SIN TAPUJOS. ¿Un millón de “Chocolates” en BC?




  • Me va a disculpar el estimado lector que siga con el tema, pero a medida que me voy interiorizando en el asunto van saliendo datos, que la verdad, son impresionantes. Recibí de un lector un artículo de la publicación bajacaliforniana “Business Conexión” que en un largo y documentado escrito describe este grave problema (fragmentos):

    “Se estima que en la entidad circulan cerca de un millón de automóviles de manera irregular con placas extranjeras, con placas vencidas o sin documentos de importación, denominados ‘chocolates’.

    “Estos automóviles recorren los cinco municipios de Baja California, sin cumplir con leyes y reglamentos federales, estatales y municipales. Dejando de pagar además, el impuesto general de importación, impuesto al valor agregado, alta ante el Gobierno del Estado, tarjeta de circulación, láminas, seguro de responsabilidad civil, constancia de verificación de emisiones del Programa de Verificación Vehicular, entre otros.

    “De ahí que el asunto de los carros ‘chocolate’ no sólo se trata de un tema económico, por las afectaciones al comercio organizado, o de evasión de impuestos, sino también de seguridad pública e incluso ambiental; Mexicali está dentro de las cinco ciudades más contaminadas de México.

    “¿Las raíces del problema?: Corrupción, impunidad y tráfico de influencias. El presidente de Canaco Tijuana comenta: “El 100% de los ilícitos en Tijuana se cometen en carros ilegales, todos los distribuidores de droga circulan en carros ilegales”, observa…. Además…de los hechos de tránsito en Tijuana…en casi el cincuenta por ciento…circulan de manera ilegal. En muchos casos los propietarios prefieren abandonar las unidades, para no enfrentar su responsabilidad, sin que las autoridades tengan forma de identificar al responsable.

    “Estos vehículos están usando nuestras calles, poniendo en riesgo la vida de los ciudadanos y contaminando”. Por lo que el presidente de Canaco pide al gobierno que de una vez los regularice, siempre y cuando cuenten con un seguro a terceras personas y cumplan con la NOM 043; norma ambiental que regula las emisiones de vehículos”. Hasta aquí lo comentado por “Business Conexión” que en forma muy clara y documentada expone el problema.

    En contrapeso me han comentado algunos lectores que la posibilidad de contar con un “Chocolate” ayuda a muchísimas personas a salir adelante, ya sea para apoyo con su chamba o como vehículo de transporte familiar, también me comentan que esta situación les da trabajo a cientos o miles de pequeños talleres y a yonkes que surten refacciones de bajo costo. Y tienen razón, pero el problema de no cumplir con la ley es demasiado grave para dejarlo pasar y las razones están arriba expuestas con toda claridad.

    Por otro lado, otro lector me comentó que a él le parece que todo este asunto de permitir los “chocolates” es una estrategia del Gobierno Federal, tricolor, para que dentro de unos meses, ya más cerca de las elecciones, anunciar la regularización y “adornarse” con la raza de bronce para jalar votos.

    Esta estrategia no es nueva, se utilizó aquí cerquita en el Estado de Sonora hace ya algunos años. En aquella entidad el gobierno del Estado, que también era tricolor, regularizó todos los “chocolates” en muy buenas condiciones, con el beneplácito de los miles de usuarios, en otras palabras, les resultó la maniobra.

    Pero el gusto no duró mucho tiempo, seis meses después ya estaba Sonora otra vez plagado de “onapafos” y placas extranjeras. Como dice aquel “iluminado”, la raza no tiene llenadera.

    Termino esta colaboración con una disculpa, de nuevo me “piqué” con el tema de los “chocolates” y ya no hay mucho espacio para comentar sobre la “explosión” de nuevas edificaciones que tiene como epicentro el cruce de Gómez Morín con Calzada Cetys: Enormes centros comerciales, Edificios altos para oficinas, Gasolineras, Agencias de autos nuevos, Hoteles y Restaurantes, inversiones que me parecen excesivas. Mucha oferta para la demanda.

    Sin embargo, como dicta la razón y las buenas costumbres, les concedo el beneficio de la duda, tal vez estos inversionistas estén viendo algo, que yo, con una cortedad de miras, no alcanzo a apreciar.

    (*) El autor, 78 años, ingeniero agrónomo. Entomólogo algodonero Valle de Mexicali (1963-64). Agricultor 20 años Caborca (1971-94). En Sonora y BC directivo industria Plaguicidas 22 años y 8 en la industria Editorial. En Mexicali, Director Nutrimex (2011-14) (email: togomez39@gmail.com)

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