El Mundo Musulmán de Oriente Medio. (Parte III)




  • El Medio Oriente está compuesto por diversas etnias (Persas, Turcos, Kurdos y Árabes, fundamentalmente) son una compleja mezcla de grupos humanos con diverso origen (basado sobre todo en los antiguos pueblos de Los Sumerios y Los Caldeos, en Mesopotamia y la Península Arábiga). A lo anterior hay que agregar la religión Musulmana, cuyo eje central es la figura del Profeta Mahoma y sus sagradas escrituras en el libro de “El Corán”. En la religión Musulmana predomina dos tendencias religiosas: Los Chiitas y los Sunitas. Los sunitas son mayoría (85% de los 1,200 millones de creyentes), ya que se pueden considerar como Ortodoxos al Corán, y los Chiitas (15%) son minoritarios, considerándose Heterodoxos en la interpretación del Corán. Entre los Chiitas, encontramos diversas ramas como los Imamíes, los Alauies, los Zaidíes y los Ismailíes (o Ismailitas). Los Chiitas son mayoritarios entre algunas regiones geográficas como en Irán, Azerbaiyán, Iraq, Bahréin y el sur del Líbano y existen minorías chiíes en algunos lugares como Siria, Afganistán y Pakistán. Arabia Saudíta, es suní, y representa una rama de los musulmanes “La casa de Saud” de la cual deriva el término de Saudí y es la monarquía árabe más cerrada, ortodoxa y extremista de todo el Oriente Medio, ya que se considera el guardián de los santos lugares (La Meca, y la mezquita de Al Haraam, y la Ciudad del Profeta, Medina).

    Religión Musulmana.

    “Una de las grandes religiones monoteístas del mundo surgió en el año 610 d. C. en Arabia, según la revelación a Mahoma por parte del Arcángel Gabriel en el monte Hira. La revelación es reproducida en versículos denominados aleyas, los cuales se reúnen en capítulos, llamados suras, los cuales forman, orgánicamente, lo que se conoce como el texto sagrado del Corán. Muerto el profeta Mahoma en 632 d.C, sus seguidores comenzaron a cuestionar quién sería su sucesor. Los tres primeros califas fueron Abu-Bakr, Omar y Uthman; tras el asesinato del último, Ali Ibn Abi Talib, primo y yerno de Mahoma (Alí se casó con Fátima, hija de Mahoma), reclamó sus derechos sucesorios y fue elegido cuarto califa (656-661), aunque no por unanimidad, y se encontró con una oposición violenta encabezada por Mu'awiya, miembro del clan Omeya y gobernador de Siria. Ambos grupos lucharon en la batalla de Siffin en el año 657, donde los partidarios de 'Alī fueron derrotados, quedando Mu'awiya como nuevo califa. Alí fue asesinado en 661 y sus partidarios reconocieron como su sucesor a su hijo Hussein, quien murió posteriormente en la batalla de Kerbala (680). Este conflicto dio origen a los dos grupos más importantes dentro del islam: los suníes y los chiíes. El tercer grupo en importancia es el de los jariyí.

    Los suníes, que representan el 85% de los musulmanes, consideran que la sucesión de Mahoma corresponde a un árabe miembro de la tribu de Quraish, de la que procedía Mahoma. El nombre Suní viene de Sunna, de la expresión árabe Ahl as-Sunnah ul-Muhammad wa’l-Jamā‘ah, que significa “pueblo del ejemplo de Mahoma y de la comunidad.” En cambio, los chiíes, que suponen aproximadamente el 15% de los musulmanes, consideran que Alí fue el iniciador de la línea sucesoria de Mahoma. Etimológicamente, chií viene de Shiat 'Alī (partido de Ali). Los chiíes consideran que los califas posteriores a la muerte de 'Alī han sido usurpadores.

    Los suníes reciben su nombre debido a la importancia que dan a la Sunna, colección de dichos y hechos atribuidos a Mahoma y transmitidos en forma oral. O sea que no solo se basan en el Corán, sino también en la Sunna”.( https://es.wikipedia.org/wiki/Islam).

    Como vemos el mundo musulmán es sumamente complejo. Debido a su diversidad étnica (aunado a su religión) los árabes, turcos, kurdos y persas, han mantenido constantes guerras entre ellos por diversos motivos (por asuntos religiosos, por territorios, por conflictos políticos, etc.) Agreguemos la intervención de los pueblos occidentales (sobre todo los europeos) que siempre han visto a los habitantes del Oriente Medio no por su cultura, sino por la principal riqueza de su territorio: EL PETROLEO y lo que obtenemos es una zona en conflicto bélico casi permanente. En Internet encontré un dato que me parece importante destacar:

    “Con sólo el 8% de la población mundial, el Medio Oriente árabe ha sufrido alrededor del 25% de todos los conflictos armados desde 1945. La mayoría de estos conflictos han tenido un origen de carácter étnico. (Saad, Eddin Ibrahim, 1998). La cuestión étnica es uno de los desafíos más graves que afronta el mundo árabe en general y, en particular, los Estados árabes con una acusada diversidad étnica. Ni el sistema naciente de países y Estados modernos, ni la clase intelectual árabe han logrado comprender o lidiar con los problemas étnicos frontalmente”. (http://rcci.net/globalizacion/2016/fg2654.htm).

    Insisto, si a este cuadro le agregamos las políticas colonialistas y las ambiciones de los Ingleses, Franceses, norteamericanos, etc. el conflicto deja de ser intra musulmán, para convertirse en una rivalidad internacional. El Medio Oriente es un lugar geográfico estratégico, pues es el cruce de las líneas de comercio más importantes del mundo, en esa región, confluyen los límites extremos en que se contactan el continente Europeo, el continente Asiático y el Continente Africano. Oriente Medio es a nivel marítimo el cruce de la flota mercante que pasa del Océano Indico, a través del Mar Arábigo, pasando por el Golfo de Adén, para adentrarse al Mar Rojo, para luego pasar por el estratégico CANAL DE SUEZ y llegar al Mar Mediterráneo, y alcanzar los principales puertos Europeos o salir por el estrecho de Gibraltar hacia el Océano Atlántico y llegar a los puertos de América. De ese tamaño es su importancia geopolítica marítima. Vuelvo a insistir, y agreguemos su riqueza petrolera.

    Durante la Primera Guerra Mundial, los ingleses se propusieron el derrumbe del Imperio Otomano, pues les impedía lograr tres grandes objetivos:

    ü El dominio de los campos petroleros (los más ricos del mundo, con un bajo costo de extracción).

    ü La anexión y dominio de Palestina, para otorgársela a los judíos, para la creación del Estado de Israel. No porque fueran simpatizantes de los hebreos, sino porque querían establecer un enclave pro occidental en el corazón de los países musulmanes y con ello desequilibrar la correlación de fuerzas en contra de los árabes, en caso de que éstos, lograran un Estado Árabe unido y fuerte (un futuro Califato, que sumara a todos los países musulmanes en Oriente Medio) dueños del petróleo (y con ello dominar el mercado mundial del petróleo).

    ü A la caída del Imperio Otomano, el diseño de una nueva delimitación de territorios en favor de áreas de influencia europea (fundamentalmente británica y francesa) que aseguraran el control sobre los campos petroleros y sus rutas comerciales hacia occidente.

    La estrategia desequilibradora y desestabilizadora de los británicos, les funcionó de maravillas, pues supieron explotar los conflictos intra étnicos de los árabes musulmanes contra los Turcos, para derribar el Imperio Otomano. Esto que sucedió al final de la Primera Guerra Mundial, es un ensayo que le cayó como anillo al dedo, a la CIA (80 años después), a la caída de la antigua

    YUGOESLAVIA (a la muerte de TITO), para introducir agentes (al estilo Lawrence de Arabia) para inflamar las diferencias étnicas entre Serbios, Croatas, Bosnios, Montenegrinos, Macedonios, Kosovares y por extensión territorial a los Albanos (lo que se denominó como POLITICA DE BALCANIZACION o guerra étnica planificada). Una política que han tratado de implementar los norteamericanos en Rusia en la actualidad, para tratar de derrumbarla por implosión étnica, sin lograrlo hasta el momento (OJO: un asunto que está latente y es la raíz del conflicto en Chechenia, Osetia del Sur, Georgia o el caso más reciente de Ucrania. Hay voces como el Maestro Alfredo Jalife, que afirman que detrás de estos conflictos esta la mano del mega especulador financiero George Soros).

    Pero todo estos conflictos han tenido (Y TIENEN) un costo.

    El costo de destruir el Imperio Otomano, fue engañar y utilizar a las tribus árabes para levantarse en armas contra los Turcos, haciéndoles creer que Inglaterra y Francia, aceptarían la creación de un Reino Panárabe y un nuevo Califato, lo cual, era una mentira. ENGAÑO QUE LOS ARABES NO OLVIDAN HASTA EL DIA DE HOY (después de cien años), y el reparto absurdo de los territorios, sin el consentimiento de ellos. Los Ingleses, cometieron graves injusticias, al dejar, por ejemplo, sin territorio a los Kurdos, dejándolos en un conflicto contra los Sirios que se quedaron con parte de sus territorios, al crearse la República de Siria, a la caída del Imperio Otomano. Con Iraq pasó lo mismo (se quedaron con otra parte del territorio Kurdo), todo “gracias” al diseño de las nuevas fronteras decididas por Francia y Gran Bretaña. Lo mismo sucedió con los Drusos, o los Palestinos que fueron despojados de su territorio al crearse los asentamientos Judíos, propiciado por los Ingleses, etc. El odio y la rivalidad de los musulmanes contra Inglaterra y Francia, tiene sus raíces en este tipo de arbitrariedades cometidas por los europeos. Ahora podemos comprender porque se realizan actos terroristas de parte de los musulmanes sobre todo en ciudades como Londres o París. (NOTA ACLARATORIA: No soy partidario de la violencia, ni es mi objetivo justificar asesinatos en masa de quien sea. Tengo como objetivo, escudriñar las posibles causas de los conflictos político-sociales y no su justificación).

    Pero el engaño cometido al final de la Primera Guerra Mundial, es apenas el primer eslabón de una larga e interminable cadena de agresiones de Europa y Estados Unidos a los países del Oriente Medio. Ahí está por ejemplo la Guerra de Independencia de Argelia de los Franceses.

    “Tras la Segunda Guerra Mundial en la sociedad argelina empezó a crecer un sentimiento anticolonialista. Muchos militares argelinos que habían colaborado a liberar Francia se vieron frustrados por el trato que la metrópoli daba a los ciudadanos nativos. Tras la Guerra de Indochina fueron bastantes los soldados argelinos del Ejército francés que empezaron a considerar que era el momento de obtener la independencia para Argelia. La guerra se llevó a cabo en forma de lucha de guerrillas y enfrentamientos contra el Ejército francés y las unidades adicionales de origen local llamadas harkis. En la actualidad, el término «harki» se utiliza en Argelia como sinónimo de traición. Los civiles de origen europeo y argelino fueron desde el principio blanco de atentados terroristas por parte tanto del FLN como de las organizaciones paramilitares francesas como la OAS. Hubo varios episodios muy sangrientos como el ocurrido en El Alia. Sobre el número de muertos se habla de una cifra de 33.000 franceses y un número superior de argelinos. El FLN habla en torno al millón de muertos, aunque hay autores que rebajan el número de muertos del bando nacionalista y recuerdan que el FLN mató a todo argelino que, según ellos, colaboraba con los franceses. Hay autores que dicen que en 1962 hubo más muertes que en otros años. Los guerrilleros independentistas del FLN se autodenominaban djounoud o muyahidines. El Ejército francés respondió tratando de obtener el máximo de información, en particular utilizando la tortura, para localizar a los responsables de atentados, lo que se agudizó durante la batalla de Argel. El FLN luchó

    también contra otras corrientes independentistas, resultando esta corriente la predominante. La guerra terminó con el reconocimiento por Francia, a través de los acuerdos de Evian de la independencia de Argelia el 5 de julio de 1962. Significó la expulsión de alrededor de un millón de colonos europeos originarios de Francia, Italia o España, así como miembros de minorías religiosas, como los judíos”. (https://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_de_Independencia_de_Argelia).

    Y que decimos del Canal de Suez, que terminó siendo la manzana de la discordia entre Egipto, Inglaterra y Francia.

    “Las obras de excavación del canal se iniciaron oficialmente el 10 de abril de 1859 promovidas por el francés Ferdinand de Lesseps, autorizado por los egipcios de la época. Fue inaugurado en 1869. En su momento, constituyó una de las más grandes obras de ingeniería del mundo, realizada por decenas de miles de humildes campesinos (fellahs), llevados por la fuerza desde todas las regiones de Egipto. Al principio, no se disponía de maquinaria y todo tenía que hacerse a mano en un clima malsano. Según cifras oficiales, murieron 20 000 trabajadores. Estimaciones más realistas fijan la cifra en 125 000 fallecidos. Los trabajos se aceleraron después de la introducción de las dragas de cangilones. La construcción del canal de Suez marcó un hito en la historia de la tecnología ya que, por primera vez, se emplearon máquinas de excavación especialmente diseñadas para estas obras, con rendimientos desconocidos hasta esa época. En algo más de dos años se excavaron más de 50 millones de metros cúbicos, de los 75 millones del total de la obra. El 17 de febrero de 1867 un primer barco atravesó el canal, aunque la inauguración oficial se realizó el 17 de noviembre de 1869 con la presencia de la emperatriz Eugenia de Montijo. En 1875 el Pachá de Egipto, a causa de la deuda externa del país, puso a la venta su parte de las acciones del canal. En una rápida maniobra, el Primer ministro del Reino Unido, a la sazón Benjamin Disraeli, convenció a la Reina Victoria de la necesidad de comprarlas para tomar el control sobre la ruta hacia la India Británica, la colonia más rica del Reino Unido. Un enviado de Disraeli consiguió un cuantioso préstamo de parte de la Casa banquera Rothschild, y de esta manera el Reino Unido se aseguró el dominio de la vía interoceánica. La Convención de Constantinopla de 1888 declaró el canal zona neutral bajo protección británica. El 26 de julio de 1956 el presidente egipcio Gamal Abdel Nasser decidió nacionalizar el canal con el objetivo de facilitar la financiación de la construcción de la presa de Asuán, y como respuesta a la negativa de Estados Unidos y Reino Unido a financiar dicha obra. La medida fue recibida con indignación por Francia y Reino Unido, principales accionistas del canal de Suez, y máximos beneficiarios del petróleo que circulaba por él. El 29 de octubre de ese mismo año comenzó la Guerra del Sinaí por esas razones. Egipto, como represalia, hundió cuarenta barcos en el canal, provocando el bloqueo total. A principios de 1957, tras la intervención de la ONU, se completó la retirada de las potencias europeas e Israel. El canal se reabrió en el mismo año. Desde entonces, fue administrado por Nasser hasta un nuevo bloqueo en 1967, debido a las hostilidades entre Egipto e Israel en la guerra de los Seis Días. El cierre se produjo, como en 1956, por el bloqueo provocado por el hundimiento de varios barcos dentro del canal. Se reabrió al tráfico internacional en junio de 1975”. (https://es.wikipedia.org/wiki/Canal_de_Suez).

    Insisto, las agresiones son una larga cadena, que llegan hasta nuestros días. Con el ataque y derribo de las torres gemelas en Nueva York en 2001 (un ataque con muchos puntos obscuros, nunca aclarados hasta el día de hoy; un ataque que muchos dedos apuntan a un plan orquestado por el propio gobierno norteamericano), Estados Unidos tomó el pretexto necesario para invadir Iraq y Afganistán. La realidad es que invadió Iraq, debido a que Saddam Hussein se atrevió a vender el petróleo de Iraq en Euros, lo que rompía los acuerdos adoptados con Kissinger en los 70´s de vender el crudo en dólares a cambio de que los países árabes compraran bonos del tesoro de Estados Unidos y los depositaran en Bancos Suizos. Saddam se brincó los acuerdos y lo invadieron para deponerlo. Fue el mensaje de los norteamericanos, que no permitirían que nadie se saliera del acuerdo inicial de los 70´s del siglo pasado. El otro invadido fue Afganistán.

    Afganistán era gobernado por los Talibanes, esos que Ronald Reagan, los presentó en la Casa Blanca (barbudos, con turbantes y pantuflas tradicionales) como los HEROES POR SER GUERREROS

    DE LA LIBERTAD, por luchar contra la invasión soviética en 1981. Exactamente 20 años después Baby Bush, los declaró terroristas y lo peor del mundo, como enemigos jurados de Estados Unidos y aliados de Al Qaeda de Osama Bin Laden. La realidad, es que los Afganos Talibanes, dos años antes de la invasión, habían rechazado la oferta de una petrolera norteamericana para construir un oleoducto, que iniciaría en los campos petroleros de Turkmenistán (al Norte) atravesando Afganistán hasta los puertos de Pakistán junto al Mar Arábigo. Y en cambio habían aceptado una propuesta de China, para construir un oleoducto desde Irán, pasando por Afganistan y hasta la frontera con China al noreste. Ese fue su pecado y por eso los invadieron.

    Libia fue invadida para derrocar a Maummar el Gadafi, no porque fuera un brutal dictador, lo derrocaron porque había financiado la campaña política de Nicolás Sarkozy (el Presidente de Francia a partir de 2007) y en un pleito privado, Gadafi amenazó a Sarkozy con develar públicamente la verdad, lo que significaría la caída anticipada del gobierno de Francia. Sarkozy nunca perdonó lo que consideró un chantaje y promovió junto a Estados Unidos, la revuelta de los rebeldes Libios que fueron armados por Francia (de forma clandestina) y apoyados por la fuerza aérea de la OTAN. El otro pecado de Gadafi, fue golpear el corazón de Estados Unidos: El dólar. Gadafi convirtió el Dinar Libio en una moneda sólida, al anclar su valor al oro (por eso se le conocía como el DINAR ORO), Gadafi al hacer este cambio, exigió el pago del petróleo libio, no en dólares sino en Dinares Oro (al 100%), lo cual lo catapultó como una nación que aprovechaba al máximo su riqueza petrolera. Por eso los Libios gozaban de un alto nivel de vida durante el gobierno de Gadafi, con estándares muy por arriba del resto de la población de Oriente Medio. Los gringos no le perdonaron darle la espalda a los petrodólares y vender el petróleo en Dinares.

    A Gadafi lo asesinaron a la luz del día en plena calle en Sirte (su ciudad natal) en 2011, por los guardias que lo custodiaban (otro asunto muy obscuro, que se discute hasta la actualidad). Dicen por ahí, que a la muerte de Gadafi, Sarkozy brindó con champagne congratulándose de la caída del “dictador”.

    Curiosamente a la muerte de Gadafi, los campos petroleros Libios, fueron distribuidos entre las empresas petroleras Inglesas, Norteamericanas y la mejor parte se la llevó la empresa TOTAL de capital Francés. Nicolás Sarkozy, no disfruto mucho tiempo de su “triunfo” en Libia, alguien (se especula que fue uno de los hijos de Gadafi), al final de su mandato, filtró a la prensa gala, la verdad detrás del derrocamiento de Gadafi y su financiación a la campaña de Sarkozy, lo que levantó un gran escándalo entre la clase política francesa, y abrió la puerta para el regreso de los socialistas, por ello, tras el termino del mandato de Sarkozy, llegó al poder Francois Hollande, hasta hace unas semanas todavía Presidente de Francia.

    La Paz, B.C.S. a 6 de Junio de 2017.

    Opiniones: jpeon.aridamajiben@hotmail.com

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