SIN TAPUJOS. Termino con Palaco y sigo con los “chocolates”




  • Con mi agradecimiento si me leyó la semana pasada, debo recordarle al estimado lector que en este mismo espacio escribí sobre dos temas: La pretendida “independencia” de Palaco del Municipio de Mexicali y los vehículos “chocolates”.  
    Debo decirle, aquí entre nos, que recibí buena respuesta del público selecto y  conocedor. Es así que debo continuar, con el riesgo de enfadarlo, dándole seguimiento a los dos asuntos, haciendo la pertinente aclaración de que el tema de Palaco, salvo su mejor opinión, finaliza para mí, en esta columna. 
    Sobre Palaco recibí varios comentarios, pero le voy a transcribir solo dos de ellos: El primero, de un médico de profesión y cachanilla de nacimiento que me dice, textualmente: “De Palaco…de acuerdo; ha habido algo de ruido con el tema, pero no he visto argumentación seria de porqué debe ser municipio. Las observaciones que haces sobre burocracia y gasto deben incluir lo que costará “separar” o por lo menos reasignar administrativamente los servicios como electricidad, agua, etc. Creo que serían cantidades considerables de recursos que saldrían ¿de dónde?” Y aquí termina. 
    El segundo comentario fue de un exgobernador del Estado de BC, también cachanilla de nacimiento, que me escribe: “De acuerdo con tu opinión sobre Palaco, pero incluiría a San Quintín y San Felipe; Tampoco tienen  viabilidad. Hay estudios que apoyan su no viabilidad. Deben ser mejor atendidas por Mexicali y Ensenada. Saludos y Buen día”. Mensaje corto, al grano, contundente. 
    Obviamente, estimado lector, me reservo los nombres del Médico y el Exgobernador, acostumbro a decir el pecado, pero no el pecador, salvo que se me autorice lo contrario. Concluyo en que, salvo tu mejor opinión, el tema de Palaco está muy claro: Le damos un NO rotundo. “No way”, como dicen los gringos. 
    Sobre el tema de los “chocolates” hay mucha tela de donde cortar, me han abierto los ojos a otra problemática que se suma. Para dejarlo más claro aquí te va un comentario de una persona con muchas millas corridas, empresario, cachanilla de hueso colorado y añejo, que me comentó: “Lo de los autos chocolate ya me daban ganas de comprar uno ya que he visto autos muy nuevos y con placas de Anapromex. Si te fijas todos los chocolates no traen placa enfrente, lo cual ya es una infracción, has tú la prueba, quítale a tu carro la placa delantera y verás qué rápido te multan, quien sabe de donde están agarrados estas gentes que nadie les hace nada, o es por las chayotadas.” Aquí termina su comentario, dale una repasada por favor.  
    Finalizo con un último comentario recibido  del mismo médico de párrafos anteriores: “Lo de los autos “chocolates” es tema muy importante pues se convierten en ciudadanos de ninguna parte, de tal manera que no pagan impuestos (placas, etc.) ni aquí ni allá, no son localizables para la autoridad, la gran mayoría contaminan mucho, y un sinfín de contras. ¿Pros? Pues que algunas personas que de otra manera no podrían tener un carro en las condiciones que se debe tener un carro, lo tienen… pero afectando los derechos de todos. Hay que agregar, querido Tomás, los miles de carros que circulan aquí con placas de EU y que son de personas que viven acá… son caso parecido pues tampoco son localizables a la hora de los accidentes y las infracciones. Estoy seguro que ha de haber alguna manera de controlarlos, pero hasta ahora la autoridad de Baja California y de Mexicali no la han encontrado…. De acuerdo contigo, Cero tolerancia. Saludos”. Y aquí termina el inteligente galeno: Me imagino que tú, estimado lector, estarás de acuerdo en que es un comentario sesudo, profundo, que no tiene desperdicio. 
    Me parece que el plato está servido para que alguna autoridad pertinente, como serían el Presidente Municipal de Mexicali y el Gobernador del Estado, ambos panistas para facilitar las cosas, se pusieran las pilas (como dicen los jóvenes) y le entrarán a revolver el gravísimo problema de los carros “chocolates” y las placas extranjeras. No se trataría de atropellar a nadie, dar las mayores facilidades posibles y poner una fecha definitiva para poner un HASTA AQUÍ. De ahí en adelante, cero tolerancia. Los vehículos ilegales, al corralón…y a destruirlos para reciclaje.  
    Con una buena campaña, humana, activa, con muchas ganas de ejercer la ley, con seguridad se podría lavar, en mucho, la imagen tan desgastada de la Franquicia Azul, lo que necesitamos en este país son buenos gobiernos, resultados, de rollos ya estamos hasta la madre. 
    Gracias por su tiempo, estimado lector. Y hasta aquí la dejo, porque, como dice el gran Catón, me estoy encambronando. 
     (*) El autor, 78 años, ingeniero agrónomo. Entomólogo algodonero Valle de Mexicali (1963-64). Agricultor 20 años Caborca (1971-94). En Sonora y BC directivo industria Plaguicidas 22 años y 8 en la industria Editorial. En Mexicali, Director Nutrimex (2011-14) (email: togomez39@gmail.com) 

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