SIN TAPUJOS. Con AMLO la historia puede repetirse




  • En aquel lejano mes de mayo de 1976 su servidor tenía 37 años de edad y me encontraba en Cd. Obregón, Sonora por cuestiones de chamba. Tres meses atrás me habían nombrado Director de la empresa de agricultores Semillas del Pacífico, con matriz en Hermosillo y sucursales en las principales ciudades de Sonora. Estaba ahí para cerrar una operación de compra de equipo para manejar NH3, Amoniaco Anhidro; eran 50 nodrizas de una y dos toneladas y 20 equipos para inyectar este fertilizante al suelo.
    Me recibió allá nuestro gerente y amigo José Carlos Romero con la mala noticia de que ese día llegaba el Presidente Echeverría a presidir un gran mitin. Estuve presente, de lejecitos; reunió a unos diez mil manifestantes que eufóricos coreaban cada frase de don Luis “El infatigable” que prometió entregarles tierras.
    La promesa se convirtió en realidad el 19 de Noviembre de ese año con un decreto que expropió cerca de 100 mil hectáreas del Yaqui y Mayo; 37 mil 131 de riego y el resto de pastizales. Miles de hectáreas expropiadas a pequeños propietarios para entregarlas a Ejidos recién formados, con muchos jornaleros que trabajaban la tierra, pero también con mariachis, albañiles y gente ajena al agro que se arrimó para recibir tierra gratis.
    Esto que se hizo con agricultores en Sonora y Sinaloa se operó en todo el país con cientos de empresas de todos tamaños y giros. A unas pocas el Gobierno Federal las salvó de la quiebra beneficiando a sus propietarios, otras las entregó a grupos sociales para que las operaran y a todas las hizo paraestatales. Barriles sin fondo, costaron millonadas.
    Después de Echeverría (1970-76) siguió López Portillo (1976-82) con la misma política en contra de la IP, sexenio que culminó con la Estatización de la Banca el 1 de septiembre de 1982, último día de su mandato. Miguel de la Madrid (1982-88) continuó capoteando todos estos ataques con la indemnización a los banqueros
    Tuvo que venir Salinas de Gortari (1988-94) para revertir esta política estatista y reprivatizar la banca en Mayo de 1990. Esto regresó a nuestro país al camino del desarrollo con base en la libertad de emprender. Sin embargo fueron casi quince años de retroceso.
    Ahora, en pleno Siglo XXI, se perfila López Obrador como muy posible ganador de estas elecciones. Tiene largo tiempo en campaña. Me propuse verlo en acción a través de las muchas entrevistas, debates y declaraciones públicas. Tratar de conocerlo.
    Mi conclusión es que es un hombre que tiene a su favor una larga experiencia, se aprecia chambiador, tesonero rayando en lo obcecado. Madrugador. Sencillo, de bajo perfil. Buena esposa; guapa, inteligente y preparada. 
    En su contra, aprecio escasa preparación, si acaso se graduó de alguna carrera universitaria, no se le nota. Tampoco se le ve cultura, si acaso algo de historia patria. No ha viajado. No habla otro idioma. Su visión del mundo actual demasiado limitada; prácticamente no ha salido del rancho. Claro que tiene la escuela de la vida, pero no me parece suficiente para llenar los zapatos de un Presidente de la República. 
    Lo que también tengo muy claro son sus ideas para gobernar. Sigue el modelo de los setentas, repetido muchas veces, para que nos lo aprendamos. Precisamente las de Echeverría, López Portillo y Miguel de la Madrid. 
    También tengo muy claro que su posición en las encuestas es casi imposible de remontar. Con mayor razón si al segundo lugar lo está jalando el tercero para que no avance, con mañas, poder y lo que usted guste.
    AMLO tiene pues, en estos momentos, todas las de ganar. Por sus públicas expresiones me parece muy posible que trate de repetir en su gobierno, la historia de los setentas. Pero tengo la esperanza de que operen los contrapesos necesarios y suficientes para convencerlo de su error. No se va a mandar solo.
    Casi se me pasa comentarle: La operación de compra del equipo para fertilización se me cayó como la tenía pactada. Con lo acontecido ese día, el dólar se fue a las nubes y la empresa vendedora me cambió los precios al doble. Gajes del oficio.
    Gracias por su tiempo, estimado lector. A la orden para recibir sus comentarios, sugerencias o regaños. 
    *) El autor, 78 años, ingeniero agrónomo. Entomólogo algodonero Valle de Mexicali (1963-64). Agricultor 20 años Caborca (1971-94). En Sonora y BC directivo industria Plaguicidas 22 años y 8 en la industria Editorial. En Mexicali, Director Nutrimex (2011-14) (email: togomez39@gmail.com)

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