La Vaquita Marina (I)





  • En 1978 terminé mi carrera como sociólogo en la extinta Escuela de Ciencias Sociales y Políticas (ESCYP) de la UABC en Mexicali. Egresé de una generación con 11 compañeros de aula, de 120 que iniciamos en 1974. Estudié sociología por gusto, y al término de la carrera me titule presentando el viejo tramite de presentar una tesis y de sustentar un examen profesional (que lo hice en Diciembre de 1979). Recibí mi título y mi cedula profesional, en 1981, cuando fui rescindido como maestro de tiempo completo de la UABC en la Escuela de Ciencias Marinas de Ensenada, por participar en la famosa y hoy ignota huelga de académicos y empleados de la UABC en 1980.
    De ahí pase a trabajar en el mundo real, enfocándome en el mundo de la pesca en nuestro país. Tuve la enorme suerte (por la naturaleza de mi trabajo) de recorrer toda la costa de la vertiente del Pacífico (desde Tijuana a Los Cabos) y toda la vertiente del Golfo de California (de San Felipe a Los Cabos) de la península. Soy de las pocas personas que conoce bien la península y conoce a fondo el sector pesquero y sus comunidades. Lo he hecho por más de tres décadas. Conozco Ias islas más importantes que se destacan por su producción pesquera en recursos como la Langosta Roja y el Abulón, como son Isla de Cedros (en BC) y la Isla Natividad (en BCS) en el Pacífico. Admito que hay lugares que no conozco aún como lo es la importante Isla de Guadalupe. Conocí Puertecitos, la Bahía de San Luis Gonzaga y Calamajué (Al norte de Bahía de Los Angeles), cuando no existía carretera, sino una brecha larga, interminable y en muy malas condiciones. A bahía de Los Ángeles, se puede llegar desde hace décadas (desde 1973) por carretera, desde la transpeninsular. Pero logré conocer hace 20 años los campos al sur de este poblado, ya que un comprador pesquero Taiwanés me insistió que lo apoyara para recorrer campos pesqueros al Sur de Bahía de Los Ángeles, a campos como San Francisquito (donde pescan los más grandes peces tiburón martillo que yo haya visto), hasta los campos como EL Barril y La Gringa, en el paralelo 28 a orillas de Baja California Sur por el mar de cortes; uno de los lugares más apartados e inhóspitos de la península, pero sin lugar a equivocarme, uno de los lugares con las playas más hermosas en toda la península, con arenas blancas y agua de mar casi cristalina (el Cancún de la península sin exagerar y más bello aún). Hoy por desgracia, ese paraíso ha sido comprado por Carlos Slim, por kilómetros y cientos de hectáreas de tierra colindantes con esas costas. No hablo por hablar, lo que estoy diciendo lo hago con absoluta certeza y a las pruebas me remito. 
    De 1994 a 98, trabaje como Jefe de proyectos sociales en la administración de la Reserva de la Biosfera El Vizcaíno (con una superficie que abarca casi los 3 millones de hectáreas) en el centro de la Península al sur del paralelo 28, con sede en Guerrero Negro. Debido a mi experiencia en el sector pesquero el Biólogo Victor Sanchez Sotomayor, me abrió la posibilidad de hacer varios estudios de campo como Sociólogo, y en base a mis resultados se hicieron muchos de los capítulos del programa de manejo de la Reserva, pero lo más importante, pude asesorar al Director en asuntos, que en su momento pudieron ser muy espinosos. En 1995, se hizo un censo terrestre en cientos de hectáreas de la Reserva, entre Punta Eugenia y el campo pesquero El Queen, hasta los llanos cercanos a Punta Abreojos, lo que se conoció como el corredor del Berrendo  (Antilocapra americana peninsularis), una sub especie endémica, de un antílope que abarcó prácticamente todo el territorio de la península, hace miles de años (un bellísimo animal propio de nuestra península, busquen imágenes en internet para que lo conozcan). Pero la cacería, la fragmentación de su hábitat, redujeron a esa población a un ciento de ejemplares y la para 1995, se había reducido a la mitad. Victor Sanchez, estaba alarmado pues se corría el peligro de que la población de Berrendos se extinguiera. La causa más fuerte que afectaba al berrendo, es que la ganadería vacuna extensiva (muy común en BCS por ser tradicional), había invadido y modificado el hábitat del berrendo y la construcción de cercos por cientos de kilómetros para la protección del ganado vacuno y la delimitación de ranchos. Cuando el Director nos planteó el problema, le sugerí que se implementara el programa de conservación del berrendo, pero sin enfrentarse al poderoso sector ganadero del Municipio de Mulegé. Le sugerí que platicáramos con ellos, y que los ejidos ganaderos de forma voluntaria, donaran terrenos para establecer el criadero para la reproducción en cautiverio del Berrendo. Así lo hicimos, tuvimos contacto con los líderes de los ejidos de la zona de Bahía Asunción, y los 4 ejidos de la localidad (después de semanas de negociaciones), se pusieron de acuerdo y aportaron tierras (algo así como 200 hectáreas). Ahí nació el primer centro reproductor del Berrendo, muy cerca del poblado de Bahía Asunción, y poco a poco, se logró encerrar los pocos ejemplares que aún quedaban en vida silvestre y se logro la recuperación de la población que hoy se cuenta por centenas de ejemplares y se ha salvado de la inminente extinción, CON EL APOYO DEL SECTOR GANADERO LOCAL, sin que se vieran afectados, lo que garantizó la viabilidad social del proyecto de conservación.
    Otro ejemplo.
    En 1997, se presentó un fuerte conflicto en Baja California, entre el Gobierno del Estado, la Universidad Autónoma de Baja California, y una fundación denominada FUNDACION MEXICANA PARA LA CONSERVACION DEL BORREGO CIMARRON (que presidía el Dr. Pablo Chee Barragán con sede en Mexicali), y un grupo de Ejidatarios de la Sierra Benito Juárez, ya que pretendían obtener permisos de la SEMARNAP (así se denominaba en aquella época) cuya secretaria era la Maestra Julia Carabias Lillo, para la cacería del borrego cimarrón. Como es sabido, el Borrego Cimarrón es la especie emblemática de la UABC (los universitarios egresados de esa casa de estudios, todos somos CIMARRONES; espero que no sea por aquello de los grandes cuernos). En fin, después de grandes presiones, la SEMARNAP se abstuvo de otorgar los permisos y el asunto, aparentemente pasó al sueño del tiempo. Sin embargo, al verse imposibilitada la Fundación Mexicana para la Conservación del Borrego Cimarrón, el Dr. Pablo Chee, buscó alternativas para implementar su proyecto. En la Cd. De México, le sugirieron que entrara en contacto con la Reserva de la Biosfera El vizcaíno. El Dr. Chee, acudió a las oficinas de la Reserva en Guerrero Negro y nos expuso sus ideas. Sinceramente, yo no ví nada de malo o negativo en el proyecto planteado. El director, Victor Sanchez (un hombre de gran criterio) fue el más convencido del programa de la fundación. Producto de aquellas reuniones, se firmó un acuerdo de colaboración entre la reserva y la fundación, y empezamos a implementar el programa. ¿En que consistía? La Fundación Mexicana para la Conservación del Borrego Cimarrón era el capitulo mexicano de la FUNDACION AMERICANA PARA LA CONSERVACION DEL BORREGO CIMARRÓN. Año con año, SE REALIZA UN CENSO DE LA POBLACION DEL BORREGO (Censo que se hace recorriendo una extensa zona en helicóptero, con asistencia de técnicos de ambas fundaciones y personal de la Reserva), se evalúa el tamaño de la población, y se obtiene una tasa mínima de aprovechamiento para una zona. En nuestro caso convencimos a los Ejidatarios del Ejido Alfredo V. Bonfil (en el Municipio de Mulegé) para que aportaran la superficie total del ejido (algo así como 550,000 hectáreas, y la cifra es correcta, y no estoy exagerando). Con esa superficie hicimos que el Ejido constituyera una UMA (UNIDAD DE MANEJO AMBIENTAL, una figura contemplada en la Ley de Vida Silvestre), y procedimos a crear un programa de manejo (el programa de la FMCBC de Pablo Chee) y se registró ante la SEMARNAP. Posteriormente se hicieron otras adecuaciones, pero al final, se logró arrancar el programa. 

    Continuaré en mi siguiente artículo.

    La Paz, BCS a 18 de Noviembre de 2017.
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