SIN TAPUJOS. ENFRENTAR LOS VERDADEROS PROBLEMAS




  • Me va a disculpar el estimado lector que siga, posiblemente por última vez, con el tema del agua, pero debo insistir en que es muy importante, básico para nosotros los seres humanos y recurso que tiende a escasear en todo el mundo. Hay varios ejemplos lamentables como en África, lagos enormes ya totalmente secos y ciudades con racionamientos muy estrictos. Hay que cuidarla mucho.
    Si usted ha sido uno de mis tres lectores se habrá dado cuenta de que he estado insistiendo en, a mi juicio, el enorme desperdicio de agua que se está realizando aquí en nuestro Valle de Mexicali, y no me refiero a las malas condiciones de su manejo en la red de canales, ni a los sistemas de riego ineficientes, ni al “manotello” en su distribución, no, me refiero a las siembras, a los cultivos de trigo en “tierras malas” donde se desperdician enormes cantidades de agua.
    Le ruego paciencia para entender la magnitud del problema. Voy a seguir hablando de números, trate de seguirme por favor. Comenzaré con decirle que el agua autorizada para el riego de trigo es un gasto de 117 litros por segundo por 24 horas por hectárea. Para determinar cuánta agua es, hay que multiplicar los 117 litros por 86,400 segundos de las 24 horas. Esto le dará 10 millones 108 mil 800 litros, es decir, 10 mil 108.8 metros cúbicos (m3).
    Toda esta agua se va por cada hectárea de trigo que se cultiva: Una enorme “alberca” de 100 metros de largo por 100 de ancho y 1.08 metros de profundidad. El ciclo triguero pasado se sembraron 67,437 has que produjeron 383 mil 744 toneladas. Divida las toneladas entre las hectáreas y le dará un promedio general de 5.69 tons por ha.
    Hubo muchas hectáreas que produjeron arriba de 7 toneladas pero hubo también muchas que no llegaron a las 4, de ahí que el promedio fuera, repito, de 5.69, considerado bajo para ser cultivo de agua rodada. Se considera que por lo menos el 30% de los productores no llegaron a esas 4 toneladas, es decir, unas 20 mil hectáreas. Esta superficie produjo entonces unas 80 mil toneladas de trigo.
    La tonelada de trigo anda por los 5 mil pesos, en números redondos. De ahí que la cosecha de esos productores que no llegaron a las 4 anduviera por los $20 mil pesos. Los costos de cultivo (incluyendo el pago de agua a $ 0.14 pesos (14 centavos) el m3, nos dan $ 1,415 pesos) son también alrededor de $20 mil pesos por ha, es decir, en el mejor de los casos no se pierde ni se gana en la siembra. Pero se desperdicia el agua.
    Toda esa agua utilizada en las 20 mil hectáreas (multiplicando por los 10,108.8 m3) nos dan 202 millones 170 mil m3, que teóricamente vendidos a la industria, digamos a $ 18 pesos por m3, nos darían $ 3 mil millones 638 mil 880 pesos. Esta enorme cantidad, dividida entre los $ 5 mil pesos que vale la tonelada de trigo, serviría para comprar 772 mil 776 toneladas de trigo. Por favor compárelas con las 80 mil. Casi diez veces más.
    Repito lo que escribí la semana pasada al final de mi colaboración: Estamos en el Siglo XXI, tiempos de globalización y eficiencia, no tenemos por qué seguir sembrando trigo en “tierras malas” cuando podemos utilizar esa agua en cultivos redituables y vender una parte a industrias que la necesiten y la paguen; con este dinero comprar trigo,  de ese de temporal que cultivan en millones de acres nuestros vecinos del Norte.
    No tiene caso envolverse en la bandera, ya lo hicieron los Niños Héroes, por cierto con muy pobre reconocimiento. Hay que enfocar las baterías a enfrentar los verdaderos problemas que padecemos, el más importante, la tremenda y descarada corrupción de gobernantes, líderes y políticos que pretenden acabar con el Valle de Mexicali y con este hermoso país, por cierto el único que tenemos.
    Gracias por su tiempo, estimado lector, y disculpe por favor el uso cansado de la aritmética en mis escritos, me parece la mejor manera de mostrar la realidad de las cosas, con números, con argumentos. No con demagogia y desinformación.
    (*) El autor, 78 años, ingeniero agrónomo. Entomólogo algodonero Valle de Mexicali (1963-64). Agricultor 20 años Caborca (1971-94). En Sonora y BC directivo industria Plaguicidas 22 años y 8 en la industria Editorial. En Mexicali, Director Nutrimex (2011-14) (email: togomez39@gmail.com)

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