LA IMPORTANCIA DE SER PUNTUALES




  • Escribir sobre la puntualidad puede incomodar a algunas personas,  y a otras les resultará un asunto sin importancia, pero como estoy convencido de que es algo fundamental en el desarrollo del país, es inevitable que no especule sobre el asunto. Dice una canción que sabia virtud de conocer el tiempo. Pero no solo conocerlo es importante, sino también medirlo y sobre todo aprovecharlo de la mejor manera. Es difícil dar una definición, pero no cabe duda que es un recurso que no se puede detener, ni reemplazar o dejar de consumir. Lo relevante es la actitud que tienen muchas personas en torno al tiempo,  y sobre todo  lo deplorable que resultan    quienes con impunidad y cinismo, se toman el tiempo de los demás. Esto último ocurre con frecuencia en nuestro país.
     
    Estoy convencido de que México será un mejor  país, en lo económico y en lo social, cuando cambiemos en algunos aspectos de nuestra cultura y uno de ellos es que le demos más importancia al sentido de responsabilidad y a la noción de puntualidad. Esta no es solo una condición indispensable  para el éxito personal y profesional, sino para que nos convirtamos  en una potencia, no solo económica,  sino hasta deportiva y artística.

    La impuntualidad es determinada por la cultura, si entendemos que esta es el conjunto de hábitos, valores, conocimientos y percepciones sobre la vida que tiene un pueblo. Es la cultura es lo que provoca las diferencias que hay en los países sobre el sentido de responsabilidad, la concepción del tiempo y su uso,  incluyendo la puntualidad. En algunos países llegar a tiempo a las citas, aún a las fiestas, es una parte importante de la forma de ser de toda persona de respeto. Llegar tarde es mal visto. En cambio, en otros lugares, países tropicales o con personas que dicen ser muy alegres o felices, como el nuestro, la puntualidad es un factor secundario. Llegar a la hora convenida a un compromiso no es relevante.  Hacer esperar a los desadaptados que se atrevieron llegar a la hora convenida es algo que hasta se ve de buen gusto o una medida inteligente para sacar algún provecho.   

    Como la impuntualidad  es una cuestión de cultura, se relaciona con  ciertas actitudes y costumbres que tenemos, que muestran poco respeto a los demás, como dar serenatas a media madrugada, fiestas con música a todo volumen hasta el amanecer, personas bebiendo en vía pública, pedir dinero prestado,  o ropa, o un libro,  que no regresaremos jamás.  Además en la impuntualidad hay un doble discurso o valores entendidos. Así a veces, se cita a un evento, como un desayuno o una boda con una hora de anticipación a la hora de inicio. Incluso en muchas juntas de trabajo se tolera cierta demora. Esto se da incluso en partidos políticos que dicen que van a salvar a México.

    La frase aquella de que el tiempo es oro no aplica con los impuntuales, que  conciben al tiempo como un  bien abundante. Esto se relaciona con personas  acostumbradas a no cumplir con sus metas de trabajo o de  vida. Con los impuntuales tampoco cabe  la frase de que la puntualidad es cortesía de reyes,  quizás esto se debe a que somos fervientemente republicanos.  Los sueños imperiales  los enterramos junto con Maximiliano, a quien fusilaron en Querétaro,  por haber sido tan iluso De haber creído que cambiaría a este país. 
       
    La importancia de llegar a tiempo se resalta con esta anécdota: En el siglo diecinueve, cuando aún no había radios o teléfonos celulares, en una guerra, un ejército se divide en dos brigadas para tomar un castillo enemigo. Era necesario hacerlo con cargas de caballería y se había decidido que el Grupo A intentaría tomarlo de ser necesario hasta con una lucha  cuerpo a cuerpo,  mientras que el Grupo B los respaldaría con fuego de fusiles. Al día siguiente a  las cinco de la mañana, es decir al amanecer, sería el ataque. Al día siguiente, a la  hora convenida, mientras el Grupo A cumplía con su cometido, los integrantes del Grupo B, quizás acostumbrados a que nada empezaba a tiempo, a la seis  aún no estaban listos. El comandante escribía una carta a su familia, algunos soldados fueron por un café, otros apenas se estaba bañando. El resultado de la operación fue un rotundo fracaso.

    Van siete  argumentos de porque la impuntualidad se debe de erradicar:
    1.- Es una falta de respeto a los demás, sobre todo a los puntuales.
    2.- El impuntual roba el tiempo de los puntuales, que han dejado de hacer algo importante por llegar a tiempo a un evento. 
    3.- La puntualidad es una norma básica de educación  que  debe aplicarse en todos  los ámbitos y no solo en los formales. No se puede ser impuntual en una cena.  Rige igual para el anfitrión como para un invitado.
    4.- La puntualidad en el trabajo es parte del compromiso de pertenecer a un equipo. El impuntual deja de cumplir con su responsabilidad en la búsqueda de metas comunes y traiciona a sus compañeros.
    5.- La impuntualidad da mala imagen. No existe el “elegantemente tarde”, solo  el “maleducadamente impuntual”.
    6.- El ser impuntual es señal de indisciplina personal. La impuntualidad del que llega tarde, habla por sí misma, de la escasa o nula organización de su tiempo, por no haber planeado sus actividades y su desprecio por otras personas. El valor de la puntualidad es necesario para dotar a nuestra personalidad de carácter, orden y eficacia.
    7.- La impuntualidad afecta a quien la practica más de lo que se cree. Limita la autoestima, se sabotean las relaciones con otras personas, da mala impresión y disminuye el respeto que otros tengan del impuntual.

    Si bien es cierto que hay quienes dicen que no hay que dejar para mañana lo que pude hacerse pasado mañana, es muy importante que hagamos de nuestro país una nación respetuosa de las leyes, de los procesos y de las personas. 
    Hay que tener presente que la vida es demasiado corta como para malgastarla esperando a los impuntuales.  
    El autor ha sido diputado federal, director general del Cobach en BC y académico universitario


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