AL FILO DE LA NAVAJA. DESTITUCION DEL TITULAR DE LA FEPADE, UNA VENGANZA MAS DEL RÉGIMEN




  • En momentos en que México necesita de la mayor certeza institucional y democrática para enfrentar la elección de 2018, quizá la más importante de nuestra historia contemporánea, Enrique Peña Nieto vuelve a mandar un duro mensaje de que no tolerará más que se evidencie la corrupción y los errores del régimen y de su círculo más cercano de gobierno.

    Las sucesivas reformas políticas que ha sufrido el país para dar transparencia y certeza a las costosas elecciones, para ciudadanizar los órganos electorales y para sancionar los desvíos cometidos por los actores políticos (partidos, candidatos, gobiernos y particulares), tal parece que aún no son suficientes para lograr la tan ansiada transición a la democracia. Peor aún, parece haber un retroceso con el actuar del régimen, que vuelve a mostrar la cola del dinosaurio.

    El retroceso en materia de democracia electoral fue observado en las elecciones en el Estado de México, al imponer por el régimen a su candidato sin que se diera efectivo cauce legal a las denuncias presentadas por partidos, candidatos y organizaciones civiles, como “Ahora”, que en la serie denominada “El Ciclo”, demostró el financiamiento ilegal por empresas extranjeras al partido oficial, denuncias presentadas ante la PGR, el Sistema Nacional Anticorrupción y el INE, que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) desechó, lo que favoreció la toma de protesta como gobernador de Alfredo del Mazo.

    Tal parece que el sello del gobierno de Peña Nieto es aplastar a sus adversarios y opositores. Aquí, algunos casos diversos:

    1. El encarcelamiento en calidad de preso político del Dr. José Manuel Mireles, de las autodefensas michoacanas, que fueron más eficientes que el propio ejército en el combate a la delincuencia organizada;

    2. La represión a los maestros de la CNTE, cuya culminación fue Nochixtlán, que pusieron en entredicho la Reforma Educativa y en ridículo a uno de los consentidos de Peña, Aurelio Nuño;

    3. El Relator Especial de la ONU, Juan E. Méndez, hombre reconocido por la comunidad internacional, duramente desmentido por el entonces Canciller José Antonio Meade (hoy Secretario de Hacienda y casi seguro candidato oficial a la Presidencia) e impedido de visitar por segunda ocasión el país para dar seguimiento a la Recomendación emitida, calificando la tortura en México como una violación “generalizada”, lo que le da la categoría de crímenes de lesa humanidad de competencia de la Corte Penal Internacional;

    4. Los integrantes del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) de la CIDH, demostraron que la “verdad oficial” sobre los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, presentada por la PGR, no era tal. A pesar del escándalo internacional, los integrantes del GIEI fueron corridos del país sin haber culminado su mandato de

    investigación del caso, al evidenciar la complicidad del ejército en la desaparición de los normalistas y la posible liga de autoridades de los tres órdenes de gobierno con el crimen organizado;

    5. La entrevista clandestina de los actores Kate del Castillo y Sean Penn con el Chapo Guzmán, el criminal más buscado en el mundo, antes de que el gobierno y las fuerzas armadas lo ubicaran y detuvieran, haciendo quedar en el ridículo al gobierno mexicano. No se la perdonaron a Kate, a quien han perseguido judicialmente y linchado mediáticamente por esos hechos, sin que a la fecha le puedan fincar cargos;

    6. Y ahora, la destitución fulminante del titular de la Fepade, el Dr. Santiago Nieto Castillo, quien se atrevió a iniciar investigación al ex director de Pemex, Emilio Lozoya Austin, señalado por la autoridad judicial brasileña de haber recibido sobornos en el 2012 por la cantidad de 10 millones de dólares de la empresa Odebrecht, cuando Lozoya era encargado del área internacional en el equipo de campaña del entonces candidato Peña Nieto. Todo ello, bajo fuertes sospechas de financiamiento ilegal a la campaña del hoy Mandatario.

    La destitución de Nieto Castillo por el Procurador General de la República en funciones, Alberto Elías Beltrán, por las razones antes descritas, mereció la indignación de la oposición, de personalidades y de prestigiadas organizaciones no gubernamentales, que emitieron un boletín entre cuyas partes sostienen:

    “Es por todos conocido que la FEPADE no sólo investigaba el caso Odebrecht sino otros episodios sensibles, como los de funcionarios públicos de Chihuahua, a los que el exgobernador César Duarte les retenía parte del salario para ser entregado a su partido político, o la relación de OHL con posibles delitos electorales. Ya en noviembre de 2015 se abrió una averiguación previa en contra del Dr. Santiago Nieto luego de que éste solicitara una orden de aprehensión en contra del Subsecretario de Prevención y Participación Ciudadana de SEGOB –Arturo Escobar– por delitos electorales.”

    Agregaron: “La remoción se suma a una lista de acciones que han venido vulnerando a las instituciones de procuración e impartición de justicia y cuyo funcionamiento queda comprometido de cara a las elecciones de 2018 (…) Expresamos nuestra preocupación ante la vulneración de las capacidades institucionales y principios democráticos, exigimos una explicación clara sobre los motivos del despido del Dr. Santiago Nieto y también exigimos que el Senado se pronuncie sobre el caso y, en su caso, utilice su facultad de objetar la remoción en los próximos 10 días.”

    Hoy más que nunca se hace necesario cerrar filas en la defensa del voto popular.

    *Director de la Comisión Ciudadana de Derechos Humanos del Noroeste

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