AgoraBC. Sucesión en UABC en medio de dos procesos electorales






  • Primero el Rector de UABC Juan Manuel Ocegueda, que está entrando a su cuarto y último año como rector, pidió a los impacientes que esperen la convocatoria por allá en octubre o septiembre.
    A diferencia de los alcaldes y diputados federales, que duran en su encargo tres años o un trienio, o a los Gobernadores o Presidentes que duran seis años o un sexenio, en la Rectoría los periodos son por cuatro años.
    Apenas el pasado fin de semana la Junta de Gobierno avisó que se puso de acuerdo en nombrar al anterior Rector Felipe Cuamea Velazquez, como nuevo presidente de la Junta de Gobierno, órgano que conducirá los trabajos, desde la convocatoria hasta las reglas de la sucesión, para que salga humo negro por allá en diciembre o enero del 2019.
    Ya calmados los ánimos al interior y exterior de la UABC, en torno a los dineros, subsidios y recursos de que dispone nuestra Universidad, el Rector Ocegueda aclaró que todo se ha normalizado en cuanto al flujo o entrega de subsidios se refiere, tanto en el aspecto estatal como federal, tras un complicado 2017, en donde hubo "tambores de guerra" que sonaron fuerte.
    Es cierto que ahora con el tema de la obligada paridad de género, se pondrá mas atención a la inclusión de académicas cimarronas para poder ser postuladas en suceder a Ocegueda en la conducción y rectoría de la UABC.
    Nos dicen hay abundantes aspirantes con posibilidades y méritos reales, desde vice-Rectoras, hasta directoras y coordinadoras de departamentos, pero con la opción de que docentes e investigadoras pueda anotarse también con todo el derecho universitario.
    No estaría mal pues que la Universidad, por vez primera posicione a una Mujer como jefa nata de la UABC. Sin embargo, llegado el momento del proceso, no es necesariamente la paridad, sino el plan de trabajo, su trayectoria, curriculum, comparecencias, y visión de la Junta de Gobierno,  sobre lo que ocupa la Universidad para el liderazgo futuro, es cómo se decidirán por uno o por otra opción.
    Pero faltan varios meses aún por recorrer de parte del economista Ocegueda en cerrar su ciclo, así es que mas que distraerse en la grilla apasionante de la sucesión futura, habrá que darle margen al aún Rector a que concluya con su plan de trabajo que plasmó al inicio de su gestión. Su equipo debe responderle y atenerse a los tiempos que marcará la Junta.
    Por fortuna como decíamos anteriormente, no hay conflicto por subsidio o dinero, tampoco hay, como en otros relevos, divisionismo y grupismo, pues se ha logrado armonizar los intereses al interior de la UABC gracias al trabajo de reconciliación e incluso tributo de egos lastimados.
    Lo que puede detonar un conflicto precisamente es el aspecto político-electoral exterior, ya que tanto en este 2018 como en el 2019, vienen procesos electorales que no tienen límites para dimensionar y desbordar la lucha por el poder entre hombres y mujeres, entre grupos y partidos.
    Si bien el Alma Mater no es una isla, con todo y su plena autonomía, debe estarse alerta que no se produzca una intromisión que conduzca a una dinámica turbia en la sucesión. Tampoco es de impedirse que se den jaloneos y luchas de proyectos de Universidad, pues eso es válido y hasta necesario.
    Habrá que estar muy pendientes para que las partes aseguren la plena autonomía, sin visos de cacicazgo alguno.
    *Editor del portal AgoraBC y Sociólogo egresado de la UABC

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