LA FIESTA Y LA CONVIVENCIA SOBRE LA TRANQUILIDAD DE LOS VECINOS




  • La inseguridad es un problema que ha crecido en todo Baja California. Casi todos los días salen noticias referentes a balaceras y la aparición de cadáveres en la vía publica con huellas de violencia. Suponemos que las autoridades están haciendo lo que está a su alcance para frenar esta ola de violencia,  pero hasta la fecha no se han visto los resultados. Quizás algún funcionario se quiera deslindar, argumentando que es solo una falsa percepción. Sin embargo, además de lo que se dice en las noticias, es cada vez más frecuente que la gente platique de sus malas experiencias por  robo domiciliario,  asalto a mano armada a auguna otra experiencia similar.

    Lo citado en el párrafo anterior es un asunto que compete a los tres órdenes de gobierno, incluyendo al federal, por la presencia del crimen organizado. Los ciudadanos esperamos que las medidas que se tomen redunden en la paz y tranquilidad de las familias bajacalifornianas.

    Pero hay una tarea que compete a la Policía Municipal y que a juicio de quien esto escribe, no se realiza con el esmero deseado. Es sabido que el actual Ayuntamiento recibió la administración con una notoria falta de recursos y que pese a ello se realizan esfuerzos por dotar de equipo, armamento y capacitación a nuestros policías municipales pero tal parece que no es suficiente.

    A lo que me refiero es que parece que sigue la  política de privilegiar la convivencia familiar, la fiesta y por supuesto el consumo de alcohol, sobre la tranquilidad de los vecinos. En este aspecto no ha habido cambios, pues esta irregularidad también ocurría en el gobierno del Presidente Municipal anterior, que por los resultados en la materia, mostró poco interés en resolver este asunto. Con Jaime se puede aceptar el que tuviera poco interés en preservar la tranquilidad y el buen sueño de los vecinos. Tal parece que prevaleció su  espíritu de integrante de la primera generación de una famosa Rondalla de la localidad. Pero en el caso del actual Presidente Municipal, un respetable abogado fiscalista, socio de uno de los mejores bufetes en la materia, deberíamos de esperar otra cosa. Mejores resultados.

    En concreto me refiero a que sigue siendo frecuente en nuestra ciudad, que cualquier persona, sin importar el rumbo de la ciudad,  tenga una fiesta con música a todo volumen hasta altas horas de la noche. En algunos casos el convivio termina después del amanecer, en otras hasta duran varios días. Además se permite el consumo indiscriminado de  alcohol en la banqueta y en la calle sin que la Policía Municipal, en algunas ocasiones, no ponga orden. En lo personal alguna vez puse una queja por teléfono,  porque  una vecina festejaba con mucho ruido. El caso es que esperé, pese a ser de madrugada, a que llegara la patrulla. En efecto se presentaron sin hacerse esperar mucho, vieron la situación unos pocos minutos y pero como la fiesta era en la cochera, se disculparon conmigo diciendo que ese asunto competía a  “la ecológica”. Hasta la fecha no se si se trata de una señora, de una ventanilla o una patrulla.

    Estimados lectores: el Bando de Policía y Buen Gobierno del Ayuntamiento de Mexicali, en el  artículo 9, apartado C inciso VI señala que es una infracción “Molestar al vecindario con aparatos musicales o por cualquier otro medio usados con sonora intensidad” y que las multas que se aplicarán van de los 5 a los 45 salarios mínimos.

    ¿Alguien sabe si se ha multado a algún vecino por esa causa?  

    El autor ha sido director general del Cobach y diputado federal por el PAN

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