SIN TAPUJOS. Los apuros de la Cespm




  • El pasado viernes asistí a una plática del titular de la CESPM en el Colegio de Contadores de Mexicali que resultó muy interesante, pero también preocupante. Permítame, estimado lector, explicarle el porqué.

    Los números que presentaron en un video son muy buenos, la dependencia ha logrado primeros lugares nacionales en eficiencia en el manejo del agua, tienen muy bien medidos los volúmenes de agua que entran a su sistema y también los que salen.

    El desperdicio en fugas es muy bajo, cosa que he podido constatar simplemente comparando el manejo del agua potable en ciudades similares, Hermosillo por ejemplo, donde las fugas representan arriba del 30 por ciento, mientras que aquí es de poco más del 16. Y esto lo he venido apreciando por un largo tiempo, viví más de 25 años en Hermosillo y ya llevo otros tantos aquí en Mexicali. La diferencia es enorme.

    En concreto, la CESPM maneja muy bien el agua, que por cierto, según mencionó el Director Paredes, “hay suficiente para 25 o 30 años más, con crecimiento incluido”, y también bien facturada a las casi 350 mil cuentas que maneja, de las cuales un 85% son domésticas. En resumen, se mide lo que entra, 100.5 MM3, y se facturan 83.7 MM3. Dando el 83.3%, una gran eficiencia.

    El problema es que no puede cobrar igual, mantiene una enorme cartera vencida, tanto de consumos domésticos como de industrias, comercios y dependencias públicas. Si fuera una empresa privada hace mucho que hubiera tronado. Se sostiene gracias a los apoyos, absolutamente necesarios, que recibe de gobierno, pero se mantiene en una crisis constante por no poder hacer las inversiones que requiere para mejorar su operación.

    ¿Qué podría hacer CESPM para mejorar su posición financiera y de paso la social?

    Primero que nada habría que precisar su problemática que desde mi punto de vista es la siguiente: 1) Tarifas muy bajas que no representan el valor real del agua. 2) Falta de eficiencia en la cobranza. 3) Auditoría en las líneas de distribución, y, 4) Aplicar la justicia social en las tarifas.

    Para comenzar con el punto 1. Cuesta mucho potabilizar y distribuir el agua, especialmente en Mexicali con distancias muy largas que cubrir. Hay que aplicar por lo menos las tarifas de Tijuana. El agua se utiliza en demasía o francamente se desperdicia porque no cuesta. Hay que cobrar lo necesario y desalentar el tiradero.

    Punto 2. Hay tolerancia en la cobranza. Entiendo que hay que cuidar la imagen por ser un
    servicio público, pero no en detrimento del pago. No es justo, en especial con grandes empresas, industrias y dependencias públicas. Apretar.

    Punto 3. Hay que revisar las líneas. Es posible que todavía existan usuarios que se la estén robando, “huachicoleros del agua”. En tiempos de Ruffo, un funcionario me comentó que entre las muchas cochinadas que encontraron había una toma de agua de cuatro pulgadas que surtía a una empresa, por muchos años, sin pagar un centavo.

    Punto 4. Fijar nuevas tarifas. La mínima actual de uso doméstico es de $ 10.33 pesos por m3 hasta los diez y luego aumenta hasta un máximo de $ 19.71. Mi propuesta sería cobrar $ 5 pesos por los primeros 5 m3 (cinco mil litros de agua); $ 10 pesos del 6 al 10; $ 15 pesos del 11 al 20; $ 25 pesos del 21 al 40 y $ 60 pesos del 41 en adelante.

    Una casa que consuma 5 mil litros de agua al mes pagaría $25 pesos. Otra que consuma 10 mil litros pagaría $ 75 pesos. La que consuma 20 mil, $ 225 pesos. La que consuma 40 mil, $ 725 pesos, y la que consuma 60 mil litros, un montón de agua hasta para nadar, pagaría $ 1,925 pesos mensuales. Poco más de cien dólares. Y hasta aquí la dejo. Dele una buena pensada, a ver qué le parece.

    Gracias por su tiempo, estimado lector y no se olvide que para conservar una buena salud, física y mental, nada como hacer ejercicio con frecuencia, no fumar, no tomarse demasiado en serio y aventarse una buena carcajada de vez en cuando. La risa, es la música del alma.

    (*) El autor, 78 años, es ingeniero agrónomo, fue agricultor por más de 20 años en Caborca (1971-94). En sus inicios entomólogo algodonero en el Valle de Mexicali (1963). En Sonora, hasta 1985, directivo industria de plaguicidas por casi 22 años. En Mexicali, Director Nutrimex, Praderas El Colorado (2011-14) (email: togomez39@gmail.com)

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