El Islam salafista saudí (IV)




  • Decía en mi artículo anterior que el Medio Oriente es un área de gran complejidad multiétnica. Normalmente en los países cristianos occidentales, pensamos que los países de Oriente Medio están poblados únicamente por árabes, lo cual es falso. Para poder entender la diversidad étnica de esta región del mundo, es necesario aplicar un término genérico que aclara mejor la situación. En Oriente Medio, existen poblaciones que podemos clasificar como de origen semita y no semita, y dependiendo de esa clasificación podemos entender sus lazos culturales. ¿Qué significa semita?

    “El término «semita» hace referencia a los pueblos citados en la Biblia, descendientes de Sem, segundo hijo de Noé, en referencia a que Jafet era el hijo primogénito (Génesis 10:21) y Cam el menor (Génesis 9:24). En el libro del Génesis (el primero de la Biblia) se encuentra la narración del Diluvio universal y en ella está la «tabla de las naciones», donde se hace referencia a la genealogía de los semitas. Los antiguos pueblos de habla semítica incluyen a los habitantes de Aram, Asiria, Babilonia, Siria, Canaán —incluidos los hebreos— y Fenicia. El término fue propuesto inicialmente por August Ludwig von Schlözer en el Repertorium (1781) de Eichhorn, para referirse a las lenguas emparentadas con el hebreo. En la Enciclopedia católica consta que ya en 1807, «semita» se había adoptado como término étnico. Por extensión, «semita» se empezó a utilizar para designar a los pueblos hablantes de las lenguas semíticas y sus realizaciones culturales. En lingüística y etnología, el término «semita» se usa para referirse a una familia lingüística de origen predominantemente medio-oriental, ahora llamada lenguas semíticas. Esta familia lingüística incluye las formas antiguas y modernas del acadio, el amhárico, el árabe, el arameo, el fenicio, el ge'ez, el hebreo, el maltés, el yehén y el tigriña”. (https://es.wikipedia.org/wiki/Pueblos_semitas)

    Por tanto, los árabes son semitas, al igual que los judíos y los Kurdos. Países con población mayoritariamente Árabe son: Egipto, Iraq, Jordania, Líbano, Arabia Saudita, Siria, Yemen, Libia, Sudán, Marruecos, Tunes, Kuwait, Argelia, Emiratos árabes Unidos, Bahréin, Qatar, Omán, Mauritania, Somalia, Yibuti y Palestina (lo que queda de ella). Son 21 países, con gran influencia lingüística en el norte de África y medio oriente. Los países no semitas de medio oriente y de Asia Menor son: Turquía, Irán, Afganistán, Pakistán, Azerbaiyán, Kazajistán, Turkmenistán, Kirguistán, Uzbekistán y Tayikistán. He mostrado toda esta larga lista de países que conforman el oriente medio y su área etnográfica de influencia, porque a pesar de que sean semitas o no, existe un fuerte lazo que los une: Son países mayoritariamente Musulmanes. Por tanto, es la base religiosa la que solidifica las relaciones de identidad entre los diversos pueblos de Medio Oriente y más allá, abracando casi 50% de la población Africana y un buen numero de población Asiática (como Indonesia, el país que posee el mayor número de musulmanes en todo el mundo). Pero como lo dijimos en el Artículo anterior. La religión musulmana, tiene dos ramas fundamentales el Chiismo y el Sunismo. Ahora, quiero explicar, cuales son las características del Islamismo (la derivación ortodoxa en la interpretación de El Corán).

    “En el curso de su historia el islam ha conocido numerosas corrientes doctrinales, frecuentemente vinculadas a trastornos políticos. Las dos corrientes más extendidas son el sunismo y el chiísmo. Ambas arrancan del conflicto por la sucesión de Mahoma a finales del siglo VII. En el plano religioso, el sunismo se caracteriza porque se remite estrictamente al Corán y a la Sunna, es decir, al libro de la revelación y a los dichos y hechos atribuidos al profeta. El chiísmo, por su parte, acepta el Corán y la Sunna, pero la Sunna chií es distinta y, sobre todo, los partidarios de esta facción (“chía” significa precisamente facción”) incorporan a su acervo la autoridad jurisprudencial de los imanes, los guías de la comunidad, en linaje que remite directamente a Mahoma. El último de los grandes imanes desapareció y se ocultó; desde aquel lejano tiempo se espera su

    retorno. Su lugar ha sido ocupado desde entonces por sucesivos imanes que, por así decirlo, guardan las esencias. Los suníes más radicales sostienen que esto es tanto como equiparar a los imanes con el Profeta, lo cual es blasfemia, y consideran a los chiíes como ajenos al islam verdadero. Por eso suníes y chiíes se hallan en conflicto permanente”.

    “El islam no es sólo una doctrina espiritual, sino que es también, y desde su origen, una religión política. Mahoma aglutina a una serie de clanes tribales que renuncian a su singularidad previa para abrazar el nuevo credo. En nombre de ese credo se extienden y ganan nuevos territorios que quedan incorporados a la comunidad de los creyentes por un lazo que no es religioso, sino político. Pero es que, además, Mahoma, el profeta, se inviste no sólo de la autoridad espiritual, sino también del poder temporal. Mahoma murió sin descendencia y sus sucesores consolidaron la comunidad islámica bajo el nombre de califato (“Califa” quiere decir literalmente “sucesor”). El califato es una realidad al mismo tiempo política y religiosa: se atribuye el gobierno sobre el pueblo musulmán y se rige por la ley islámica (la “sharia”). Ha habido varios califatos. El último fue el del Imperio Otomano, oficialmente disuelto en 1924. Este carácter simultáneamente político y religioso es clave para entender toda la historia del islam y, por supuesto, su actual circunstancia”.

    “¿Y eso que se llama “islamismo” qué es? El islamismo no define por entero al islam, pero procede de él y sólo por él se explica. Lo que entendemos por islamismo es la pretensión, en nombre de la ortodoxia religiosa, de extender el gobierno de la ley coránica a todas las esferas de la vida (empezando por la política), lo cual, por otra parte, guarda perfecta coherencia con la letra y el espíritu del Corán. Es lo mismo que a veces se llama fundamentalismo o integrismo. En este marco, el yihadismo representa un paso más allá: yihadismo viene de yihad, que es la palabra árabe para designar la guerra santa, es decir, la imposición del islam por la fuerza de las armas. En realidad, yihad significa propiamente “lucha” o “esfuerzo” y es una de las obligaciones capitales de cualquier musulmán. Su interpretación en términos literalmente bélicos es discutible; muchos sostienen que en realidad se trata de una “lucha espiritual” interior. Pero, en cualquier caso, es la interpretación bélica la que ha prevalecido dentro de la propia órbita cultural islámica, máxime cuando el propio Corán abunda en prescripciones de orden guerrero. El yihadista, pues, es un islamista que opta por la lucha armada para imponer su fe. No todos los musulmanes son islamistas. No todos los islamistas son yihadistas. Pero es un hecho que los yihadistas se han convertido, a ojos de muchos musulmanes, en la auténtica vanguardia del islam”. “¿Por qué ha crecido el radicalismo –esto es, el islamismo- en la comunidad islámica, tanto en Europa como en los países de religión musulmana? Fundamentalmente, por un choque cultural sin solución posible. El islam, como religión, tiene un problema muy serio: su incapacidad para distinguir entre el poder político y el religioso, entre el mundo de las leyes civiles y el mundo de la fe y la moral. Cuando esa fusión de planos se aplica a rajatabla, el islam queda condenado a no poder vivir pacíficamente sino en sociedades íntegramente musulmanas. Y, desde luego, lo hace incompatible con las sociedades modernas, secularizadas, que descansan sobre una separación absoluta entre orden político y religión”. (http://gaceta.es/noticias/islam-islamismo-yihadismo-chiies-sunies-cosa-significa-11012015-0851)

    El Islam es la rama más radical y ortodoxa de la interpretación del Corán en la comunidad Musulmana, pero no es privativa únicamente del Sunismo, también existe en el Chiismo. Veamos:

    “Dentro del islam político, además de las diferencias ideológicas entre la moderación (islamismo moderado) y la radicalidad (islamismo radical: integrismo islámico, fundamentalismo islámico, panislamismo, yihadismo), pueden distinguirse las diferencias entre los movimientos políticos islamistas desarrollados dentro de cada una de las escuelas y ramas del islam (simplificadamente, las dos principales: el sunnismo y el chiísmo): En la rama sunní, el salafismo o wahabismo dio lugar a numerosos grupos, como los Hermanos Musulmanes, Tabligh o el movimiento talibán. Algunas organizaciones violentas afines a esta rama son el Estado Islámico (Daesh), Al Qaeda, Boko Haram, Hamás, Yihad Islámica, Jemaa Islamiya o el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate. En la rama chií, destacan los grupos "jomeinistas", liderados por el régimen iraní, como Hezbolá”. (http://gaceta.es/noticias/islam-islamismo-yihadismo-chiies-sunies-cosa-significa-11012015-0851

    Se comprende ahora. No podemos entender el surgimiento de ISIS, sin entender su raíz Islámica radical dentro de la religión musulmana, que impacta a todos los países de Medio Oriente y Asia Menor (semitas o no semitas), por ser todos países mayoritariamente musulmanes.

    He hecho mucho énfasis en la importancia histórica que tuvo la caída del Imperio Otomano en el mundo islámico medio oriental. La caída del Imperio Otomano, significó una alteración profunda, un vacío político, militar y económico que desvinculo a un centro de poder establecido por los Turcos durante 6 siglos. Su desaparición, significó que tribus, pueblos y regiones quedaban libres y por tanto podían ejercer su autonomía, pero pronto cayeron bajo el dominio franco-británico, que redibujó el mapa político de los países musulmanes a su antojo y a espada de ellos. El resultado desde entonces es una gigantesca fractura político-social.

    Después de la Segunda Guerra Mundial, la gran mayoría de los países del Medio Oriente lograron su independencia fundamentalmente de las metrópolis europeas: Gran Bretaña, Francia, Italia, Alemania o España. Con el tiempo, los países (sobre todo los Árabes) productores de petróleo, a partir de la década de los 70´s del siglo pasado, se convirtieron en fuertes PETROMONARQUIAS.

    Las Petromonarquías del Golfo Pérsico, por su enorme poder económico, son hoy por hoy, el verdadero centro de gravedad de la economía del Medio Oriente, a saber: ARABIA SAUDITA, KUWAIT, EMIRATOS ARABES UNIDOS, OMAN, QATAR Y BARHEIN. Van algunas cifras para darnos cuenta de su enorme poder económico:

    “La otra característica destacable de este sistema, es la profundización continua de las desigualdades; es decir la creciente brecha entre el Golfo y los demás estados del mundo árabe. Esta desigualdad resulta parcialmente de la crisis económica global, que ha afectado de forma diferente al Golfo y a los demás países, pero también de crisis locales que afectan a la región. Para dar algunas estadísticas sobre esto, citaré un informe reciente del Instituto Internacional de Finanzas (IFF): el stock de capitales propiedad del Golfo en el mundo, deduciendo las deudas, ha pasado de 879 mil millones de dólares en 2006 a 1.790 trillones de dólares a finales de 2012. A finales de 2013, esa cifra debía superar los 2.0 trillones de dólares, lo que equivale al 120% del PIB total de los países del Golfo. En cambio, si consideramos el montante neto de los capitales en el extranjero propiedad de Egipto, Siria, Jordania, Líbano, Túnez y Marruecos, para esos seis países, ha pasado de un superávit de 20 mil millones de dólares en 2006 a un déficit de 23,3 mil millones de dólares a finales de 2012, lo que muestra bien la distancia creciente entre el Golfo y el resto de la región. Se observan las mismas tendencias en lo que respecta a la balanza de pagos: en 2012, el Consejo de Cooperación del Golfo, es decir los seis estados (petromonarquicos), debían tener un superávit de la balanza de pagos de 400 mil millones de dólares, es decir más del doble de la media anual de los años 2006-2010, y más del doble del superávit de la balanza de pagos de China en 2012. Pero al mismo tiempo, los saldos acumulados de las balanzas de pagos de Egipto, Siria, Jordania, Líbano, Túnez y Marruecos alcanzaron un déficit de 35 mil millones de dólares en 2012, es decir más del triple de su déficit anual medio para 2006-2010. Un signo más de la profundización de las diferenciaciones en el seno de la región. Esa es la razón por la que la proporción de hogares millonarios en el seno de la población del Golfo alcanza récords. Según un reciente informe del Boston Consulting Group, entre los 11 países que cuentan con la mayor proporción de millonarios, hay 5 países del golfo. Qatar es el primero del mundo, con el 14,3% de millonarios. (http://vientosur.info/spip.php?article8698)

    Este Boom económico ha tenido un efecto político, y una conclusión lógica: SI LAS PETROMONARQUIAS, SON LOS PAISES HIPER RICOS DE LA REGION, MERECEN SER LOS PAISES POLITICAMENTE HEGEMONICOS DEL MUNDO ARABE Y POR TANTO TAMBIEN, DEL MUNDO MUSULMAN. Esta lógica de poder, los ha llevado al impulso del Islam radical, para tratar de

    crear un nuevo sultanato, con un nuevo califato. Un sultanato, auténticamente árabe. A mi juicio, el país que quiere jugar ese rol, es ARABIA SAUDITA.

    “Arabia Saudita o Arabia Saudí, denominada oficialmente el Reino de Arabia Saudita (en árabe: المملكة العربية السعودية [Al-Mamlakah al-‘Arabiyyah as-Su‘ūdiyyah]), es un país soberano de Oriente Medio ubicado en la península arábiga, cuya forma de gobierno es la monarquía absoluta. Limita con Jordania por el noroeste, con Irak por el noreste, con Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Catar y el golfo Pérsico por el este, con el mar Rojo por el oeste, y con Omán y Yemen por el sur, además de estar conectado con Baréin, a través de la calzada del Rey Fahd. El país posee 2 149 690 km2 de superficie, y contaba con una población de más de 29 millones de habitantes en 2012. Su liderazgo en la exportación mundial de petróleo la ha convertido en una de las veinte economías más grandes del planeta. Es también denominada como «la tierra de las mezquitas sagradas» en referencia a la Gran Mezquita en La Meca y la Mezquita del Profeta en Medina, los dos lugares más sagrados del islam, a los cuales les está estrictamente prohibido el acceso a los no musulmanes. La Casa de Saud vio el primer Estado saudí, el Emirato de Diriyah, lo cual se derrumbó en la guerra otomana-wahhabi entre 1811 y 1818 y el segundo Estado saudí, el Emirato de Nechd, que duró entre 1824 y 1891. La monarquía moderna fue fundada por Abdelaziz bin Saud, quién inició sus conquistas que iniciaron la unificación en 1902 con la toma de Riad, actual capital del país. El Estado saudí moderno comenzó en 1932 y el gobierno ha sido una monarquía absoluta y una teocracia desde sus comienzos, basada en una aplicación extremista de los principios del islam. Hoy en día representa una de las últimas seis monarquías absolutas del mundo. Se ha llamado al movimiento religioso wahhabismo, dentro del sunismo, «el rasgo predominante de la cultura saudí».El reino y su línea oficial se adhieren completamente a los preceptos islámicos, con una de las más rigurosas interpretaciones de la sharia del planeta”. (https://es.wikipedia.org/wiki/Arabia_Saudita).

    Arabia Saudita, es una monarquía absoluta, que además fomenta el wahabismo. ¿Qué es el wahabismo?

    “El wahabismo es una corriente político-religiosa musulmana de la rama mayoritaria del sunismo, y en concreto de la escuela hanbalí, corriente que a día de hoy se engloba dentro de los movimientos de extrema-derecha. Creada por el extremista religioso Muhammad ibn 'Abd al-Wahhab (1703-1792) en el siglo XVIII, su auge se debe a la pronta relación de éste con la Casa de Saúd y al apoyo mutuo que se brindaron. El wahabismo es una corriente religiosa del Islam cuya implantación originalmente estaba circunscrita a los musulmanes suníes en Arabia Saudí, que son la mayoría en dicho país, pero desde los años 70 se ha expandido por todo el mundo gracias a la potentísima financiación de mezquitas y escuelas coránicas que viene desarrollando cada año Arabia Saudí y en menor medida Qatar. Con los ingentes fondos que ambos países wahabitas ganan anualmente fruto de la exportación de petróleo y gases fósiles, el movimiento político-religioso ha controlado durante décadas mezquitas y centros culturales musulmanes en todo el planeta, lo que ha traído como consecuencia un «desarrollo explosivo» del wahabismo desde los años 1970 en los países occidentales y estados musulmanes confesionales. En la extinta URSS y en los países controlados por el partido Baaz, el wahabismo no logró implantarse antes de los 90, pero desde la caída del Bloque del Este y el derrocamiento de las dictaduras Baaz de Irak y Libia y la guerra de Siria contra la dictadura Baaz de Bashar al-Ásad, el wahabismo ha extendido su influencia también a estas regiones hasta estar presente en casi todo el planeta, siendo la excepción más conocida el estado de mayoría chií de Irán”. (https://es.wikipedia.org/wiki/Wahabismo).

    Aquí está la otra raíz de ISIS, es un movimiento extremista, producto del Wahabismo saudita. Pero ISIS, es solo la continuación de un grupo creado por la CIA, con financiamiento y apoyo de Arabia Saudita, me refiero a Al Qaeda, que curiosamente era dirigida por un salafita (“Salaf” as-Salih", que vendría a significar “la forma correcta de actuar en función a las enseñanzas de píos predecesores”. El término “wahabí” se considera ofensivo por los miembros de este movimiento, los cuales prefieren ser conocidos como salafistas), Osama Bin Laden, miembro de la casa real saudí (Nacido en Riad (Arabia Saudita), fue el decimoséptimo hijo (entre más de cincuenta) de Mohammad bin Awad bin Laden, uno de los empresarios de la construcción más ricos de ese país, y su décima mujer, Hamida al-Attas. Bin Laden fue criado como musulmán wahhabi. De 1968 a 1976 asistió a una escuela secular de élite llamada Al-Thager. Estudió en la Universidad Rey Abdul Aziz aunque no se conoce con certeza si se graduó con una licenciatura en Administración de Empresas o Ingeniería. Cuando su padre murió en un accidente de avioneta en 1967, su enorme imperio industrial, el Grupo Saudi Binladin, pasó a manos de sus hijos. https://es.wikipedia.org/wiki/Osama_bin_Laden)

    “Con frecuencia se dice que el gran hito en el radicalismo islámico fue la revolución iraní de Jomeini, que creó la primera república islámica en torno a la sharia. Lo de Irán fue ciertamente muy importante, pero hay que subrayar que, al tratarse de un país chií, sus efectos sobre el resto del mundo musulmán fueron muy limitados. Más decisivo fue el encuentro de wahabistas saudíes con salafistas de otros países en la guerra de Afganistán contra la Unión Soviética, en los años 80. Fue ahí donde nació Al Qaeda, la red terrorista del millonario saudí Osama bin Laden. Al Qaeda se convirtió en una suerte de espejo para millares de musulmanes suníes en todo el mundo. Los grupos salafistas se extendieron por todas partes con un discurso homogéneo y con acentos mucho más políticos que religiosos: el pueblo musulmán es sólo uno –la umma, la comunidad de los creyentes-, su forma natural de organizarse es la sharia –la ley islámica-, la decadencia del islam en el mundo moderno no tiene otra alternativa que el retorno a la pureza originaria –salafismo- y para llegar a tal fin es imprescindible hacer la yihad –entendida como guerra santa- contra Occidente, que es el enemigo principal”. (http://gaceta.es/noticias/islam-islamismo-yihadismo-chiies-sunies-cosa-significa-11012015-0851).

    ISIS (Estado Islámico de Irak y el Levante).

    El verdadero corazón de ISIS (en inglés, Islamic State of Iraq and Syria) es sin lugar a dudas, Arabia Saudita. ISIS es el último clavo en el ataúd de los musulmanes. Tras la caída de Gadafi, Estados Unidos (Hilary Clinton como Secretaria de Estado) impulsó la creación del Estado Islámico, una auténtica botarga político-militar para consolidar el dominio norteamericano sobre Iraq, derrocar a Bashar Al Assad en Siria y anexarse su territorio y finalmente crear un gran ejército rebelde para invadir y destruir Irán, el más poderoso país no árabe de Oriente Medio en términos militares. Pero curiosamente, los objetivos estratégicos político-militares de Estados Unidos, son exactamente los mismos de Arabia Saudita. El Estado Islámico es el ejército no regular, que va a tratar de abrir el espacio para la creación de un nuevo Califato y de un nuevo Imperio Árabe saudí-wahabita, que abarque todo el oriente medio y el norte de áfrica.

    “En la reconstrucción del imaginario salafista faltaba un elemento: recuperar el califato. Ahí es donde ha entrado el Estado Islámico, nacido de la red de Al Qaeda, pero de la que se separó con un planteamiento estratégico distinto: si Al Qaeda proponía la guerra en un frente que está en todas partes y cuyo centro no está en ninguna, el Estado Islámico aspira a la creación de un espacio político concreto, material, a partir del cual volver a andar el camino. La capital del estado Islámico es Raqqa, en el norte de Siria: la misma ciudad en la que comenzó, en el año 657, la división del islam en varias sectas”.( http://gaceta.es/noticias/islam-islamismo-yihadismo-chiies-sunies-cosa-significa-11012015-0851).

    El Estado Islámico pretende ocupar el vacío histórico dejado por el Imperio Otomano y recobrar la unidad de todos los musulmanes bajo un mismo estado religioso. Mi punto de vista, es que el movimiento político del Estado Islámico es la SAUDIZACION del mundo musulmán (como sucedió con el Imperio Otomano que fue el proceso de sobredimensionamiento de Turquía y su dominio hegemónico en el mundo musulmán como guardianes del Islam), la saudización también se puede interpretar como la universalización del Salafismo Fundamentalista, cuyo corazón es Arabia Saudita, por ser la tierra de los lugares santos: La Meca y Medina.

    Los miembros de ISIS, han luchado fuertemente contra Bashar Al Assad en Siria, no solo por ser Chiita, de la secta Alauita, sino porque es ante todo en un aliado estratégico de los Rusos. Bashar se ha salvado de repetir la suerte de Gadafi, por el fuerte apoyo y presencia militar de Rusia. En el caso remoto, de que Bashar cayera ante los rebeldes sirios y el ISIS, es posible que se instalara un gobierno pro-saudí (y obvio, pro-norteamericano). El otro objetivo es derribar el imperio Chiita de los Imanes Jomenís en Irán, ya que Irán, es la antípoda del imperio Sunita que lo representa Arabia Saudita en el mundo musulmán. Para que un movimiento como ISIS logre derribar a los estados como Siria o Irán, tendría que convertirse en un fuerte movimiento de masas religioso contra sus respectivos estados nacionales (lo que veo muy difícil) pero en el caso de que gradualmente se expandieran, y fueran cayendo países como Líbano, Jordania, Iraq, Siria, Irán y Paquistán, empezaríamos a preocuparnos, pues sería el mismo camino político-militar seguido por los nazis al principio de la Segunda Guerra Mundial, con un asunto adicional preocupante, PAKISTAN es el único país musulmán en poseer armamento atómico, que al ser parte de un sultanato único saudí-salafista le otorgaría un inmenso poder militar. El día que se unan todos los países musulmanes de Medio Oriente, norte de África, y Asia Menor, cambiaría el centro de gravedad del poder en el mundo, pero por su visión Salafista-wahabita, tratarían de Islamizar al mundo entero (chocando primero frontalmente contra Israel), generando una guerra de grandes proporciones globales. Ese es el peligro de todo este proceso a mi juicio.

    EL ULTIMO PLEITO.

    En los últimos días las Petromonarquías del Golfo Pérsico y Egipto, han acusado a Qatar de financiar el terrorismo y han creado un boicot y cerrado sus comunicaciones (por aire, mar y tierra) contra el emirato. Los acusan de financiar la organización egipcia (sunita) de la Hermandad Musulmana. Y por otra parte cayó como balde de agua helada (sobre todo al rey de Arabia Saudita) que el emir de Qatar dijera que “era un absurdo pretender invadir y destruir a Irán”. No dijo algo que no fuera verdad, pero como siempre, la verdad no peca, pero incomoda, e incomodo mucho a la familia real saudí.

    Qatar es una península pequeña al este de Arabia Saudita. En su época petrolera, dependía totalmente de Arabia Saudita (era prácticamente un apéndice de ese país) pero en 1995, el actual jeque Hamad al Zani dio un golpe de estado a su padre Jalifa bin Hamad al Zani. Y a partir de ese momento, cambió la historia y el destino de ese pequeño país insular. El actual emir, dejó de invertir en los campos petroleros y orientó su industria hacia la extracción de gas. Hoy Qatar es la segunda potencia gasera (después de Rusia), y ello derivó en salir del cartel petrolero de la OPEP (dominado por la petromonarquías del Golfo) como país petrolero, para convertirse en un país independiente y líder en la producción mundial de gas. ¿Cuál es el verdadero pleito en el fondo? Qatar el año pasado dispuso de sus fondos soberanos, $2,700 millones de dólares para invertirlos en la empresa gasera estatal rusa ROSNEFT OIL, Co. (convirtiéndose en el principal accionista privado no ruso de esa importante empresa, la número uno en producción mundial de gas), además Qatar tiene un campo petrolero-gasero en coinversión con Irán (el archi enemigo de AS), y por si fuera poco, aprobó la creación de una base militar Turca en suelo Qatarí. Esos son los motivos que no le perdonan.

    La Paz, B.C.S. a 8 de Junio de 2017. Opiniones: jpeon.aridamajiben@gmail.com


  • Opiniones sobre esta nota