LA VAQUITA MARINA. PARTE DOS




  • Desde la distancia, he seguido el caso de la Vaquita Marina. UN AUTENTICO EJEMPLO DE UN FRACASO MONUMENTAL, que es digno de poner como un buen ejemplo DE LO QUE NO SE DEBE HACER. He visto videos con entrevistas a los pescadores del Ejido Cucapah Indígena, o  videos donde se ve el enojo, la frustración y la irritación de los pescadores de las cooperativas del Golfo de Santa Clara y San Felipe (enojo más que justificado, a punto de linchamiento de los representantes del gobierno), políticas como un programa de pagos de estímulos para que los pescadores no pesquen, ni se hagan a la mar (la peor estupidez que hicieron en el gobierno; imaginen que el gobierno le pagara a los médicos para que no trabajen y no curen a las personas, si amigo lector, es un absurdo, así tal cual lo conceptúan correctamente los pescadores. Ya que les pagan para que dejen de ser pescadores, como si ser pescador fuera un delito; o la otra estupidez que se aventaron, que para pescar, deberían de presentar una manifestación de impacto ambiental, lo nunca visto en todo el país), imponerles la medida de no pescar con redes (cuando lo han hecho toda su vida desde niños y sin ofrecerles alternativas productivas), y un largo etcétera de absurdos y estupideces, por no hacer las cosas de forma correcta. Obvio, se requiere de personas CON EXPERIENCIA, para plantear estrategias reales, correctas y socialmente posibles y VIABLES.


    Vaya ha sido tan absurdo el programa de conservación de la vaquita marina, que en el encierro programado para contener ejemplares y lograr su reproducción inducida, se les murió un ejemplar y se dieron cuenta de su estrategia fallida. Ni eso les dio resultados. A sido una larga cadena de fracasos, y lo peor, es que las comunidades locales de pescadores, no quieren ni oír hablar de la conservación de la vaquita, que lo ven como algo inútil y contrario a su bienestar (y les doy toda la razón).


    Posibles soluciones.


    Amigo lector, por experiencia, sé que no hay soluciones mágicas. Y lo mal hecho (porque lo hicieron con las patas y no con el cerebro) es muy difícil enderezarlo. A mi juicio, si quieren salvar la vaquita marina, tendría que hacerse las siguientes acciones, con MIRAS A MEDIANO Y LARGO PLAZO (si es que le queda tiempo a la vaquita) y si es que a nuestros queridos funcionarios, les alcanza el cerebro.


    Si hubiera estado en mis manos, yo comenzaría por platicar con los pescadores. Trataría de identificar a los líderes sociales (que no son precisamente quienes encabezan las cooperativas y los ejidos) sino las cabezas de los clanes familiares que los conforman y que son las voces morales que existen en cada comunidad. ¿Que trataría de negociar y convencerlos? Antes que nada, el gobierno debe de abandonar su absurda política de que los pescadores no pesquen con redes, NUNCA LO VAN HA HACER POR DECRETO Y DE LA NOCHE A LA MAÑANA. Para destrabar el conflicto, los pescadores requieren volver al mar y a sus actividades normales. Pero trataría de negociar, que los pescadores probaran nuevas artes de pesca. En la comunidad donde trabajo (en una laguna costera dentro de la Reserva de la Biosfera El Vizcaíno) los pescadores prácticamente han abandonado la pesca con redes (y lo hicieron, por el encarecimiento económico de las redes como arte de pesca). Usaban hace años trasmallos, que son tres redes gigantes por unidad. Es un arte de pesca en abandono por cara. Hoy los pescadores en la comunidad donde opero, con 8 cooperativas pesqueras, han abandonado prácticamente el uso de redes y usan trampas de alambre, que ellos mismos hacen y diseñan. Se ha comprobado que las trampas de alambre, son más baratas, tienen una vida útil mayor a las redes y dan mayor rendimiento en la pesca, además de que usando winches hidráulicos en las pangas es muy sencillo levantarlas y sacarlas, así como ponerles su carnada y transportarlas y devolverlas al mar. El uso intensivo de las trampas hizo que mi comunidad local abandonara las redes. Solo las usan para la pesca de la corrida de la Corvina cabicucho (que es un pez muy grande), pero la corrida solo dura unas pocas semanas, y guardan las redes. Si yo fuera el responsable para la conservación de la zona de San Felipe, hubiera implementado un PROGRAMA SOCIAL COMUNITARIO PARA LA CONSERVACION DE LA VAQUITA. Hubiera hablado con las cooperativas pesqueras de mi localidad y de otras localidades que usan trampas, y los hubiera convencido de aceptar pescadores visitantes de San Felipe, para que vivieran y trabajaran con los pescadores locales de BCS (por un periodo de dos meses por lo menos) para que aprendieran la técnica de pesca con trampas. Y en lugar de estar tirando el dinero a la basura, dando sueldos a los pescadores para que no pesquen, les hubiera dado esos recursos en forma de sueldos PERO A UN GRUPO PEQUEÑO DE PESCADORES PARA QUE SE TRASLADARAN A VIVIR Y TRABAJAR, CAPACITANDOSE EN EL USO DE TRAMPAS PESQUERAS. Esas personas, que se capacitaran en nuestras comunidades, aprenderían en forma práctica y llevarían esa experiencia a su comunidad. La mejor capacitación pesquera, es cuando una comunidad apoya y aporta sus experiencias a otra comunidad, aspecto que yo lo he visto y vivido en otros casos. Lo peor es encerrar a los pescadores en aulas y darles cursos de pizarrón o traer dizque expertos, que les “enseñen” a los pescadores (repito esos son los peores métodos), el mejor es el apoyo de comunidad a comunidad.  Obvio los pescadores de San Felipe, tendría que probar esta arte de pesca en su zona y comprobar que funciona para la captura comercial de escama.

    El éxito de un cambio social en el sector pesquero, se daría cuando las cooperativas pesqueras de San Felipe, usaran trampas para pesca de escama, abandonaran las redes y de facto, declararan ellas mismas, es decir, por iniciativa propia, el prohibir el uso de redes o mallas pesqueras. ESE SERIA EL VERDADERO DECRETO HECHO POR LA PROPIA COMUNIDAD Y NO POR UN DECRETO DEL GOBIERNO QUE ES DE PAPEL Y A NADIE LE IMPORTA. Pero ese proceso, comienza con pequeños pasos, y el fruto se obtiene a largo plazo.

    Si se hubiera implementado un PROGRAMA SOCIAL COMUNITARIO PARA LA CONSERVACION DE LA VAQUITA MARINA, y hubiera estado en mis manos, hubiera convencido al gobierno federal y al gobierno del estado, para constituir un FONDO específico para fondear recursos para la reconversión pesquera de las cooperativas locales e impulsar fuertemente la acuacultura. La comunidad tiene que pasar por un periodo de reconversión pesquera, de forma gradual y a su ritmo, ES IMPOSIBLE QUE LO HAGAN FORZADOS Y CON PRESIONES DE TIEMPO DE LA NOCHE A LA MAÑANA. Después de haber comprobado que la pesca con trampas es productivamente posible en su zona, y estén los pescadores convencidos de ello, ese sería el momento para dar el paso hacia la reconversión pesquera. El programa de reconversión pesquera consistiría en invertir recursos sin costo para los pescadores para que obtuvieran materiales para construir sus trampas de alambre. Si un pescador requiere para sostenerse económicamente bien con su familia, con un volumen de 50, 100 o 150 trampas, darles el material necesario (por una primera vez) y darles el empujón inicial hacia la transformación de sus artes de pesca. De ahí en adelante cada cooperativa pesquera y cada pescador, haría la compra directa de sus materiales de pesca, sin el apoyo del gobierno.


    Otro aspecto importante a considerarse, es este. Probablemente la vaquita marina, sea muy sensible a la presencia humana en su hábitat (como el caso del berrendo). Requiere probablemente de extensas zonas marinas sin perturbación por presencia humana. Si se pudiera hacer el programa de reconversión pesquera, se debe aprovechar la oportunidad para zonificar el mar. Delimitar ZONAS PARA USO PESQUERO, que las pueden destinar legalmente como AREAS DE REFUGIO PESQUERO. Esas zonas (que los pescadores locales deben de saber cuáles son las mejores áreas para la pesca), dejarlas para que los pescadores trabajen ahí, con el compromiso de los pescadores de no usar el resto de los cuerpos de agua y dejarlos como zonas refugio de la Vaquita.


    Por otra parte, ES NECESARIO QUE EL GOBIERNO IMPULSE LA ACUACULTURA RURAL (INSISTO CON VISION RURAL, NO CON PROYECTOS FARAONICOS) para el cultivo de camarón en granjas pequeñas en invernaderos en pequeños espacios de tierra, el cultivo de peces en el mar (la maricultura) FOMENTANDO SOBRE TODO EL CULTIVO DE LA TOTOABA POR PARTE DE LAS COOPERATIVAS LOCALES, y también fomentar el cultivo de moluscos bivalvos como son la almeja escarlata, la voladora, la chocolata, la Catarina, el pepino de mar, etc. Eso también es parte de la reconversión productiva. También se debe de delimitar en el mar y la zona costera, PARA DEFINIR AREAS PARA USO ACUICOLA.


    El programa social de conservación debe incluir a las cooperativas pesqueras para involucrarlas en el turismo. Fomentar la pesca deportiva de Dorado y Jurel, pero (ahí si) obligando a los turistas a rentar las lanchas de los pescadores locales y no permitir el uso de lanchas privadas por parte de los nacionales o extranjeros, y esa medida es importantísima, porque permite potenciar el empleo entre los pescadores y diversificar sus actividades. Si se emplean todas las lanchas pesqueras de los pescadores locales y aún hay demanda entre los turistas, entonces permitir el uso de lanchas privadas de manera controlada. Esto no es ningún invento, son las medidas adoptadas en BCS, para la pesca deportiva en lugares como Cabo San Lucas, San José Del Cabo o Los Barriles, que emplea a muchos pescadores locales y genera una gran derrama. Con otra ventaja, la pesca de picudos (Marlin, Pez Espada o Pez Vela) la realizan los gringos con caña, carrete y piola de nylon, desde lanchas y yates pequeños, y cuando capturan una pieza, la sacan del mar, la miden, la pesan, se sacan una foto junto a su pieza, e inmediatamente le quitan el anzuelo, y la REGRESAN AL MAR VIVA. Esa es una excelente práctica, para conservar los recursos.  Eso también se puede implementar en San Felipe. EN LA MEDIDA QUE LAS COOPERATIVAS SE BENEFICIEN CON UN PROGRAMA SOCIAL DE CONSERVACION DE LA VAQUITA, la comunidad se irá involucrando gradualmente y apropiándose de los espacios y nichos económicos en su beneficio viendo enormes ventajas en la implementación del programa. Una comunidad pesquera económicamente satisfecha, ELIMINA EL PRINCIPAL FACTOR U OBSTACULO PARA LOGRAR LA CONSERVACION DE UNA ESPECIE SILVESTRE, SE ELIMINA LA PRESION DE LA COMUNIDAD, SOBRE ESA ESPECIE PORQUE OBTIENE BENEFICIOS TANGIBLES. Pongo el ejemplo de la observación de la ballena gris. En BCS solo la pueden realizar los turistas consumiendo productos y servicios (como hospedaje y alimentación), así como el uso de lanchas para observar a las ballenas UNICAMENTE PROPORCIONADAS POR EMPRESAS LOCALES DEBIDAMENTE ACREDITADAS Y CON PERMISO. En cada temporada de avistamiento de la ballena gris, nuestra comunidad se transforma radicalmente: Hay señoras que lavan ropa, otras hacen tortillas, otras hacen artesanías, otras trabajan de cocineras en los restaurantes locales, los pescadores dejan de pescar (la pesca cae al mínimo) y se convierten en lancheros de las lanchas turísticas, otros son guías turísticos, etc. Pero toda la comunidad local le sacamos el mayor provecho, SIN LA INTERVENCION DE EMPRESAS O AGENTES ECONOMICOS AJENOS A LA COMUNIDAD. El recurso es integro para la comunidad local. Y ese esquema ha perdurado por más de veinte años con muy buenos resultados. La ballena gris es un logro de conservación ambiental y aprovechamiento económico simultáneo. Si creen que miento, les puedo demostrar el caso fehaciente de mi comunidad. Hoy la población de la ballena gris (vertiente Americana del Pacífico) cuenta con más de 25 mil ejemplares de ballenas y sigue creciendo y beneficia a comunidades locales costeras de tres países: Canadá, Estados Unidos y México, basados en el eco turismo.


    En el caso de San Felipe, el gobierno federal debe prohibir la pesca en el alto golfo, con barcos arrastreros y de cualquier tipo. Solo permitir la pesca con lanchas de fibra de vidrio de los pescadores locales. Eso también baja una enorme presión. Involucrar a los pescadores locales en operaciones de vigilancia de la zona (para darles empleo) y un largo etc. de diversas acciones. INSISTO EN LA MEDIDA QUE SE FORTALEZCA ECONOMICAMENTE LA COMUNIDAD LOCAL, ES EL ESPACIO DE OPORTUNIDAD QUE SE ABRE PARA LA VAQUITA MARINA EN SU ESPACIO NATURAL, porque baja la presión económica por parte de la comunidad local. Obvio, lo que se tiene que cuidar ES ELIMINAR LA PESCA FURTIVA Y TENER LA ZONA BAJO CONTROL TOTAL. LO ENTIENDO, NO ES FACIL, DEBIDO AL GRAN TAMAÑO DE LA ZONA. Pero todo se facilita enormemente SI LAS COMUNIDADES LOCALES SE APROPIAN DEL PROGRAMA DE CONSERVACION Y PARTICIPAN DE LLENO.


    ¿Sucede que en San Felipe la comunidad se beneficia del programa de conservación de la Vaquita Marina? No para nada. La comunidad local es marginal y peor aún se siente profundamente afectada por el programa de conservación de la vaquita, que lo ve ajeno y que obedece a las necesidades y presiones de las organizaciones ambientalistas gringas, y a políticas hechas en el limbo por parte del gobierno federal, que les son ajenas e impuestas. Así pasarán cien años, se acabará la vaquita marina y otras muchas especies en el Alto Golfo y todo seguirá igual o peor. SE LOS ASEGURO CIENTO POR CIENTO.


    En Africa, existen aun (pese a todas las presiones para la extinción de las especies animales) comunidades de elefantes, leones, jirafas, tigres, plantas endémicas y un largo legado de vida silvestre (flora y fauna), y si subsisten (y está comprobado), es porque las TRIBUS locales las cuidan como parte de sus territorios, porque lo consideran como parte de su patrimonio para su subsistencia. Ese es el mejor ejemplo de lo que comento y el modelo que propongo. Si la Vaquita Marina no es parte del patrimonio comunitario de la zona de San Felipe, nunca habrá un programa que proteja a la Vaquita, así se inviertan millones y millones de pesos o de dólares. Por otra parte, la realidad es que este asunto se ha magnificado, y se le ha dado la importancia por parte del gobierno federal, no por la exigencia de los pescadores locales sino por el escándalo de las Ong´s gringas. Así que seamos sinceros, se trata de “salvar” a la vaquita para quedar bien con los gringos y no por la preocupación por conservar nuestros recursos y mucho menos para proteger nuestras comunidades locales. Además los gringos, también tienen mucha culpa en la extinción de la Vaquita, ya que al construir la presa HOOVER (en 1936) cerca de Los Ángeles, cortaron el agua en el Río Colorado, y el caudal de agua dulce que antes bañaba el delta del colorado desapareció de golpe. Esto provocó que no llegara el rico aporte del agua del Río, y cambio las condiciones estuarinas en el delta del Golfo, lo que tuvo como consecuencia la disminución de la productividad orgánica en el cuerpo de agua en el Alto Golfo. El aporte de agua permitía la producción de camarón, el desarrollo de alevines de totoaba y corvina, y propiciaba abundante alimento a diversas especies, como la Vaquita Marina y todo ello cambió cuando los gringos se quedaron con el agua dulce. Ahí comenzó la declinación de la Vaquita. Si a las Ong´s ambientalistas gringas les preocupa tanto la Vaquita, deberían de empezar por presionar a su gobierno porque regrese el Agua al Rio Colorado. Cosa que sinceramente dudo que lo logren y que se lo propongan, así que NO TODO ES CULPA DE NOSOTROS LOS MEXICANOS, un asunto que debemos subrayar, y rechazar son las medidas de presión con boicots al comercio de camarón de nuestro país en Estados Unidos por parte de los ambientalistas. 60% del camarón que hoy exporta nuestro país a Estados Unidos se cultiva en granjas acuícolas en tierra firme, que nada tienen que ver con la vaquita marina, ni tienen relación con los problemas en el Alto Golfo. Pero lo hacen, para proteger los intereses de la industria camaronicola de Estados Unidos. Una película que ya vimos años atrás como sucedió alguna vez, con la pesca de Atún de nuestro país.


    La Paz, BCS a 18 de Noviembre de 2017.

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