los 5 indicadores anteriores (100 puntos) lo consideraré como un sexenio excelente, y por tanto habrá cambiado el rostro de este país, y nos legará las bases para un buen futuro. Yo no quiero prejuzgar que AMLO lo logre o no, le otorgo el beneficio de la duda y la oportunidad para demostrarlo; espero que no pase lo sucedido con muchos sexenios anteriores, que se convierta en la decepción nacional (como la selección nacional de futbol que al segundo partido ya están tirando la toalla). Sé muy bien, que los indicadores pueden ser muchos, y que cada uno puede hacer su propia lista. Yo hice la mía para valorarlo de acuerdo a mis expectativas. ¿Cuáles son la de usted, amigo lector?.....


    La Paz, B.C.S. a 1 de Junio de 2018.
    Jpeon.aridacorp@gmail.com



     


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