LECCIONES DEL 4 DE JUNIO




  • Gane quien gane o pierda quien pierda, los derrotados no reconocen pronto la victoria de su contrincante, lo que mina la credibilidad en las instituciones electorales. La encuestas ya habían perdido credibilidad, ahora también quedaron en el limbo los llamados Prep y las encuestas de salida.
    A la par que se da a conocer la cuestionada victoria del PRI en EdoMex, se procesa la victoria de la alianza PAN-PRD en Nayarit y se deja en el aire la similar fórmula de Coahuila, con miras a negociar con estos que no se unan al reclamo por el Estado de México y que las gubernaturas mencionadas, se les reconocerán en un proceso de negociación pactada.
    Está claro que los métodos y mecanismos fraudulentos, siguen operando a diestra y siniestra y el PRI, rumbo al 2018, recurrirá a todo método posible, con la fuerza del Estado que le acompañe, para mantenerse en Los Pinos, pues puso en ejercicio la táctica y estrategia para hacerlo y lo sucedido en el 2017 en el Estado de México, fue apenas su eficaz entrenamiento.
    Divide al enemigo o contrincante y vencerás: la izquierda fragmentada, el panismo desunido y en abierta disputa por el control partidista, y la chiquillada puesta y dispuesta al mercado de las negociaciones en lo oscurito.
    El desbordamientos de recursos federales, las campañas mediáticas contra MORENA, que era el enemigo a vencer; el actuar de los policías estatales para contener al activismo de AMLO; el factor Venezuela-Maduro, y sobre todo el ya dudoso ascenso tardío a su favor del PREP, fueron el nuevo ingrediente para buscar poner mas alfileres al tricolor en la escena.
    El PAN, aunque lo victorioso de su joven líder nacional, Ricardo Anaya, lo desborda en su afán protagónico de ser el candidato, quedó rezagado en el laboratorio del Estado de México, enviando la estrategia de Josefina Vázquez Mota, al cuarto sitio, detrás incluso del desprestigiado PRD.
    Ya se mueven y agitan las aguas en el panismo, por quitar de una vez por todas a Anaya, dada la dolorosa humillación a que fue sometida otra vez Josefina, pero también el tono anti-Felipista se radicalizará por rechazar con fuerza las pretensiones presidencialistas de Margarita Zavala, la exprimera dama del panismo en decadencia. Podría ser la oportunidad de Ernesto Ruffo como tercero en discordia.
    El compromiso no escrito tanto de Anaya, como del PRD de ir buscando la alianza rumbo al 2018 (probada en Nayarit y relativamente en Coahuila), a menos que los liderazgos de ambos partidos sufran los efectos de una sacudida, pueden ir perfilando que en el 2018 podría haber tres fuerzas predominantes y grandes en disputa: el PRI con sus aliados, el PVEM, el PANAL de los profesores del SNTE y el PES; en la otra esquina el PAN y el sobreviviente PRD y en una posición interesante de reto unipersonal Andrés Manuel López Obrador y MORENA, con aliados de poco significado como el moribundo PT.
    El mensaje para esta elección es que MORENA no tiene nada seguro para la sucesión presidencial, y que una izquierda colorida o destintada, no puede ganar por sí sola y que ocupa de formular alianzas atractivas y frescas, pero el carácter a menudo irreductible de su dirigente, parecen forjar de nuevo un camino lleno de piedras y de baches. Las trampas o "cuatros" tuvieron también su efecto, y el poco selectivo filtro para el ingreso de nuevos perfiles, advierte que las tentaciones de las grabaciones venenosas y mortíferas, estarán acechando a sus cuadros dirigentes en todo el país de aqui a los comicios presidenciables.
    Otra lección del pasado domingo es que se ve temprano y anticipado, que el boom del pasado reciente de los aspirantes independientes, o tocó fondo o llegó a su final, pues ninguno de ellos, salvo que el roba poquito Layín en Nayarit, no ganaron mas allí de 10 puntos porcentuales. Jorge Castañeda ya declinó por Armando Rios Peter, experredista guerrerense que votó a favor de subir el IVA en las fronteras, entre otras vagancias.
    El desencanto ante El Bronco de Nuevo León, quedó en evidencia, con la impunidad ganada en tribunales por su antecesor Rodrigo Medina, y por la maniobra tricolor de detener a sus ex-gobernadores Borge, Duarte, y perseguir supuestamente a los otros en búsqueda afanosa por delinquir, esto no obstante la auto-entrega del panista, Guillermo Padrés de Sonora, que mas o menos lavó la cara blanquiazul, por lo que seguro enderezarán la puntería contra otros mandatarios del blanquiazul.
    También la conclusión es que salió mas eficaz, el tecnócrata líder del PRI, Enrique Ochoa que el supuestamente colmilludo Manlio Fabio Beltrones, mismo que entregó mejor cuentas aunque con muchos platos rotos: El sonorense definitivamente no podrá brincar a escenarios mejores mientras su sucesor se muestre como un operador y coordinador eficaz, aun cuando la operación 2018 se operó y fraguó desde Los Pinos.
    Mucho tiempo de todas formas, para redefinir rutas, alianzas, estrategias, "cuatros" y sobre todo ver el proceder de Morena en Estado de México, que no tan fácil, cederá pues sabe que le quieren cantar desde Los Pinos, una anticipada derrota en su tercer intento presidencialista.

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