LAS SOGAS EN CASA DEL AHORCADO




  • Para nuestra generación (que andamos rondando los 60 o 65 años), no nos tocó enterarnos, ni por asomo, del asesinato de Alvaro Obregón. Ese fue el asesinato de un candidato incomodo, realizado desde el poder para obtener todo el control político por parte de Plutarco Elías Calles (a partir de ese asesinato, arribaría al título del Jefe Máximo de la Revolución, más conocido ese periodo de nuestra historia como el Maximato). Conocimos de ese asesinato porque es parte de nuestra historia. El asesinato de Alvaro Obregón (del grupo Sonora), acaeció un 30 de Noviembre de 1924 y se culpó de ello a José León Toral y a la Madre Conchita para echarle la culpa a la Iglesia Católica (por la Guerra Cristera) y desviar la atención pública. Como todos los periódicos de aquella época estaban (como lo siguen estando ahora) bajo control del gobierno, medio mundo se tragó el cuento. Ni la Iglesia Católica con todo su enorme poder e influencia pudo hacer nada para desmentir ese asunto, sabían que había sido una jugada de dos bandas, y que estaban bajo el puño de Elías Calles. Tuvo que llegar el Gral. Lazaro Cárdenas (de mano del General Abelardo L. Rodríguez, amigo y compadre de Elías Calles) al poder, para acabar con el maximato. Cárdenas envió al exilio a Los Angeles California, a Elías Calles, después de que este último (al estilo antiguo) le envió a sus esbirros para tratar de asesinarlo. 
    Repito, esa es parte de nuestra historia. 
    El segundo asesinato, ocurrió en 1994. Y a muchos de nosotros nos tocó vivirlo. Fue el asesinato de Luis Donaldo Colosio en Tijuana, en Lomas Taurinas. Mucho se ha dicho y escrito sobre ese asunto, un asesinato de Estado, nunca aclarado. La preguntas que siempre surgen es QUIEN LO MANDO A MATAR? Y PORQUE? 
    Nadie lo sabe a ciencia cierta, pero hay indicios. Inmediato al asesinato de Colosio, los dedos apuntaron hacia Carlos Salinas de Gortari. No era creíble que un candidato, fuertemente custodiado por el Estado Mayor Presidencial (como candidato del partido oficial, con el apoyo de todo su aparato de seguridad y logística del gobierno) fuera asesinado a plena luz del día, en medio de un enorme cuerpo de seguridad por un individuo solitario, un empleado de una maquiladora, que en su vida había empuñado una pistola. Nadie creyó nunca la sarta de mentiras del pseudo asesino solitario. Quien lo hizo? Me queda claro que fue un agente del gobierno (entrenado por el ejército posiblemente), con gran manejo de armas y con agallas para matar (es decir, con experiencia como sicario). El asesinato de Colosio no fue obra de un principiante. Luego viene el motivo. Esa es una parte más complicada. Porque lo mataron? Colosio era un economista, que tenía mucha información de primera mano. Sabía perfectamente el estado en que se encontraba la economía del país (en aquel momento 1994), y sabía, que al subir al poder, se enfrentaría a una grave crisis de liquidez por parte del gobierno federal. Había muchas inversiones que hizo Salinas, utilizando dinero de inversiones provenientes de la bolsa de valores, dinero que era un volumen gigantesco, con vencimiento a corto plazo, y el gobierno no contaba con las reservas necesarias para enfrentar ese adeudo. Esa fue la raíz de la crisis de Diciembre de 1994 (los famosos horrores de Diciembre). Colosio, todo esto lo sabía. Pero desde mi punto de vista, se negó a rescatar a la banca (que sabía quebraría en masa, como sucedió) con fondos del gobierno y luego convertirlos en deuda pública. ESTO A MI JUICIO, FUE LO QUE HIZO CORTO CIRCUITO, ENTRE LOS GRANDES EMPRESARIOS DUEÑOS DE ESTE PAIS. Colosio no les convenía y comenzaron a presionar a Salinas para que lo cambiara. El medio que utilizaron fue a su amigo (el Monje Rasputin del sexenio salinista) JOSE CORDOVA MONTOYA. Hay una crónica que fue publicada en Proceso, donde se habló de una reunión a puerta cerrada, con Córdova Montoya, por un grupo de empresarios, encabezados por Claudio X. González Laporte. Ahí exigieron que si Colosio no era removido como candidato, fuera eliminado por el medio que fuera. La suerte de Colosio, a partir de ese momento quedó sellada y todos sabemos lo que sucedió.

    Dice un dicho popular que no hay que hablar de sogas en casa del ahorcado (en Baja California, todo este asunto se convirtió en auténtico trauma, porque el asesinato de Colosio se hizo en nuestro territorio). Pero desafortunadamente, al menos desde mi punto de vista, las sogas empiezan a aparecer en el horizonte de nuevo.

    Todos mis lectores saben, que López Obrador, no es santo de mi devoción. No creo en él, ni me trago sus ideas políticas. Para mí, López Obrador es un político setentero émulo de Luis Echeverría Álvarez. Peor aún, hay un grupo de dinosaurios que lo acompañan, que son una autentica cofradía de rufianes, que por desgracia, son los que van a gobernar junto a López Obrador cuando éste se convierta en Presidente. Pero por otra parte, soy un Sociólogo. Como profesional de la Sociología tengo que observar los fenómenos sociales con absoluta objetividad. Andrés Manuel López Obrador, es el candidato que tiene el apoyo de la mayoría de los electores de este país. Lo dije desde hace mucho tiempo (Noviembre de 2017) es el que va a ganar las elecciones. Hoy tiene una preferencia del 46% en la intención del voto, según las últimas encuestas. Ni su desastroso encuentro en el famoso debate pasado, le hicieron mella. Ha tenido encontronazos con los empresarios por la obra del Nuevo Aeropuerto, un desacuerdo frontal con Carlos Slim. Ni eso lo ha bajado en las encuestas. Pero aguas!!!!!! Espero que el Peje no se la crea, y piense que todo es miel sobre hojuelas.

    López Obrador como fenómeno político (a mi ver) es producto de la conjunción de dos factores. Primero: Al inaudito cúmulo de agravios, sufridos por la sociedad mexicana (desde el sexenio de sangre de Felipe Calderón) rematado con toda la violencia acumulada en este sexenio, acompañado de una sarta de mentiras (que la reforma energética, bajaría el precio de la gasolina, la luz, etc), al hecho de que los comestibles se han encarecido (repunte de la inflación) y el descarado enriquecimiento de una larga cauda de gobernadores y del propio Peña Nieto, que ha sido una atentica mentada de madre colectiva para todos los mexicanos. Agréguese todo el dolor y la pérdida sufrida por miles de familias durante el terremoto pasado del 19 de Septiembre y que aún muchos de ellos siguen viviendo en la calle. Es decir, EL SALDO SOCIAL EN ESTE SEXENIO, ES ABSOLUTAMENTE NEGATIVO Y ALTAMENTE COSTOSO.
    El segundo factor, que ha impulsado hasta el cielo, la candidatura de López Obrador, es su discurso. No es un discurso cualquiera. PEGA EXACTAMENTE DONDE NOS DUELE A LOS MEXIACANOS. Hoy en la mañana, leía que López Obrador declaró, que de llegar a ser presidente, va a mandar una iniciativa, para que a todos los funcionarios, les sea retirado el seguro de gastos médicos mayores (que es un seguro otorgado por clínicas privadas) y que tendrán que asistir al IMSS o al ISSSTE, para que vean lo que se siente. ¿No acaso alguna vez, los mexicanos hemos soñado con que los funcionarios vivan con un salario mínimo, vivan en una casa de interés social, y compren sus comestibles en una tienda DICONSA, y que se retiren con lo acumulado en su AFORE por seis años? Obvio, López Obrador dice lo que mucha gente pensamos sobre la vida fastuosa y ostentosa de muchísimos funcionarios. ¿Cumplirá lo que promete? Ese es otro cantar. La gente no piensa en eso, pero se identifica con el mensaje. De ahí la popularidad del Tabasqueño, ya que su discurso, está en total sintonía con la crisis social, producto de los agravios acumulados por la sociedad mexicana a lo largo de estos dos últimos sexenios. QUIEN HABLA Y QUIEN EXIGE LO QUE DEMANDA LOPEZ OBRADOR? NADIE. Ahí se basa su éxito.

    Después del famoso debate. Observo que las posiciones políticas se han polarizado. A tal punto, que la elección solo es entre AMLO y Ricardo Anaya. No me preocupa la polarización, lo que veo como un autentico peligro es que AMLO, en vez de atenuar las cosas, termine por ahondarlas. En este momento está al frente de las encuestas. Y aumenta porque lo atacan a lo absurdo, y en lugar de tambalearlo, lo ponen frente a los reflectores y terminan por magnificarlo. Los ataques que recibe López Obrador, ayudan a aumentar su popularidad. En la mente de la mayoría de la gente dicen que si lo atacan es porque el Peje tiene la razón. Los mejores promotores de la campaña de AMLO son Ricardo Anaya, Meade, Margarita Zavala y el Bronco. Y entre mas fuerte ladren, mayor popularidad seguirá ganando el Peje (tal como lo hizo Hillary Clinton con Donald Trump, que fue su mejor promotora, utilizando como caja de resonancia al Partido Demócrata).
    Por otra parte, medio mundo piensa que puede haber fraude (y ya hay quien afirma que ya está la maquinaria en marcha), la crispación política puede aumentar el nivel de violencia, y poner muy nerviosa a mucha gente. El peligro que veo en el horizonte, es que si López Obrador, no negocia con los grandes empresarios de este país (la mafia, como él la llama), pueden optar por eliminarlo por vía del asesinato político. Es casi imposible que puedan hacerlo por la vía político-electoral, pero si pueden hacerlo (por propia iniciativa, es decir, brincándose al gobierno del inútil de Peña Nieto), por medio de la violencia. El peje a mi modo de ver, tiene que entrar en un periodo de a temperancia y apagar todos los fuegos, si no quiere que la sangre llegue al rio. Por favor, que no se malinterprete lo que expongo, no soy apologista de la violencia. Pero como lo expuse al principio de este articulo, ya hay dos experiencias históricas, que hemos vivido en este país. Lo único, que espero es que la mafia económico empresarial (que no son más de 10 grandes empresarios, dueños de este país), no se les ocurra la estúpida idea de asesinar a López Obrador. Si lo hacen, les auguro, que serán devorados por su propio fuego, un fuego que estará compuesto por la profunda rabia, la furia contenida de un pueblo que ya no soportaría otro agravio mas, y quedaría patente que quien gobierna y manda en este país, es un puño de empresarios caciques y no una auténtica democracia, donde se respeta la voluntad de las mayorías. Qué tipo de país somos? Lo veremos en las próximas semanas y meses por venir. 

    La Paz, B.C.S. a 3 de Mayo de 2018.


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