Los medios en medio y detrás de la raya




  • En el marco del inicio del diálogo entre un grupo de manifestantes con el presidente del Congreso del Estado el pasado martes en la sede del Legislativo ocurrió un incidente que momentáneamente generó protestas y reclamos de varios colegas periodistas presentes, principalmente reporteros, fotógrafos y camarógrafos.
    Una abogada se abrió de capa y censuró la labor de algunos medios locales, y que en su opinión no han dicho la verdad, a diferencia de medios nacionales que dice sí reportan lo que ocurre. La verdad creo, que ella se expresó diciendo lo que en verdad cree, lo cual no tiene nada de malo, pero si revela una intención de intolerancia, por lo que rápidamente por sus propios compañeros voceros, fue acallada y desautorizada para hablar y juzgar a nombre del Movimiento. 
    Ya sabrá usted cómo reaccionaron aquellos periodistas que han procurado la objetividad en la información, y mas los que han mostrado un activismo mediático, que definitivamente se han puesto hasta arengar, tirando la libreta y la pluma, haciendo a un lado de labor de balanceo informativo.
    En el desarrollo de este movimiento, hemos visto cómo colegas periodistas, principalmente jóvenes arrojados, se han comprometido en su labor a favor del movimiento que dice luchar por la justicia y contra la corrupción, otros colegas se han mantenido alineados con la versión oficial, ausente por cierto notablemente en este suceso. Otros, mas que por convicción, por estrategia de penetración o recuperación de mercado, han intentado figurar protagónicamente, apostándole a que quien siembre hoy cosecha mañana. O en el peor de los casos, actuando de manera vengativa contra quienes desde oficinas públicas los menospreciaron en periodos anteriores a la hora de asignar o negociar montos de partidas presupuestales.
    No sabemos qué tantos, pero creemos que es la mayoría, la que ha buscado situarse donde debe estar, que es en medio del conflicto, reportándolo a la sociedad sin sesgo, ni subjetividad, batallando por cierto mucho, para cuantificar el número de asistentes a las manifestaciones, donde es sabido que sus organizadores al calor de su filtro duplican el cálculo de asistentes, en sentido inverso a la versión oficial que la minimiza en la misma proporción.
    Este segmento de profesionales que no se suba a una u otra ola, es la que mas grado de dificultad tiene para su labor, pues de una y otra parte sufre presiones y hostigamiento para que reporte a un lado que prevalezca.
    Hemos sabido que algunos voceros oficiales, de una y la otra parte en el conflicto, presionan y promueven que solo su versión prevalezca y que se satanice a una u otra de las partes en conflicto.
    Es decir, los voceros autollamados del pueblo, se inclinan porque debes repetir que Kiko es un ladrón, y que, como en las redes sociales al Gobernante ya se le juzgó, así lo hagas tú como periodista. La parte de los voceros gubernamentales, a menudo ausentes, pasivos y faltos de iniciativa, están solo reactivos e hipersensibles a lo que sus jefes les ordenen y buscan tomar la iniciativa del manejo de una crisis que ya los rebasó y de lo cual no se han percatado.
    Cuando una u otra parte, cuando una u otra fuente de un conflicto, se disputan ser los poseedores de la verdad, la labor de los auténticos periodistas es precisamente ser el medio para que ambas se expresen, estar en medio pues, buscando en ello el balance, equilibrio y dejando a la población que defina un juicio favorable a alguna de las dos partes, e incluso que pueda decidirse por no apoyar a ninguna de ambas posiciones.
    El papel de los representantes de los Medios, creemos que deben estar en el Medio del conflicto, informando lo mas objetivamente de lo que observan, escuchan y atestiguan. Hay otro segmento de comunicadores que son Opinadores a la vez que informadores, lo que los marca influyendo a favor de una tendencia u otra.
    En nuestra opinión, debe respetarse por ambas partes en el conflicto, la libertad del ejercicio periodístico, en donde incluimos la crítica y no solo la complacencia, pues si las redes sociales detonan con tanta vehemencia lo que una u otra parte quieren imponer como la verdad, es otra cosa, pues no hay que olvidar que ese es otro nuevo tipo de medio que no necesariamente es profesional y confirmado o investigado, en tanto que se aleja de la información y la involucra con la pasión que genera torrente de reacciones humanas, tan recurrentes en este tipo de movimientos.
    *Editor del portal www.agorabc.com.mx

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