CONFIANZA




  • Trust, es el título de un libro de Francis Fukuyama, que fue de mucha importancia ante la crisis inmobiliaria de Estados Unidos en 2008, donde plantea que hubo una pérdida de confianza en las instituciones financieras, inmobiliarias  y en el gobierno norteamericano, se sintieron engañados al perder sus casas al momento de los ajustes financieros, miles de familias pierden sus hogares y el precio de las viviendas sobrevaluadas a precios altísimos de pronto pierden su valor, pero tienen que asumir los ciudadanos sus deudas altísimas y el valor de las mismas es tan bajo que prefieren perderlas, por lo que se pierde la confianza, se sienten engañados y solo se reconstruiría el gobierno dice, las inmobiliarias y el sistema financiero si estas instituciones lograban de nuevo: "La confianza de los ciudadanos".
     
    La sociedad norteamericana, toda tenía acceso a una vivienda y a créditos accesibles para todas las clases sociales, pero esta condición de que todos tengan vivienda y créditos y trabajo, fue “Una burbuja”, George Soros la denomino como “La burbuja Norteamericana”, nombre que dio a su libro dos años antes de la crisis de la burbuja, libro que después de esta se puso en boga, porque la competencia en la industria de la construcción genero un exceso de oferta de vivienda y en sus análisis predecía una crisis económica fuerte para este país.
     
    En México como en Estados Unidos hay una crisis de confianza, aquí en nuestro país es más intenso y extenso, total, no hay institución que rebase el 50% de confianza, algunas están en la lona prácticamente como el caso de el Ejecutivo (20%) le cree y confía en él,  pero aun por debajo del nivel de confianza de este, están las corporaciones policiacas, desde las municipales, estatales y federales, los otros poderes como el legislativo y el judicial, los sindicatos, el gabinete, los gobernadores, los partidos y los institutos electorales locales y federales, los tribunales, locales y federales. Todos aportan su dosis a la desconfianza generalizada, nadie confía en nadie.
     
    Por lo que la tarea es ganar la confianza ante el ciudadano, para que se comporte como tal y asuma una responsabilidad ciudadana, de votar, respetar las leyes, la autoridad y todas las demás instituciones, esta es una tarea enorme, pero posible, pero tiene que cambiar el sistema político mexicano, porque toda la clase política no va a renunciar a sus privilegios de altos salarios, compensaciones, impunidad y corrupción, seria irrisorio pensar que desde arriba se puede cambiar así nomas, sin poder ciudadano y contrapesos.
    El poder esta blindado, por arriba del poder del presidente no hay otro poder (que debería de ser la Constitución) y con las reformas lejos de acotarlo lo fortalecieron ya que ahora él puede decretar Estado de Excepción (si hay algún movimiento social en su contra puede decretar Estado de Sitio y desaparecer garantías individuales, tiene fuero y solo puede ser juzgado por traición a la patria, pero esto no sucederá porque quien lo debe juzgar le juro lealtad : El poder judicial controlado por el ejecutivo).
     
    El Poder Legislativo ve por sus intereses personales y de partido (cartel) y no de la sociedad, no es un poder que sea contrapeso del ejecutivo ni del judicial, sino caja de resonancia del ejecutivo o de la nomenclatura política, con muchísimos privilegios económicos, ya que de este salen las “comaleadas de millonarios sexenales” que se reparten el “botín económico del país”.
     
    El poder judicial, simplemente no tiene poder, “Es un poder de cuates”, estos no tienen diferencia con los jueces que condenaron a Sócrates hace mas de 2000 años,  y toda la estructura del poder judicial es similar, recuerden al Filosofo Diógenes, que paso toda su vida vagando y buscando a un hombre honesto, muere sin encontrarlo,  él fue el máximo luchador por “La Verdad”, recuerdo que en una ocasión, un asesor del Gobernador Osuna Millán, nos decía “En la cárcel estas o porque eres muy pobre y no tienes para corromper la autoridad o tienes un abogado muy pen...”.
     
    Combatir la impunidad y corrupción,  debe ser tarea del poder judicial, tenemos que cambiar de gobierno, nos sale más barato hacer otro nuevo que remendar el viejo sistema caduco, apegado a las recetas neoliberales causantes de la altísima concentración del ingreso en cada vez mas pocos y cada vez más ricos a costa de la generación de cada vez más pobres y una masa de miserables y de población y familias en condición de calle y migrantes por diferentes causas no atendidas por el estado.  Hay que cambiar, pero lo primero es crear confianza, en candidatos, autoridades electorales, partidos, programas y demás para generar  un verdadero cambio y no es tarea de un científico social político, económico, o un mesías sino  de todos y todas, que pueden ser a través de la creación de mesas de consensos, presenciales, virtuales a todos los sectores sociales a un gobierno de transición a la democracia, bajo las máximas de : Cero tolerancia a la corrupción e impunidad, revocación de mandato y participación ciudadana (Referéndum, plebiscito e iniciativa ciudadana), recuperar los bienes de la nación, si logramos “la confianza” si la ciudadanía se siente incluida o parte de este gran proyecto que no hemos hecho y que es tarea de todos los ciudadanos y las organizaciones civiles, que la ciudadanía “crea” en el cambio, esa es la tarea, cambiar esta ‘República de las mentiras”.  

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