SIN TAPUJOS. LA DECADENCIA AZUL




  • Durante muchos años tuve la oportunidad de comparar “en vivo” las diferencias de vivir en Hermosillo vs Mexicali y en general de vivir en Sonora vs Baja California; la razón era sencilla, me casé aquí en Mexicali en 1965 con una cachanilla de nacimiento y nos fuimos a vivir a Caborca diez años y luego a Hermosillo casi 25 más, obviamente con visitas muy frecuentes al “infierno”, climáticamente hablando.

    Con gran admiración y envidia de la buena observé el desarrollo político de BC gracias a los esfuerzos de panistas ejemplares como el Dr. Cañedo, Norberto Corella, Héctor Sada, Héctor Terán y otros muchos; luego el “destete del PRI” con las presidencias municipales de Mexicali en manos de gente muy capaz como Víctor Hermosillo y Eugenio Elorduy, el proceso culminó con la llegada de Ruffo a la gubernatura.

    Con los “ojos cuadrados” veía la enorme diferencia en trámites burocráticos sencillos, como sacar licencia, pagar el predial, calles pavimentadas y un largo etcétera. Con estos resultados obvios de buen gobierno la Franquicia Azul (FA) se convirtió en una aplanadora, y hasta la fecha sigue la mata dando, incluso con mediocres y malos gobiernos estatales y municipales.

    Todo gracias a la fuerza de la Franquicia y a la pésima organización y fama nacional de la oposición del PRI, que junto con los destellos del PRD y a últimas fechas de Morena, han confirmado el clásico: En tierra de ciegos, el tuerto es rey.

    Pero es un hecho que la Franquicia Azul de BC ha venido en la franca reversa que le ha provocado alternancias en el poder en todos los municipios del Estado; ha conservado la gubernatura gracias a que no ha tenido competencia fuerte a ese nivel.

    ¿Qué ha pasado? Acá desde las gradas aprecio, sin temor a equivocarme, que a la FA le ha pasado lo normal en el manejo de franquicias: Se ha dormido en sus laureles, no ha cuidado a los clientes (votantes), no da buen servicio y calidad.

    Entre muchas fallas, como por ejemplo el “chapulineo” (no terminan sus chambas, dejan todo tirado, les fallan a sus electores) tienen muchos viejos funcionarios que ya tienen rato en su zona de confort, han establecido cacicazgos al estilo del PRI o de plano son “ratitas”, corruptos. El efecto de esta situación: Desprestigio, crecimiento y despertar de la competencia.

    Y desde acá desde las gradas veo que necesitamos al PAN, pues ni Mexicali ni Baja California van a mejorar con el sueño, o la vacilada, como usted guste, de los independientes. Como tampoco vamos a mejorar con Morena; nada más vea lo que está pasando con esos barbajanes protestando en el Congreso y contra la Cervecería, imagíneselos gobernando. Nos darían, como diría el italiano “in tuta la madona”.

    ¿Y qué hacer ante esta situación?

    Desde acá en mi barrera de sol se me ocurre que habría que hacer un análisis muy profundo de la relación/estructura tan compleja que se aprecia entre el PAN y los gobiernos federales, estatales y municipales. Con esa información hacer un Diagnóstico que contemple una especie de “purga” para eliminar Dependencias y mandos nocivos. Habrá que jubilar o meter al bote a los lastres; jalar gente bien preparada, selecta y honesta. Renovar mentes y eliminar vicios.

    Pero se requiere de un gran liderazgo, capacidad, cola corta y pantalones para realizar una chamba de esta naturaleza y no hay muchos que llenen el perfil. Se me ocurre que una de las personas para realizar esta tarea de enorme necesidad y trascendencia podría ser Ernesto Ruffo. Habría que convencerlo de que allá en la capirucha no hay mucho que hacer, está muy desgastado. Aquí podría recuperarse.

    Tendría que venirse de tiempo completo, tomar el mando de su partido y rodearse de un pequeño equipo con mucha experiencia y talento, digamos cuatro setentones que conocen del asunto y cuatro cincuentones que refresquen las ideas. Con ellos desarrollar esta revisión y emitir un Diagnóstico. Termino con el tema recomendando para el equipo a dos gentes con talento y experiencia: Ahí está don Fortunato Alvarez por los betabeles y Pancho Fiorentini por los jóvenes maduros.

    Dele por favor una pensada a mi propuesta. Es un borrador, quítele o póngale.

    Y hasta aquí la corto, estimado lector. Dejo en el tintero la vacilada esa de la municipalización de Palaco y el espinoso asunto de los carros chocolates para la siguiente semana, si Dios me presta vida y salud.

    (*) El autor, 78 años, ingeniero agrónomo. Entomólogo algodonero Valle de Mexicali (1963-64). Agricultor 20 años Caborca (1971-94). En Sonora y BC directivo industria Plaguicidas 22 años y 8 en la industria Editorial. En Mexicali, Director Nutrimex (2011-14) (email: togomez39@gmail.com)

  • Opiniones sobre esta nota